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[i][c=#802D80]Buenas noches señorita? como se encuentra...[/c][/i]
 
 
La hora estaba por cumplirse y Aithne seguía con las mismas ropas, debió haber puesto más atención a su vestimenta que a las armas que llevarían. Se tiro sobre la cama esperando que alguien llegara a salvarla y así fue. Un hermoso gato negro trepó hasta su ventana, se trataba de su amigo Oswald.

—Veo que estás muy entretenida mirando el techo —de un brinco entró a la habitación cambiando de nuevo su forma a la de un humano.
—Viktor está enojado conmigo, me dijo que me vistiera como habíamos acordado, pero no cuerdo como o qué habíamos pactado.
—No vayas a hacer un berrinche, te ayudaré, ponte de pie.

Ella obedeció, siguió todas y cada una de las ordenes que su amigo le daba. Mientras ella se duchaba él sacaba de uno de los baúles un vestido, éste era blanco, abultado, corto, todo lo que Aithne odiaba; pero tenía que usarlo. Su amigo la ayudo a vestirse, maquillarse y peinarse.

[center][image=https://i.pinimg.com/originals/0d/49/6f/0d496f60a68e4a7e942313cf2222e060.gif][/center]

Aithne se miró al espejo y pasó lo inevitable, gritó con horror. No había peor castigo que ese.

—Te ves bonita Aithne, al fin pareces una princesa... —expresó su amigo como consuelo.
—¡Deja de decir estupideces! —se jalaba el vestido, hacía muecas— No soy una princesa, soy un rey, un maldito rey.
—Rey o lo que seas, debemos darnos prisa.

Obligada salió de su habitación rumbo al jardín del palacio, ahí ya los esperaba Viktor, quién tuvo que aguantarse las ganas de hacer un halago o de reír, sabía que ella odiaba ese tipo de cosas. Hablaron sobre los detalles de la misión, los más mínimos para que nada saliera mal, luego de eso se dirigieron al gran salón donde se ofrecía el gran baile. El lugar era tan hermoso, Aithne deseaba proclamarlo suyo desde ya, pero debía esperar.
 
 
La majestuosa bestia se regodeaba en el cielo, tenía bastante tiempo que no se le permitía volar, siempre debían mantener un perfil bajo o se entregarían rápidamente a sus enemigos. Su corazón anhelaba continuar, pero la obligación era mayor. Lentamente descendió sacudiendo violentamente las copas de algunos arboles. Una vez cerca de su destino cambió de nueva cuenta su aspecto, ahora era un hombre muy similar a los habitantes de aquel reino —quienes a su vez similares a los terrícolas—. El trío aterrizó sobre sus pies causando un gran impacto en aquellas tierras que se vieron ligeramente hundidas donde descasaron las plantas de sus pies.
No se detuvieron a charlar, buscaron de inmediato una bestia de carga para montar sobre éste su equipaje. El animal era como un enorme ganso pero con extravagantes cuernos.

—Debemos separarnos, Ozzie tu te encargarás de llevar las armas a la choza que acordamos, ahí estarán algunos de nuestros partidarios —el rubio asintió—, Viktor y yo vamos a presentar nuestros respetos al rey, ¿habrá gente esperándonos? No quiero cargar con esos pesado baúles.
—A la entrada del pueblo una carroza nos esperará para llevarnos con el rey, solo debemos cargar esto un kilómetro para no llamar la atención —el semblante de Viktor era más frío que de costumbre.
—Vas a ver a tu novia y suegro, ¿no puedes lucir más alegre? —el tono burlón de Ozzie solo hizo que el azabache se molestara.

