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OwO /
 
 
Hola Sada !
 
 
Hola gracias por aceptar mi add espero llevarnos bien.
 
 
— Miss u. — 🖤
 
 
+chibi pasaba y le dejaba varias flores y dulces+ owo... + sacaba su peluche de perrito y lo dejaba ahi para que la cuidara cuando despertara+
 
 
OwO ^
 
 
[center][b][big]¿?, 2:19 A.M.[/big][/b][/center]

[center][youtube=https://www.youtube.com/watch?v=pGPjODVjEpI][/center]

El lugar de reunión daría lugar en un edificio abandonado, cuyo esplendor residía cuando era parte de una inmobiliaria. No obstante, a la empresa le llegó lo que cosechó por corrupta y tal fortaleza de poder cayó en añicos. Lo que quedaba tras la caída eran estructuras; deberían ser alojo de pobres, pero la mala fama de figuras ilegales hacía que ninguno se arriesgara por más desesperado que estuviera.

El segundo piso, mejor conservado, tenía su pequeña sala de reuniones entre tantas mesas para los que habrían sido empleados. Dos solo estaban allí: uno era el reputado Nikolái Grbić, un antiguo veterano de la guerra de Yugoslavia que una vez olvidado emprendió hacia América con ayuda de familiares dentro de ese mundo turbio. No importaba cuantas armas utilizara, violencia, amenazas, actos de odio, cualquier método para controlar a través del miedo. Siempre lograban ir más allá y cargarse a más de sus hombres, imposibles de recuperar al carecer de reemplazos.

Solo quedaba un método.

—[c=#006600]¿De cuánto dinero hablamos para que haga esto?[/c] — Nikolái preguntó, movido por la desesperación que ocultaba en un aire hostil. Llevaba un puro al labio ya encendido, aspirando según lo que antojaba.

—[c=#007CFF]Crees que mis chicos y yo nos guiamos por dinero. Hacemos esto por dinero.[/c]— Dijo Howard.

Giró la silla en la que estaba sentado para mirarlo. Entrecerraba sus ojos ligeramente y apretaba los maseteros para forzar esa ''hostilidad''. Cruzó las piernas, cortitas y con cierta dificultad, revelando su gran genital masculino.

—[c=#006600]¡OH DIOS SANTO, TÁPESE! No... No puedo.[/c]

—[c=#007CFF]Eres tú quien miras mi pene. Nadie te está obligando a mirarme el pene.[/c]

—[c=#006600]¡Tiene las piernas demasiado cortas, deténgase por Jesús mío![/c]

—[c=#007CFF]¿Quién se reúne a pedirme ayuda acusando al otro de que su reputación tan honrada es por algo tan nefasto como dinero? Puedo sobrevivir perfectamente con mi ternura y honor, señor Nikolái.[/c]

—[c=#006600]... Me rindo.— alzó un poco el dedo índice para tapar en su campo de visión esa zona tan ''extravagante''.— Necesitamos a Sada Abe, la hija de un reputado jefe Yakuza. Si la tuviéramos en nuestras manos... Nos tomarían en serio. No importa cuanto matemos a sus soldados o contactos cercanos.. Acaban venciéndonos. Secuestrarla a ella en este caso sería derribar a la reina... Supondría un altibajo.[/c]

—[c=#007CFF]Quieres que la consiga con mi ternura... Entiendo. ¿Sabes que tras esto me deberás un gran favor? Invita la casa a su suerte, pero algún día correrá a su cuenta. Conozca las consecuencias, señor Nikolái.[/c]

Bajó del sillón cayéndose, soltando un gemido doloroso que causó la compasión de un hombre tan frío como Nikolái. Lo quería coger, pero puso la pata antes de que lo hiciera. Prefirió marcharse con las manos en los bolsillos de su pequeña chaqueta, ajustando antes un poco su corbata.

La noche exacerbó su sentimiento de venganza. Quería demostrarle que no debía ser considerado una rata de dinero; se movía por sus principios, callándole la bola al traerle aquella chica que rogó.
 
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Sada Abe 阿部 定 | Comments | iOrbix
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