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En un pasado muy distante, Gaia, la voluntad del planeta, sufrió con la corrupción indiscriminada que los humanos causaban al ambiente. Dado que en ese tiempo carecía de los medios para defenderse a sí misma de los humanos, y otras amenazas, Gaia envió una plegaria a otros cuerpos celestiales por ayuda, con el criterio de que solo un planeta es capaz de juzgar correctamente a otro de su tipo.

Quien respondió la plegaria de Gaia fue [b]Crimson Moon Brunestud[/b], quien le ofreció un pacto al planeta: A cambio de que se le permitiese vivir en la Tierra, [b]Crimson Moon[/b] permitiría la creación de un mecanismo de autodefensa para el planeta basado en sí mismo. De este pacto entre el Último Extremo de la luna y la voluntad de la Tierra, nacieron los Verdaderos Ancestros, como una Contrafuerza con forma definida, creada con el propósito de devolver al planeta a su estado original, antes que la corrupción causada por los humanos la sobrepase.

El número de Verdaderos Ancestros iba en aumento, estableciendo un claro auge como raza. Continuaban siendo creados, manteniendo la tradicional base de su antecesor absoluto Crimson Moon. Pero éstas creaciones tenían un error fundamental, un defecto en su base, el cual era el deseo por beber sangre. Ninguno, absolutamente ninguno de ellos estaba a salvo de vivir con ésa sed, ese peso, ésa maldición.

Uno de ellos era un joven de cabellos y ojos castaños. Su nombre era [b]Valthanders[/b], pero por mero gusto personal, le gustaba que se refirieran a él nada más ni menos que con el nombre de [b]Matt[/b]. Él, como Verdadero Ancestro tenía un encargo crucial por parte de sus progenitores, sus creadores, una razón de peso por la cual fué creado, al igual que el resto de sus pares quienes tenían asignado objetivos distintos. El objetivo que se le había designado a Valthanders, era estudiar, investigar, conocer a extremo fondo la denominada Fuerza Arcana, y transmitir todo el conocimiento que lograría obtener al respecto, para traspasarlo a diferentes generaciones que puedan continuar esa labor. Un poder, ya bastante antiguo en ése entonces que estaba basado en la Luz Original, la primera iluminación que vino justo después de la creación del Universo, las galaxias y las estrellas.

Si bien durante su existencia invertía muchas horas de labor investigativa respecto de aquella materia, eso paulatinamente cambiaría luego de conocer a alguien. Fue testigo de la creación de un Verdadero Ancestro que resultó ser bastante especial para él. Era nada más ni menos que la Princesa blanca, [b]Arcueid Brunestud[/b].

Al igual que quizás varios de sus pares, había quedado atónito, aunque la forma de pensar de Matt con respecto a ella contrastaba notoriamente con la de los demás Verdaderos Ancestros. Ellos la habían creado buscando crear el arma definitiva, una herramienta en extremo poderosa para conveniencia de ellos mismos que puedan utilizar sin problemas.

Pero Valthanders estaba en desacuerdo, no podía, no quería permitir que Arcueid fuese utilizada de aquella manera, con un objetivo de éste tipo sin siquiera darle la misma cuota de libertad como la tenían los demás, y él mismo incluso. Los demás Ancestros no le dieron chance alguna, para que la opinión del castaño pudiese llegar a ser considerada siquiera, manteniéndola con un perfil bastante bajo.

Pero no se quedaría de brazos cruzados. Así que empezó a frecuentarla, a visitarla en el Castillo Brunestud y pasar tiempo con ella, disfrutar de aquellos momentos de paz y luchando contra su propio estilo de vida tan restringido, enseñándole de todo un poco de lo que él sabía, de lo que había ya vivido él, para así darle una oportunidad a su mente, a su alma de sentir curiosidad por aprender más cosas, conocer, y sobre todo, adquirir más ganas de vivir y sonreír. Sabía que, quienes se encargaron de crearla, la mantenían en cautiverio, sola, sin más conocimiento que su propio objetivo designado. Y así, con el paso del tiempo fue creando un fuerte lazo sentimental entre ambos, cosa ante la cual por supuesto, los demás Verdaderos Ancestros tampoco se quedarían de brazos cruzados.