El resto del camino siguieron en silencio hasta que llegaron al punto donde se separarían. El dúo se adelantaría y esperarían al dragón en la cena, mientras tanto se desearon suerte y siguieron sus caminos. Viktor llevaba dos baules apilados uno sobre otro en sus brazos, Aithne solo llevaba uno. Cuando la gente del rey los alcanzó a divisar corrieron a ayudarlos. El momento estaba por llegar. Subieron a la carroza y en u cuestión de minutos ya estaban frente al palacio. La joven besó por ultima vez a Viktor, quería que estuviera seguro de que ella mantendría su promesa hasta el final.
Al descender del carro el rey y sus súbditos ya los esperaban.

—¡La dicha que tengo de volver a verla, señora mía, caballero!

El rey extendió sus brazos esperando que los invitados corrieran a él como dos niños, cosa que no sucedió, ellos solo se postraron ante él como muestra de "respeto".

—Los hemos estado esperando, mi hija esta muy entusiasmada por volver a verlo —Viktor solo sonrió—. Vamos entren por favor, el general les mostrará sus habitaciones, yo aún debo esperar al resto de los invitados.

Los jóvenes asintieron y obedecieron. Fueron guiados al interior del castillo y a sus acogedoras habitaciones, una al lado de otra.

—Te espero en una hora en el jardín, toma un baño, por favor, usa el vestido que acordamos, no arruines esto —Viktor azotó la puerta detrás de él luego de ordenarle y exigirle a Aithne que actuara como una dama y no un hombre.
 
 
—[c=#F3455F]¡Viiiiktoor! ¡Por favor, tenemos que hacerlo! [/c]—la pelirrosa se aferró del brazo de su compañero, no tenía pensado soltarlo hasta que accediera a su petición—.[c=#F3455F] ¡Ozzie, ayúdame!
[/c]
Aithne tenía que asistir a una fiesta en un reino del cual no recordaba el nombre, pero lo que no podía sacar de su cabeza eran las miradas que la princesa le lanzaba a Viktor. En su visita anterior la situación de la población era regular, pero en estos últimos años Oswald averiguó que el lugar estaba mucho peor. El rey se enriquecía a las costillas de su gente, eso no podía seguir así, no mientras Aithne estuviera interesada en esas tierras.

—[c=#F3455F]¡Por favor! [/c]—Aithne no paró de suplicar—.[c=#F3455F] Ella se veía enamorada de ti y al rey le caíste muy bien, no tendrías que casarte de verdad... Yo interrumpiré la boda, y entonces ese lugar será nuestro, de los tres. [/c]
—[c=#3D3F84]Escúchame Aithne [/c]—dejó sobre la mesa la pistola que lustraba con tanto empeño—, [c=#3D3F84]hago esto solo por ti. Júrame que me permitirás matarla a ella y a su padre. [/c]
—[c=#F3455F]Lo juro Viktor[/c] —Aithne selló el trato con un besó en los labios de Viktor.

El trío no durmió gran parte de la noche para terminar de afinar algunos detalles, desde la llegada, boda y la fatídica muerte de los monarcas. Llenaron baúles con regalos y unos otros con armas, Aithne no podía usar en masa su elemento, menos para asuntos tan frívolos, sus hermanas ya la tenían más que sentenciada.
La hora llegó, habían montado todo sobre Ozzie, incluidos la pelirrosa y el azabache, entonces una abrasadora llama los consumió hasta desaparecerlos.

—[i]¿Algo salió mal? [/i]—cuestionaron los compañeros de la elemental, no estaban en el lugar pactado, estaban en el espacio.
—[c=#F3455F]No, ahí esta el planeta [/c]—señaló un pequeño astro—, [c=#F3455F]solo pensé que nos haría bien un respiro. [/c]

Evidente era la molestia de sus compañeros, pero también la burla en el rostro de Aithne. El dragón desplegó sus alas negras y emprendió el vuelo hacia "su próximo reino",
 
 
[c=#0073E5]❀[/c][b]𝒪𝓊𝓉 𝒢𝒶𝓂𝑒: [/b][c=#0073E5][code]Gracias a ti por solicitar :3[/code][/c]
 
 
No hay de que, gracias por agregar
 
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Sora Livitenko | Comments | iOrbix
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