iOrbix
Email
Password
Comments
 
Send Comment
71-80 of 111
 
Lo sabía, sabía a quién le pertenecía esa silueta, era ineludible. Pronto su visión fue más nítida para esclarecer al hombre, sin poder evitar el de pronto dolor que sintió en el vientre. Reconocía esa sensación, comenzó a sentirla con esa misma persona hacía ya unos meses. Con ese ser que, ante sus ojos siempre fue perfecto…
Las piernas inclusive le flaquearon… «[i]Tanto tiempo…[/i]» Estando a años luz de lejanía y ahora él de pie a tan solo unos metros…

La boca le supo a sal y no supo si la comisura de sus ojos soltó lágrimas antes o después del dolor en el estómago; pero ahí estaban, escurriendo por la barbilla.

Había olvidado completamente lo que le acongojaba y a lo que se suponía iba a investigar. Su cerebro dio reset y las emociones encerradas afloraron su piel al cruzar mirada con aquellos profundos ojos yacidos bajo mechones oro.

—[c=#60BF60]Rhage… Oh, Rhage[/c] —pronunció como si solo supiese esa palabra. Cómo infante que recién aprende y presume a todos orgulloso que de sus labios salió. Y no estaba alejado de lo que sentía, ¡Cuánto tiempo sin pronunciar su palabra favorita!
Ahora estaba segura de quién era, así que no lo pensó más y corrió a él. Podía la fémina sentir la arena integrarse en sus pies descalzos, dejando huellas detrás suyo que el viento se encargó de disipar en efímeros momentos. Se lanzó hacia el hombre rodeándole con ambos brazos grabando en su mente el momento beatifico que en el fondo de su corazón latente esperaba fuera sempiterno.
Sus manos se posaron en la espalda baja del gigantesco varón, y recargó el rostro a la altura del pecho inferior que era hasta donde podía alcanzarlo.

—[c=#2D802D]Te he extrañado tanto, amado mío[/c] —musitó con voz dulce y melosa. En su nariz ingresó el aroma masculino que reconocería con los ojos vendados. Dejó que le consumiera el amor que ella había augurado desde su primer encuentro.
Y se olvidó del entorno, como solía hacer la descuidada mujer tierra.
 
 
No me intimidas padre, solo me hago las chistosa uwu -Le regala una flor teñida de negro- wujuuu <3
 
 
Te amodoro padre muchísimo! *^* -huye- (?)
 
 
—¿Quién es usted onee-sama? —Preguntó el niño, cuyo fulgor de inocencia en sus ojos oscuros se incrementaba al observar a la fascinante y etérea mujer que los había visitado en su humilde hogar. Ambos, la niña y el niño estaban sentados en su cama con las energías que habían tenido jamás, la enfermedad se había disipado de sus cuerpos de manera tan rauda que habían quedado maravillados.

—Parece una especie de Diosa —apremió la pequeña mujercita con los carrillos regordetes llenos de suciedad y rubor. Miraba con fascinación la corona ceñida en forma de hojas que tenía Tawny en su cabeza. Ella río ligeramente endulzada por el comportamiento extático de los pequeños, negó con la cabeza sin permitir que la sonrisa se fuera de sus labios.
—[c=#2D802D][b]No es así, yo soy…[/b][/c]—Escuchó un fuerte disparo y su instinto protector hizo que se pusiera frente a los niños los cuáles gritaron y se aferraron al vestido de la peliverde.

—Llevan días así onee-sama. Papá se fue para protegernos, mamá lo fue a buscar y nunca más volvieron —farfullaban con los ojos inundados de lágrimas y las fosas nasales sucias de mocos.
La mujer se inclinó con pesar para acariciar las cabecillas ónix e intentó animar.
—[c=#2D802D][b]Los cuidaré. Pero tengo que ver que ha pasado…[/b][/c]
—¡No! ¡Si tú también te vas no volverás! —Espetó el inocente chiquillo. Y por si no fuera suficiente la menor comenzó a darle una oleada de pánico que cincelaba su rostro.
—[c=#2D802D][b]Tal vez no, pero los protegeré. Es lo que importa.[/b][/c]
—¿C-Cómo lo harás si no estás aquí? —Objetó con el ceño fruncido.
—[b][c=#2D802D]Eso es de lo que me preocuparé yo[/c][/b] —Viró el rostro hacia el hogar y escudriñó el pequeño recinto —¿No tienen comida? —Ellos negaron. Suspiró y comenzó a crear diferentes árboles pequeños los cuales adentraron sus raíces hacia el suelo sin piso. Su tamaño era tan miniatura que se simulaba al de los infantes, un árbol era de manzana, otro de naranja y finalmente uno de pera. —[b][c=#2D802D]No es mucho pero será suficiente al menos hasta que salgan de aquí[/c][/b] —. Cuando los miró sus rostros habían cambiado, ambos anonadados, sus pupilas dilatadas y la sonrisa en el rostro le definieron a Tawny que estarían estables al menos unos días.

—¡Gracias! ¡Gracias! —Dijeron sin cansancio tomando las frutas y llevándoselas a la boca, escurriendo el jugo de ellas por sus barbillas. La reina asintió en una pequeña reverencia.
—[b][c=#2D802D]Y recuerden: No salgan de aquí hasta que les diga [/c][/b]—cuando ellos asintieron ella salió, no sin antes elevar un muro de roca que los resguardara con su energía como candado. Caminó en dirección al sonido, no era muy lejos de ahí por eso había escuchado el sonido tan potente.
Observó a la lejanía como una silueta crecía. Entrecerró sus ojos molestados por el sol y enfocó la figura. El cabello y el tamaño…. ¿Podría ser…?
—[b][c=#2D802D]¿Rhage? [/c][/b]
 
 
Oto-san del mal (?) estoy a tus cuidados <3
 
 
[code]O f f: También lo espero y cuando gustes. [/code]
 
71-80 of 111
Ásarr Rhage | Comments (Page 8) | iOrbix
JavaScript is disabled on your browser.
iOrbix won't work properly if your browser doesn't have JavaScript enabled.
Please enable JavaScript, or alternatively, access iOrbix Mobile.