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[quote=#262626][center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/31/95/79/K-Tsss-YZdZsOA1L-b.jpg][/center]
[c=#ffffff][code]Una sonrisa picara bastó para darme cuenta de que ella me deseaba...

La fiesta de cumpleaños de mi mejor amigo había sido organizada en la playa.
Yo me encontraba lanzando un globo de cantoya, al cielo.
Supuestamente eran para desearle más años de vida a mi amigo, yo sentía que alguien me miraba.

Sonreí cuando mis ojos se encontraron con los de su novia, me hizo una seña con su mano para acercarme.

Caminé sin importar que otros nos miraran, dijo en mi oído que tenía algo importante que decirme.

Un escalofrío me pegó de súbito en la columna, ya que sus labios rozaron la piel de mi oreja.
La abstinencia me ponía muy sensible, no soy de acostarme con cualquier mujer pero ella; ella despertó algo en mí.

Me llevó a una área más íntima dónde habían diferentes cabañas el lugar elegido para que durmieran. los invitados.

Estaba desolado, sólo ella y yo.
Algo me hizo dudar pero mi curiosidad ganaba.
Subimos la escalinata de madera para entrar, tomé asiento en un sofá y ella se acercó a mí.
Pero de una manera diferente, era difícil no darme cuenta como sus ojos brillaban.
Tomó asiento a mi costado, pero no sólo eso, posó una de sus manos en mi pierna comenzando a acariciar.
Yo lucía una bermuda que me llegaba hasta la rodilla, respingué alarmado.

—¡¿Por que haces ésto? ¿Que no me ibas a decir algo importante? !—

Sonrió sin apartar la mano, incluso la metió por debajo de la tela.
Mi pulso se aceleró, mis pupilas se dilataron.

—Tu ya sabías que lo nuestro andaba mal, hoy terminamos, quedamos como amigos. Sin dramas. —

Mi ceño se frunció, era verdad yo sabía que andaban mal, pero no creí que a ese grado.
Inclinó su rostro para lamer mi cuello, mordió el lóbulo de mi oído y me estremecí.

—¿Y sólo por eso estás haciendo esto? No creo sea buena idea. —

Reaccione, no negaba que la deseaba y cómo no hacerlo.
Era hermosa, unos labios carnosos, un rostro afilado, cabellera rubia. Una personalidad arrolladora, era de ésas mujeres que su misma presencia hacía derretir a cualquier hombre, hasta cierto punto envidie a mi amigo por tenerla y mantenerla por años.
Y ahí estaba ahora conmigo, su mano descendió frotando mi entrepierna, no me dejaba pensar. Era demasiado para mí, que ya no soporté más, entendí que no existían motivos para detenerme.

Hundí mis dedos en su cabellera para atraerla hacia sí, mis labios cubriendo los suyos.
Con voracidad devoré sus labios, nuestras lenguas se buscaron.

Despertó lo que había estado dormido por un tiempo, el ser irracional y primitivo.

Su mano liberó mi erección de mi ropa, acariciaba desde la base del tronco hasta el glande.
Sus dedos eran como lava ardiendo, yo gruñi sobre sus labios dejando que ella llevara el control.

Separó sus labios de los míos, inclinando su faz para lametear el glande.
Empuñé mis párpados con desespero, era como una diosa y yo caía rendido a sus deseos.

Delineaba toda la longitud de mi miembro con su lengua viperina.
Le hale de los cabellos empujando la pelvis.

—Vamos, tragalo todo. —

Dije con voz ronca, con tono autoritario.

Engulló hasta la garganta dando arcadas, yo sin piedad follaba su boca.
Me clavó las uñas en las piernas pidiendo que la dejara respirar, sonreí perverso liberando el agarre.

Los minutos pasaron, nos desnudamos con lentitud, yo le besaba las piernas o cada parte que iba quedando a mi merced.
Se acomodó abriendo las piernas y me postré de rodillas.
Lamí su sexo, con la punta de mi lengua recorría toda la vulva, su sabor era tan embriagador que me hacía desear más.
Los dedos de mi siniestra acariciaban sus asentaderas mientras yo le propinaba placer.
Sus piernas se acomodaron en mis hombros, hundía sus dedos en las hebras de mi cabellera, gemía ronco.
Yo no cesaba, chupaba su clítoris.
Adentraba mi lengua en su húmeda cueva.

Arqueó la espalda extasiada, su cuerpo se tensó, lo noté por como tomaba mi cabeza y gemía incoherencias.
Su pico de placer estaba en la cima, su coño se contraía segregando más néctar femenino.
Bebí con lascivia, como si de ello dependiera mi existencia.
La fémina se corrió con fuerza, se estremeció con ímpetu que casi me hizo perder el equilibrio.

Rocé su botón de carne y respingó, estaba muy sensible por lo que me aparté.
Subí al sofá para sentarme, cómo un felino tras su presa me sonrió acomodando su figura a horcajadas rozando su sexo que rezumaba humedad, calor y yo moría por sentirla.

Con perversidad rozaba mi polla, yo apretaba los puños por inercia.

—¿Vas a estar así toda la noche? —

Musité con desespero, mirándola con recelo. Ella negó, estaba preparada que en un bolsillo de su falda traía un preservativo, la prenda estaba a mi lado, lo abrió y me lo puso.
Se dejó caer en mi verga, adaptando su femineidad con mi órgano desgarrador.
Me cabalgaba cómo una fiera, con fuerza di azotes a sus nalgas.

Continuará...[/c][/code][/quote]
 
 
₪Hoy veo en retrospectiva y me doy cuenta de lo mucho que me has cambiado desde que llegaste. Bastaron tan sólo unos días para comprender que algunas personas llegan a tu vida para desmoronarte la tristeza, para descoserte esas risas que pensabas que eran una herida si las sacabas a la luz del día, a descontrolarte los nervios, los sentimientos, las canciones. Y eres tú, eres tú quien me hace querer no morir y ser por siempre joven, y al mismo tiempo me haces querer envejecer a tu lado. Y veo cómo las horas se pasan como agua en mano siempre que estoy a tu lado. Antes de ti era una sombra en forma de nube que se paseaba por la vida tratando de contenerse la lluvia, pero que, un día, sin más pensar, apareciste como el arco iris al final de la tormenta, y me haces bailar a cada paso que voy. En cada tormenta en la que entro estás tú, que eres Sol, brillando, radiante, atravesando mi piel para llegar a colar tus rayos por mis grietas. Me amaste roto y por eso te amo con todos mis pedazos. No preguntaste el porqué de mis cicatrices, sino, más bien, también te desnudaste las tuyas y yo, que siempre le he temido al amor, las besé y las hice mías. Mías y de nadie más. ¡Y maldije las palabras que te las hicieron y bendecí la mano que las curó!
 
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Eɪɴᴀʀ Lɪɴᴅsᴛʀᴏ̈ᴍ | Blog | iOrbix
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