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0o0 +le hace un bailecito por los mimos
 
 
owo/)
 
 
— Te amo demasiado. Quiero agradecerte por estar en mí vida, mis versos, mí vida, las palabras, la felicidad y el amor son Inspirados en tí. Eres el amor de mí vida, a quien amo con todo el alma y corazón, me encantas y me siento vivo al sentir tu presencia. Eres quién enciende esa llama en mí corazón y provoca los latidos y los deseos. Te amo muchísimo y eres el amor de mí vida entera y aunque yo no sea lo mejor del mundo, voy a darte siempre lo mejor de mí. ¡Te amoooo! ❤️💖❤️💖❤️💖❤️💖
 
 
— Eres mí amor, mí vida y mí todo. Tú nombre y él mío, juntos pará siempre. ❤️💕
 
 
— Jamás olvides qué tú eres él amor de mí vida. Qué eres tan hermosa, esos ojos tuyos me atrapan poco a poco y eres quién me llena por dentro. Desde qué llegaste a mí vida todo sé iluminó, tú eres lo más hermoso y encantador de mí vida. Enamorado estoy de tí y deseo una vida entera y llena de aventuras contigo.

Té amo Aoi, amor de mí vida.
Ya 4 meses juntos y hoy nuestro primer San Valentín, Amor de mí vida. ♥️♥️💕
[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/93/28/93/--GcdVIZTuB-b.jpg]
 
 
El corto trayecto que la llevó al puerto presidio en una lluvia que la acompañó, las grisáceas nubes continuaron opacando el claro, una peculiaridad en aquella mujer es el hecho de que, adónde quiera que va, el pesaroso nubarrón la escolta, no por decisión propia sino por el taciturno camino que a lo largo de, más de dieciocho años, ha recorrido. El embarcadero pronto la vio adentrarse en la multitud de viajeros y trabajadores que descargaban sus naves. Colmados de júbilo, padrazos, vástagos, hermanos y demás parientes, volvían a reencontrarse con familiares y amigos, algunos de semblantes dolidos despedían a sus allegados orando que la mar los acogiese plácidamente en sus brazos, pues el mal clima no parecía traer buenos presagios. Habiendo abordado el navío la mujer de lúgubre aspecto recorrió tranquilamente la cubierta antes de conducirse a los camarotes, a pesar de la lluvia la mar yacía pacífica, el hermoso pero melancólico paisaje la mantuvieron entretenida pese los sarcásticos e hirientes comentarios que de vez en cuando escuchaba en sus cortas exploraciones en la cubierta, ¿la lluvia era tan desagradable? A ella también le habría encantado ver un cielo despejado, incluso por las noches, las estrellas se perdían en aquel nublo.

Uno de esos días, la afligida maga por poco incita una tormenta, un hombre de porte engreído no paró de hacer comentarios despectivos acerca de lo terrible que se veía el cielo desde el día que el navío zarpo, la tristeza pronto se convirtió en ira, de no ser por el afable contramaestre que aminoró la rabia de aquel hombre tanto la tempestad como la violenta mar habrían terminado por azotar el navío y sus tripulantes. Conmovida por las dichosas palabras la lluvia atenuó. Días después el embarcadero de la ciudad destinada logró observarse en la distancia, fue una pena que, al arribar y descender del barco, la nubosidad continuó opacando el firmamento.
 
 
La lluvia comenzó a caer, pesarosa, silenciosa, pronto el claro ennegreció, dejando todo atisbo de savia atrás. El murmullo de las manecillas del reloj avivó lo que parecía extinguirse bajo aquel lúgubre cielo, la madera crujió y el chirrido de las bisagras deterioradas acompañó a una multitud de voces que, vigorizadas y austeras, proclamaron con satisfacción el fruto de sus ominosas faenas. El Gremio Phantom Lord abrió sus puertas, sede de peligrosos taumaturgos liderados por uno de los diez magos santos: José Porla, un temible usuario de magia oscura que no sólo tiene bajo su poderío el maniobrar entre las sombras; fundador del equipo “Element Four” conformado por magos del más alto nivel y dotados de habilidades extraordinarias; también conocido como uno de los gremios oscuros más problemáticos del reino, Phantom Lord alberga a los magos más viles y dogmáticos, capaces de los actos más despreciables.

Gota a gota, la lluvia tomó fuerza, en el interior del enorme castillo medieval ornamentado con el estandarte del gremio, apareció la silueta de una esbelta mujer entallada en un traje azul confeccionado perfectamente en tela de paño, sosteniendo un curioso paraguas color rosa y peinado rebuscado. De ojos azules y mirada penetrante, por expresión: indiferencia, frialdad. El sonido de sus tacones al caminar y el indudable mal clima la hicieron merecedora de un titulo singular: “Mujer de la lluvia”. Pocos se atrevían a intercambiar palabras con ella, incluso verla hacía incomodar a cualquiera. Con el llamado del jerarca, la mujer arribó al gremio, una nueva misión sería encomendada a los cuatro magos pertenecientes a los elementos, sin embargo, los planes de aquella maga de Clase-S serían completamente diferentes.

―[c=#003366][i] Juvia lo hará sola. No es necesario que los Element Four acompañen a Juvia... [/i][/c]

[center][image=https://i.imgur.com/Y2JBeYo.png][/center]
Enunció tan seria como serena, aunque en un principio los demás miembros se opusieron ante las palabras de la mujer, el jerarca terminó por reír a carcajadas, no le importó un posible enfrentamiento entre sus discípulos, sabía que la maga no cedería fácilmente, dos de ellos aceptaron sin chistar, el último… Cedió después de un breve enfrentamiento de miradas, ¡nadie podía ganarle a la mujer de la lluvia! Habiendo ganado la contienda, la maga usuaria de agua se dirigió a los dormitorios del gremio, llevó lo necesario en una pequeña maleta y de inmediato partió al puerto de la ciudad, embarcaría para arribar al continente y de ahí continuar con su travesía.
 
 
[b]Off:[/b] Descuida, tómalo con calma y hazlo poco a poco, no pasa nada.
 
 
[b]Off: [/b]Puedes iniciar cuando quieras.
 
 
[b]Off: [/b]Huy.~ A Juvia le gusta ser mala, mala... Grr.~ (??) Con Aoi entonces, puede ser que ella busque a una persona con la que Juvia termina encontrándose. (?) Como algo así que las manden por el mismo blanco. (?) xb!
 
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Aoi 葵 | Comments | iOrbix
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