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Gracias al trabajo que realizó en compañía de R-7, estaba ganando clientes demandantes pero adinerados que pedían desde la cosa más simple hasta algo más estrafalario y poco recurrente.
El ser "nueva" tiene la ventaja de "no conocer " a nadie, claramente obviando que con solo un vistazo en la red la información fluye como agua en un río.
Esta vez le tocó investigar a un luchador en el ámbito clandestino, al parecer había sido un experimento fallido y el hombre al no haber muerto fue usado como perro de pelea. Literal un sacrificio andante, la cosa es el porque todavía lo mantenían pese al daño irreparable que le habían causado, habían unos cabos sueltos que justo le mandaron a investigar y para ello tendría que ir a ver en vivo y directo su objetivo.
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Poco le gustaba la violencia pero dinero es dinero y a su billetera le hace falta. Jack la dejo bien plantada en su antiguo departamento pero las modificaciones no son baratos y los repuestos tampoco. Igual debía ser cuidadosa, en el transcurso de ese tiempo había madurado un poco o eso creía.
Llegó caminando al lugar , ya que todavía disfrutaba de ese deseo por ver las calles cubiertas de neón, quizá una de sus cosas favoritas. Algo que considera tan antiguo pero que se sigue manteniendo novedoso y te mantiene en un bucle temporal donde no sabrías que fecha es de no mirar en tu dispositivo más actual o simplemente por escuchar las noticias.
Por esta vez regreso a su cabello negro y su antigua apariencia de parecer chico con ropas holgadas. Volver a la piel de Hato... Era algo que no pensó que volvería a hacer.
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Así pago la cuota de entrada, compro una soda enorme y fue a buscar un lugar cerca del barandal que divide la sección con "El hoyo".
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La instalación consta de dos plantas, en la de arriba luchan los amateurs, esos chabones que prueban a ver si tienen la resistencia suficiente para no volverse psycos antes de morir a golpes; el piso inferior es para el peso pesado.
Aquellos que se vuelven monstruos de tanto cromo en sus venas, unos solo respiran sangre, la mayoría ha perdido la noción de quienes son y usan collares para dominarlos, el resto tuvieron la suerte de llegar donde están pero solo basta una pelea para retirarse antes de enloquecer.
Su apuesta era fuerte, mientras esperaba a que día inicio el "show" cómo lo llamaban se dedicó a navegar en la red de cada uno de los que estaban presentes, ella no era como las otras runners, ella tenía una habilidad especial con un cable invisible por el cual podía conectarse sin ser detectada en casi cualquier lugar, sorbia su bebida pareciendo una cría pero intrigada por la adrenalina que el mismo lugar desprende y te inunda.

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Perdí la mano derecha y la pierna izquierda cuando tenía trece años, hasta que Jack entró a mi vida tuve adaptadores de calidad y cuando empece a ganar mi propio dinero pude derrochar un poco en luces de neon, piel [i]"natural"[/i] , incluso tenía una pistola, misiles... Fanfarroneó bastante.

Nunca tuve trauma por haber perdido mis miembros, o es al menos lo que yo creo, mis pesadillas siempre eran de otro tipo y nunca llegue a pensar en que mi cuerpo ya no era mío o que mis extremidades ya no eran organicas, me sigue pareciendo irreal si, está era lo es pero al mismo tiempo es absurda.
Tanta tecnología para nada, solo termina por acabar con tu mente más pronto de lo que imaginas.
Sin embargo una cosa lleva a la otra, los hilos del destino se enrrollan y para deshacer el nudo a veces no sirve simplemente cortarlo.
[u]Cuando dejas la mierda fuera de tu vida, más mierda aparece y eso fue lo que sucedió. [/u]
Thao mando a matarme, el cobarde contrato unos cyberpunks de poca monta... Yo había salido del trabajo, iba al bar de siempre cuando me capturaron.
Jack llegó tarde y ya me tenían con el cuerpo desmembrado, me arrancaron mis extremidades metálicas para revenderlas ya que al bastardo de Thao no le importaba como me dejaran sino que dejara de existir.
No recuerdo más de aquella noche, el dolor me hizo perder la conciencia cuando ya no soportaba más la carne herida, desgarrada; las heridas abiertas dejaron cicatrices que todavía puedo sentir aún con la pantalla sintética que cubre mi cuerpo.

Jack... Él dio todo para salvarme, dejo un mensaje holográfico para mí, aunque sé que estuvo al pie de la camilla por días ya que estuve a punto de no volver.
No decía mucho, cómo siempre era certero y contundente con sus palabras que aunque eran pocas lograron sacar una lagrimilla de mi ojo todavía orgánico. Incluso una punzada se clavo en mi corazón y a día de hoy sigo sintiendo la molestia, en menor grado pero ahí sigue como un recordatorio de que estoy viva o más bien que Jack lo estuvo.
Su hija se fue a la mierda porque todo me lo dejo a mi, todo lo invirtió en mi cuerpo, el cromo y los ajustes me convirtieron en una runner. Al menos podría seguir valiendome por mi misma aunque algunas cosas cambiarán, además de ciertos órganos internos.

