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[i][b][c=#330066]— Los seres humanos estamos llenos de "trancas"; paradojas por así decirlo, sí no es la edad es la salud, sí no es el genero es el lugar en la sociedad, incluso la cultura o la raza, yo soy uno de esos que ha tenido tantos problemas desde el principio—[/c][/b][/i] Ahora observó su copa el licor empezaba a hacer estragos en el cuerpo del marinero quien tuvo un recuerdo fugaz de su vida pasada, se preguntó cuanto tiempo había transcurrido desde ese entonces.
[center]
<< Flash Back>>

[i][b][c=#330066]— ¡Oto -sama es el mejor hombre del mundo!— [/c][/b][/i]Gritó el regordete niño de 5 años quien halagaba a su padre; el Héroe de guerra en Parthevia: Badr.

Badr: [i][b][c=#000066]— ¡Sinbad! tú eres el hijo que nos otorgo el mismo universo algún día... tú serás el mejor hombre del universo—[/c][/b][/i] El orgulloso padre tomó al niño entre sus brazos para hacerle cosquillas.

Elsa:[i][b][c=#BF608F]— Cariño, no es bueno que estés diciéndole cosas de esa magnitud a Sinbad. . . debes mostrarle el mundo real por más duro que sea— [/c][/b][/i]

Badr cubrió rápidamente los oídos de su hijo y algo le dijo a su mujer con la mirada suplicante, las palabras que Sinbad jamás escuchó.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/30/53/14/Shindobaddo-King-eGrmJPeBl-b.jpg][/center]

[center]<<Fin del Flash Back>>[/center][/center]

Apartó la copa y la colocó sobre uno de sus costados por un momento palideció y su visir se preocupó. Sin embargo el Rey volvió a levantar la mirada ya ebrio era el colmo que el licor le hubiese tomado tan rápido pero a decir verdad ya eran horas de la madrugada y ahí estaban ellos; sentados hablando.[i][b][c=#330066] — ¿Sabes algo?, te asignaré una habitación. . . yo necesito realmente descansar—[/c][/b][/i] Afirmó para levantar la diestra y dar la orden de que al albino se le asignara una habitación en la torre de los visitantes.
 
 
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[code]La primera impresión que tuvo del joven albino: seguridad y desparpajo, le hizo dudar de sus propias aprensiones; o se trataba del más desfachatado criminal, o aquel varón estaba ahí con intenciones similares a las suyas, observando y a la espera. Sería menester irse con cuidado, si existía la posibilidad de tener un aliado en vez de más enemigos — suficientes tenía ya por el momento. - [c=#660000]Pues, a mí siempre me ha parecido hermoso el Támesis con una capa de neblina sobre las aguas. ¿O quizá soy yo el de los gustos extraños?[/c] - Se encogió de hombros; aún tenía ambas manos a la vista, con lo que pretendía dar la impresión de que no era un peligro latente. Su gabardina larga cubría perfectamente a [i]Kotori[/i], de modo que, salvo algún súbito golpe de viento que pudiera levantar los faldones de la prenda, la [i]katana[/i] permanecería resguardada y disimulada bajo ésta. No quería revelar sus cartas tan pronto.

- [c=#660000]¿Te molesta si fumo?[/c] - Aquello era parte de su actuación, intentando transmitir una imagen de estabilidad; como si él llevara las riendas del encuentro. A decir verdad, no esperó la respuesta para hurgar en sus bolsillos, en busca de la cajetilla; Lucky Strike, sus favoritos desde que comenzó el vicio del tabaco. Agitó el empaque hasta que el filtro de un cigarrillo asomó entre el resto; tomó éste con los dientes y, mientras sostenía el cilindro con la boca, devolvió los demás a la seguridad de sus ropas. También eso era parte de su demostración; supuso que, si hacía gala de sus habilidades (así fuera con demostraciones sencillas), podría hacer ver a su acompañante que no era buena idea entrar en batalla. Hizo nacer una pequeña flama de su índice derecho, y con ella prendió el cigarrillo.

Dio un par de caladas, y el gris espeso no se hizo esperar. Lo hacía lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo; esperaba que esos interludios sirvieran para tranquilizar el recelo del otro hombre, si es que existía. Finalmente, con la punta del tabaco al rojo vivo, Jules lanzó una larga bocanada al aire frío de Londres, misma que tardaba en disiparse por la densidad del ambiente. Entre los restos de humo, aún pudo distinguirse la media sonrisa tan característica del hechicero; y, mientras sostenía el objeto de su vicio en la mano derecha, entre los dedos, terminó de hablar. - [c=#660000]Es bastante coincidencia que hayas decidido acudir a este lugar, ¿no? Me pareció que es un vecindario un poco olvidado. Debes tener interés en el asesinato... Y solo se me ocurren dos razones para ello. Uno, estás directamente involucrado; dos, tienes interés en el criminal, porque te afecta de alguna manera. La opción tres sería que te gusta jugar al detective, pero no pareces el tipo de [i]amateur[/i] que observaría con paciencia un callejón por largo rato. Así pues, ¿qué te parece si hablamos por las buenas, en vez de meternos en más líos?[/c][/code]
 
