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El frío podía congelar casi cualquier cosa en cuestión de segundos en los territorios nórdicos, especialmente esos que fronterizan con las fuentes hídricas. El viaje desde el clima mediterráneo en la Atlántida hasta el abrumador frío del océano ártico, en las regiones escandinavas e islandesas donde la peliroja reina del mar llegó para continuar una misión encomendada por su propio esposo, quien tenía asuntos a desarrollar con el grupo conocido como Justice League. La noble y diplomática encalló en una fría playa, descendió de su nave acuática notando fallas en el sistema, lo primero que ella pensó fue en la posibilidad de que esas significativas temperaturas bajo cero hayan logrado hacer daños en los motores. Un traje ajustado de escamas esmeraldas vestía la reina de la Atlántida y en su cabeza una diadema que simboliza su posición jerárquica. Atlantis se convirtió en el reino más extenso del planeta Tierra. Había llegado el momento de que se superaran antiguos miedos y recelos y que Atlantis ocupara el lugar que se merecía entre las naciones de la superficie. Como estratagema publicitaria a nivel político, Mera decidió adoptar el nombre de Aquawoman, e ir a los distintos reinos para fortalecer esos lazos políticos; la atlante asumió con orgullo y buen humor su nuevo papel de "embajadora de los 7 mares" aún cuando en su recorrido había presentado fallas para llegar a tiempo a su destino. Miró ese bosque, hermosos y gigantes árboles cuyas hojas mezclan el verde y el blanco por la nieve y, de fondo en el paisaje, montañas y nevados tan altos como la posición del sol en el cielo, una vista así se inmortalizaría en la memoria de la mujer. [c=#660000]<< Atlantis ha vuelto a la superficie. Mis compatriotas confían en mí para dejar en el pasado los viejos miedos. Debo llegar con los líderes de la superficie y este inconveniente no me hará detener. >> [/c] La firmeza en sus palabras, el orgullo y honor en ellas así como en sus ojos. Era fuerte, podía avanzar sin su medio marino de transporte, pero decidió ocultarlo, trató tomando entre sus manos la parte frontal de esa nave, arrastrándola por la playa, buscando llegar a la maleza y allí ocultarla bajo ramas o en alguna cueva, sería peligroso si cae en manos que den un mal uso. Y logró, tras varios minutos dejó oculta su nave en una cueva para que la oscuridad de la misma y algo de vegetación recolectada pudiesen camuflar su transporte. Pero era tarde, y ser errante en esas horas y a miles de kilómetros de su destino avanzando a píe harían que seguramente se retrase para su compromiso, algo que no podía permitirse a la ligera.

Empezó su caminata, atrás quedaba la playa y entró en el bosque, un ecosistema frío, lejos de su amado elemento agua, la atlante pronto supo que no estaría sola, las leyendas hablaban de tribus barbáricas que habitaron hace cientos de años esa zona, no solo los antiguos textos informativos lo decían, escuchó de Arthur esas historias en más de una oportunidad. Con Black Manta siempre como amenaza latente podría pensar que cargó una preocupación adicional a sus espaldas, pese a ser una excepcional guerrera. La peliroja caminó al oriente, lejos del mar de Poseidón y cerca a las tierras de Odín, un curso no planeado pero que por obligación debía asumir ahora, y entre la vegetación vió a lo lejos lo que podría ser un pequeño campamento, el humo del fuego indicaba que no podían ser muchos y que seguramente eran nómadas, esperaba poder dialogar en paz, tener dónde pasar la noche y al amanecer continuar, pues ahora la oscuridad invade todo y su único faro era la luna y las estrellas, como lo hacían los ancestrales marineros. Llegó al lugar, se equivocó, parecía ser más el campamento de uno y no de unos pocos, pero no veía a nadie, solo llegó a la fogata y trató de avivarla con soplando y colando unas ramas, y ver si así podía ganar algo de sensación térmica. [c=#660000]<< No creo que alguien deje este fuego y sus provisiones, pero vamos, seguramente fue a por algo. Espero y no me considere como una saqueadora. >>[/c] inclinada frente a la fogata frotando sus manos, la soberana se sentía mucho mejor, sin saber cuántos kilómetros caminó y cuántos harían falta.
 
 
Tenias que volver, todos estaban bien sin ti, estaba haciendo un buen trabajo. -Todo el cuartel de E.A en llamas.- (?)
 
 
— Disculpen, ¿Es usted el guerrero Ásarr Rhage? Hay algo que... Debe saber. {?}
 
 
Rol Mode: Off//
Gracias por el add.
 
 
Miles de historias se cuentan en las gélidas tierras del Norte. Mitos sobre los æsir y lasásynjur que habitaban en Asgard antes del temible Ragnarök y cantos que enunciaban las hazañas de sus valerosos guerreros en Migdar, tierra de los hombres.
Una de esas tantas historias, que ya muy pocos conocen, o se atreven a pronunciar, cuenta cómo una tribu de semidioses habían sido castigados por su vanidad siendo obligados a vivir en la oscuridad de la noche y a depender de la carne y sangre para sobrevivir. Recibieron distintos nombres, pero al fin y al cabo eran crueles y hambrientos demonios hábiles en las artes y ritos oscuros. Poderosos, más no invencibles, con el pasar de los siglos fueron reduciendo su número, ocultándose sin que existan testigos, que hayan sobrevivido al menos, de su paradero.

Una fémina, perteneciente a ese clan maldito ha despertado de su letargo y abandonado su tierra con él único deseo de encontrarse con cierto hombre. Sin saber donde buscar, ha recorrido decenas de pueblos escuchando rumores e inverosímiles historias, y es así como por fin un atisbo del paradero de su presa llegó a sus oídos: Existía una agrupación cuyo líder parecía haber tenido contacto con el hombre que buscaba. Ella, la cazadora y señora de la noche, se encontraba rumbo a su encuentro y dispuesta a obtener información incluso por la fuerza si fuera necesario.

—[c=#003366][i]¡Parece que es éste el lugar…![/i] [/c]— El galope de su caballo color azabache aminoró en su velocidad. Una figura andrógina cubierta de pies a cabeza con armadura y casco alado color plata hacía de jinete y se adentraba en la espesura del bosque donde había escuchado, el hombre llamado Rhage solía encontrarse. Un chasquido de su lengua provocó que el caballo se detuviera en un pequeño claro donde la tenue luz de la luna se filtraba.

La misteriosa figura desmontó haciendo un ruido metálico con cada flexión de sus miembros y se volvió en todas direcciones buscando el aroma de algo más que la hierba y la humedad del bosque. Su olfato era preciso, podía detectar la presencia de la sangre corriendo en los cuerpos tanto de animales, hombres e incluso de los mismísimos dioses de Asgard. [c=#003366]— ¡[i]Assar Rhage![/i][/c] –Una voz suave y femenina resonó con eco metálico entre los arboles con potencia. — [c=#003366][i]¡Se que puedes escucharme, he venido a buscarte, mi nombre es Freyja, estoy segura que has oído de mi, y que sabes a que he venido![/i][/c]
 
 
Off: Claro, das tu inicio o yo?
 
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Ásarr Rhage | Comments (Page 4) | iOrbix
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