[quote]Hato murió pero queda Nana, y nadie la conoce a ella, al menos no todavía. [/quote]

En cuanto mi ex, Thao... Les gustará saber que murió mientras se daba un baño en la tina, alguien entro en el sistema de su android personal para que lo asfixiara, doblará su cuerpo y lo metiera en la nevera para cuando su equipo lo encontrará ya no sirviera nada.
Y yo aquí sigo, un día a la vez en este mundo podrido que a veces se [i]pinta bonito[/i].

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Al poco tiempo de conocer a Thao, Jack entro en mi vida, a recomendación de nuestro casero para poder pagarle la renta atrasada de seis meses, aún me pregunto por qué simplemente no nos hecho, si éramos tan revoltosos.
Jack se convirtió en mi jefe, en mi mejor amigo y confidente, cuando ya estaba harta de Thao, iba a casa de Jack, con él es fácil hablar, se le da bien escuchar, dar consejos y recomendar comida, ama la comida. Muchos pensaron que era su hija, o algún pariente por la forma en la que me trataba, era “especial” para él, lo confirmo en una junta donde me llamó “Hato”, a nadie le hablaba por su apodo más que a mí, y eso porque él me lo dio, a todos los demás los llamaba por su apellido. Además, ya tiene una hija, Konatsu –san, ella si es un verdadero dolor de cabeza, pobre Jacky –apodo que le di yo y solo uso cuando estamos solos. -
Yo no lo veo como un padre, pero ha sido una gran figura paterna en mi vida, le tengo mucho cariño, por eso me esfuerzo en no decepcionarlo en el trabajo, pese que me pierda en la bebida más de lo que él quisiera.
Me enseñó a manejar la computadora y a navegar por la red, pues, aunque el mundo esté muy avanzado, todavía existen personas como yo, que no tenemos relación con esa innovación. Jack sabía del potencial que podía tener, algo que desconocía, o más bien no tomaba en consideración ya que soy muy torpe, me tropiezo con todo, se me caen las cosas de la mano y tampoco puedo atrapar nada que me arrojen, “algún defecto debía tener”, decían varias compañeras de trabajo, ya que como es de esperarse, no soy de su agrado.
Mientras Jack me necesite volaré sobre su eje, porque sí, así es, él me necesita tanto o más como yo a él. Soy la mejor en mi trabajo, estoy muy segura de eso; porque soy muy curiosa, y eso no siempre trae algo bueno. Jack siempre me lo recuerda.
Debido a eso mismo, sé muchas cosas turbias de Jack, cosas malas que ha hecho y hará si lo traicionan, pero eso no importa. A veces viaja a Venus, quisiera ir con él, pero nunca me deja, igualmente ha ido a la penitenciaria de Plutón de visita, nadie más sabe de esto, solo yo mantengo sus secretos a salvo.

[sep]¡Ah, sí! Es el único que me llama por mi nombre, porque es el único que lo sabe.

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[code]—No sé qué es el amor, pero Thao me hace sentir como si lo supiera. —[/code]
Eso pensé después de unos escasos meses a su lado, luego todo se volvió costumbre, todo se volvió cotidiano, el brillante futuro que se esperaba para la humanidad no era más que corazones vacíos con carteras llenas gastadas en sexo y alzarse hasta llegar al cielo, aunque ese lugar ya lo hubieran explorado infinidad de veces.

Thao Chung, mi novio durante casi diez años, lo conocí en un concurrido bar a los 16, yo era solo una muchachita inexperta y él un adulto joven que no le importaba más que impresionarme con su modo de hablar de la música, su supuesta pasión. Como hemos podido estar juntos después de tanto, tal vez sea porque solamente es la soledad la que nos mantiene atados, la comodidad; pero no el amor, nunca el amor.

Él es tres años mayor que yo, solo por eso cree tener la razón de todo y saberlo todo, pobre niño mimado, su tía le pasa una pensión cada mes, es con lo que vive. Desde que le conozco no ha trabajado ni se ha esforzado por algo, ni por mí. A lo largo de la relación hemos roto y regresado tantas veces que ya perdí la cuenta, como un bucle, un ciclo sin fin. Al principio teníamos sexo, él no descansaba hasta que yo llegaba, pero de unos años para acá, dejo de preocuparle eso, solo me usa para su propio placer y yo lo dejo. Más de una vez me ha lastimado, penetrándome sin estar lubricada, Jack siempre me dice que lo deje, pero no hago caso. Thao no me hace sentir nada fuera de lo normal, he considerado el suicidio, pero soy demasiado cobarde como para causarme dolor sola, tampoco es algo que desee con locura, de hecho, ya nada hay que me emocione hasta hacerme sentir en verdad viva.

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