 
[i][c=#330066]— ¡Jajaja! en realidad es mi visir y es demasiado precavido—[/c][/i] Comento con sumo cuidado pues en ese instante Ja'Far les lanzó a ambos una mirada inquisidora, era normal que hiciera ese tipo de cosas, después de todo Sinbad había expuesto su Reino de una forma bastante imprudente tras haber entrado aquella caja dentro de su palacio. En ese instante algunas de las sirvientas se hizo participe de la escena, ya que tan hermosas y bien vestidas se sentaron un par cerca de cada hombre para empezar a servir el licor, el Rey les agradeció con la mirada y se dispuso a atender por completo a su nuevo invitado.

[i][c=#330066]—Entonces, ¿Por qué no empiezas a contarme sobre ti?—[/c][/i] Cuestionó al muchacho mientras le daba el primer sorbo a su copa, cualquier excusa era buena para tomarse un par de copas con un extraño, definitivamente el Rey de Sindria a veces se seguía comportando como un mocoso y esto solo aumentó el estrés de su visir quien colocó en sobre aviso a los demás generales solo con su mirada asesina, quien se asomó a la escena desde detrás de una de las paredes fue Sharrkan y le pareció muy injusto que su Rey se pusiera a beber sin invitarlo.
 
 
Chairo y su sus piernas vestidas por un leggin negro se fueron moviendo ágilmente a medida de que descendía de aquel tejado vistiendo unas zapatillas deportivas negras, al bajar corrió discretamente por las sombras de los edificios ocultando su presencia, en la época nocturna dada su tonalidad obscura difícilmente sería percibida mientras se movía de oscuridad en oscuridad. Una chaqueta de béisbol roja con un kanji en su espalda (嵐)* en color negro, un pantaloncillo corto marrón que vestía por encima del leggin, y una bufanda oscura que le protegía el cuello, esa sería la vestimenta de esa noche, de el “Primer Encuentro”. [i][c=#802D56]─Empezó la cacería, Shion.[/c][/i]─Pensó viendo por una esquina solitaria para salir a la luz pública en una calle ausente de personas.

Volvió a silbar el móvil, otro mensaje ¿Qué podrá ser? [i][c=#802D56]─“No tardes. El Jefe te espera dentro de 2 hrs. Es importante.[/c][/i] ─Los dedos de Chairo se movieron violentamente en el teclado táctil[i][c=#802D56]─ “Allí estaré”[/c][/i] ─El clima estaba frio, la brisa soplaba haciendo estremecer los huesos pero cuando tu propósito es cobrar venganza la llama que hay dentro de ti te protege de sentir los cambios climáticos.

Chairo siguió moviéndose con cautela y decisión, tenía en mente interrogar al sujeto, debía obtener respuestas, la muerte de su mejor amigo no podía quedar sin ser saldada ¿Por qué asesinar a alguien inocente? Sí es que era, Chairo así lo creía. Había jurado venganza, y para ello debía hurgar en el pasado de Shion y averiguar el porqué de su muerte. Nuevamente un silbido en su bolsillo, su móvil, lo sustrajo, y tan solo vio una pantalla azul con un punto blanco en medio de unas líneas, sus piernas se detuvieron. Ahora se encontraba en una avenida de líneas de restaurantes, dada la hora (11:45 pm) los negocios estaban cerrados, pero ella no estaba allí para comer, ella estaba allí para encontrarse con él. Pero, qué era ese celaje que veía en la cúspide de los edificios. Chairo callada y observadora se detendría por un minuto a observar aquello que se movía en los techos de las estructuras.

*(嵐) – Tormenta.
 
 
|| Ooc || Hmmm, quizás el soundtrack de algún otro videojuego a tu gusto. Oh, seguro. Ya te lo dejo abajito. (?) ||

[i][c=#802D56]"Shion no tenía que morir de esa forma, quizás no somos las mejores personas pero somos lo suficiente humanos para merecernos algo mejor. O puede que esto sea culpa del karma, bien dicen que de él nadie se escapa pero ¿Por qué Shion? ¿Por qué él? ¿Por qué no…yo?”[/c][/i] ─Pensaba reiteradas veces Chairo mientras desde la cúspide de un tejado observaba el tráfico avanzar en un lento ritmo, sus enormes oscuros ojos morenos eran vilmente iluminados por los faroles de los autos mientras una golosina de paleta era succionada con violencia y rabia entre sus labios.