[ Continuará. ]
 
 
[i][c=#2D802D]"Algún día, la encontraré."[/c][/i]

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[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/46/81/96/Matt-Valthanders-vwzN696cC-b.jpg]
 
 
[center][youtube=https://www.youtube.com/watch?v=kyKC3nYFi_k][/center]

[med][center]How to stand one's ground
when the flood drowns everything around,
conceals and buries under?

How to rebuild and re-design,
how to forge as whole and re-divide
broken and torn asunder?

How to speak without a sound,
without a voice utter the words profound
into the silence?

How to comprehend and to abide,
how to re-arrange and re-define
the emptiness inside?

Cold winds of the north,
black waters and the frozen shores
are waiting for the storm.

No trails leading forth,
no pathway to the woods,
forsaken and forlorn. [/center][/med]
 
 
[center][med]"Where The Winter can sleep, far away from the Summer."[/med][/center]
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Dentro de la tolerancia al frío existen diferentes etapas, o niveles que puedo considerar a destacar:

1° etapa: Resistencia al frío: Corresponde al límite de temperatura bajo cero, que un cuerpo puede soportar, sin que las bajas temperaturas logren invadir el interior de su cuerpo, y éste llegue a su punto de congelación.

2° etapa: Aceptación al frío: En esta etapa, el cuerpo no requiere aguantar el frío. Lo acepta, y deja que éste forme parte de su ser. El factor mental juega un papel indispensable en esta etapa. Con el entrenamiento, o tratamiento adecuado, el cuerpo se adapta a las bajas temperaturas, y su punto de congelación logra alejarse hacia temperaturas mucho más bajas.

3° etapa: Dependencia al frío: La aceptación llevada al extremo. En esta etapa, el cuerpo se ha aferrado a tal punto al frío, que no solo no le afecta, sino que el cuerpo se fortalece con el mismo. Como consecuencia, el cuerpo se vuelve más vulnerable al exponerse a temperaturas por sobre los cero grados celsius.
 
 
[i]"Humano.... Por cada árbol o flor que cortes o destruyas, tendrás que plantar 3. De no ser así, yo lo sabré, te buscaré y bien duro te golpearé."[/i]
 
 
[i][center]Un regreso inesperado al origen. A mi propio origen.
Donde el invierno cómodamente reina, donde casi todos los días nieva.
Todos están tan abrigados.. Soy el único que no huye del extremo frío invernal.
Todos se escabullen en sus hogares, pero yo ni siquiera tengo techo.
¿Qué me queda ahora?

......

Desde que llegué a Finlandia, ya no oigo a la Madre Naturaleza. Es extraño..
¿Qué le pasó? ¿Se ha ido? .. No.. Ella sigue aquí, pero ya no quiere hablarme.
¿Porqué? ¿Dije o hice algo malo?
Siempre he sido un fiel seguidor de ella, y sus enseñanzas. La he adorado como una Diosa, desde el principio de mi existencia.

Ella sigue aquí, pero ya no quiere hablarme.
¿Porqué?

......

Sólo oigo el suave viento pasar.
Ahora lo que me rodea, es lo que siempre llevo conmigo, a donde quiera que vaya.
Aquello de lo que las personas normalmente se refugian. Es obvio. Deben sobrevivir.
No veo a nadie más aquí. No, nadie más debe estar aquí.
¿Debo quedarme aquí? ... ¿Qué debería hacer? Ahora ni yo lo sé. Me siento.. Extraviado.

......

No tengo rumbo ya, ni objetivos. Cumplí todos los designios de la Madre Naturaleza.
¿Qué me queda ahora?

......

Ahora sólo me queda darle un nuevo sentido a mi propia existencia, una vez más.[/center][/i]
 
 
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Matt Valthanders ᵗʰᵉ ºʳᵈᵉʳ | Blog | iOrbix
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