Un sonido de silbato se oyó en su bolsillo izquierdo de su chaqueta de béisbol roja, sustrajo de allí un móvil, lo abrió y leyó en pantalla [i][c=#802D56]─“Tenemos un sujeto interesante en la ciudad. Quizás él sea el asesino de Shion o quizás tenga información importante. Ve por él”.[/c][/i] ─Se cerró el móvil, una traviesa sonrisa apareció a la vez que el caramelo crujió con estrepitoso sonido entre sus dientes, fue de nuevo guardado el móvil dentro de la chaqueta y un sonido de arrastre se escuchó, era el bate de Chairo que sería remolcado por el tejado mientras ella se dirigía hacia el encuentro del incógnito.
 
 
|| Ooc || Hola, gracias por aceptarme. Sí estas dispuesto podemos iniciar con el rol. Siento que tu soundtrack es de Kingdom Hearts x'D. ||
 
 
[code]Llegar a la escena del crimen no fue ningún problema para él, aunque, para cuando lo logró, la noche ya despuntaba; sería difícil para alguien promedio encontrar la menor pista del suceso bajo la luz de la Luna y la deficiente iluminación de los faroles maltrechos, tan vetustos y descuidados como las calles, fachadas, callejones y demás delicadezas en ese rincón apartado de la ciudad. Pero esa era la clave: "alguien promedio". Jules no entraba dentro de esa categoría, ni por asomo. Fuera por la experiencia, sus habilidades, o simplemente la costumbre, podría reconocer y verificar detalles que pasarían desapercibidos para el ojo normal. De modo que aquello no supuso el gran inconveniente que parecía ser.

El ruido de un motor apagándose precedió a su llegada. En últimas fechas, había desempolvado a su fiel compañera, [b]Ariadnae[/b]; una motocicleta Kawasaki Ninja personalizada, color negro, cuya maquinaria perfectamente afinada hacía que pudiera alcanzar altas velocidades de una manera prácticamente discreta: no haría estrépito al desplazarse sobre las avenidas de la ciudad. Buscó un lugar apartado para estacionarse, y tras deshacerse del casco, guardándolo en un compartimiento frente al asiento, lanzó un sencillo conjuro de protección sobre el vehículo, cuidándose de no ser visto; si a alguien se le ocurría tocarla, caería sorprendido por una descarga eléctrica que, si bien no sería mortal, dejaría un bonito recuerdo en las manos del ladrón. Satisfecho con el resultado, se dispuso a iniciar las pesquisas.

Aquella zona de la ciudad tenía claros visos de estar abandonada por las autoridades; cosa que le hizo felicitarse internamente por no dejar a su preciosa "niña" desprotegida. El rumor del agua corriente se podía escuchar a lo lejos, señal de que el muelle no estaba a larga distancia; sin embargo, fuera de los ruidos habituales en una ciudad donde la tarde apenas moría, era incapaz de escuchar nada más. Le parecía extraña la carencia del bullicio cotidiano; y, fuera de los limosneros, vagabundos y demás gente de ralea similar, el lugar parecía bastante abandonado. Supuso que la policía, a raíz de ello, no intentaría averiguar gran cosa; de modo que se dispuso a esperar con paciencia la partida de la fuerza pública, en ánimos de poder investigar la escena a sus anchas.

Sin embargo, algo llamó su atención. Había una figura masculina, espigada, que también observaba pero desde un punto superior: uno de los tejados. Tal cosa se le antojó extraña, pues, ¿quién más podría tener interés en ese asesinato tan inusual? Definitivamente, aquel hombre debía tener motivos similares a los suyos... O podría tratarse del mismo asesino, regresando a la escena del crimen. En cualquiera de los dos casos, hablar con él sería de lo más provechoso. Recorrió el área con la vista, en busca de alguna saliente o muro por el cual pudiera trepar; hacer uso de sus habilidades de manera tan flagrante, para algo sencillo como eso, resultaría ser una muy mala idea. Finalmente, a tres casas de distancia de su objetivo, encontró una tubería adosada a un muro de ladrillo; sería el soporte perfecto para escalar. Con el mayor sigilo posible, hizo tal cosa, avanzando palmo a palmo hasta que se halló detrás del varón albino (pues al fin pudo notar el color de su cabellera); el viento movía los faldones de su gabardina, y ocultaba un poco su presencia.

Avanzó cautelosamente, hasta que se halló a breve distancia de aquel hombre. Primero se aclaró la garganta, llamando su atención antes de llegar con él; al menos le daría la oportunidad de responder (o defenderse, si probaba ser un enemigo más). - [c=#660000]Bonita noche, ¿no crees? Ideal para jugar al detective.[/c] - Enunció en un tono jovial y tranquilo, intentando llamar su atención. [/code]
 
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Tsurumaru Kuninaga | Comments (Page 4) | iOrbix
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