iOrbix
iOrbix will be Migrating to Similar Worlds
Similar Worlds
Email
Password
1-6 of 6
1
 
[center][code][i]« Magos somos y de linaje puro siempre seremos, jamás nadie podrá terminar con el gran poder, el inacabable don que las tinieblas nos ofrendó, por más que insistan nosotros siempre serémos ese sueño inalcanzable, esa quimera en el espejo absurdo de sus ojos mortales que quisieran siquiera sólo de lejos rozar y jamás, nunca serán. »[/i]
[/code][/center]

[center][image=https://i.imgur.com/3n4SlJv.gif]

[sep]
[i]
Como si del jardín trasero de su casa se tratase, en las entrañas del Bosque prohibido se vislumbró la imponente efigie entre vestigios de una bruma negra que se disipaba poco a poco, aquel poderoso ser considerado como el nuevo mago tenebroso. Había arribado para impartir sus conocimientos sobre una magia vilipendiada y rechazada por la sociedad mágica. Era normal, muchos le temían a lo desconocido, y el domino de las mismas, solo era para pocos, para eruditos.

[image=https://cdn.commaful.com/media/public/images/bfe40ab9-7709-a388-21da-28cb07649826-1581037556859.gif]

Por lo que, en su última reunión con sus seguidores, dejó una serie de pistas y acertijos sin haberles avisado directamente sobre ello. Incluso las instrucciones escondidas en mensajes encriptados develaban el día, la hora y la ubicación de dónde estaría. Solo los más fieles y devotos lograrían descifrarlo todo; como recompensa, se convertirían en sus pupilos, en sus estudiantes de [b]Artes Oscuras[/b]. Pero las cosas no terminaban allí, para acceder al lugar, debían atravesar el follaje denso, algo salvaje y peligroso, aparte de ser un complejo laberinto, tenían que lidiar con un surtido extenso de innumerables criaturas violentas. Cualquier otra persona que ha entrado en este lugar, sin embargo, ha salido esperando no entrar nunca en él de nuevo.

[image=https://media1.tenor.com/images/89884df0119efc0c4af6432482c1f8ea/tenor.gif]

Indeleble aquel rostro de nacarada tez, se mostró sin sentimientos y emociones a la espera de por lo menos uno. Lord Voldemort aguardó con paciencia, pues el límite de tiempo culminaría a la media noche, si nadie llegaba a esa hora, se retiraría y nunca más compartiría su sabiduría con alguien. [/center][/i]
 
 
[center][code]El clima ya no era el mismo, el frío imperaba en el panorama, los árboles comenzaban a quedarse sin su verde follaje, todo estaba cambiando alrededor y ella lo sabía. Semanas y semanas pasaron, entre ellas, acontecimientos extraños se divisaban frente a sus narices, inusuales sombras la seguían, podía jurar que incluso en las paredes de la sala común de Slytherin, se dibujaban pequeñas letras en clave que trataban de decirle algo, se preguntaba si estaba perdiendo la cabeza. Con frecuencia visitaba “Borgin & Burke”, su conocimiento en las artes oscuras era escaso, por no decir nulo, así que tenía la absurda esperanza de, en ese establecimiento, saciar tan solo un poco su inmensa curiosidad. “Todo es por él, todo es para él”. Euphemia se había obsesionado tanto con aquel que no debía ser nombrado y sus ideales de mantener en todas las familias de magos, la pureza de su sangre. Añoraba con fervor ser una de sus más fieles y capaces sirvientas. “Quizás algún día”.

Entre la estantería del local, encontró algo que le llamó la atención; un cuerno de unicornio. Aquellas criaturas míticas y legendarias que “estaba prohibido matar”, de ser así, ¿cómo es que un cuerno de unicornio se encontraba justo en ese local?, solo existía un lugar en dónde estos animales habitaban y ese era el bosque prohibido [. . .] Guardó el cuerno entre sus ropas y rápidamente se dirigió a Hogwarts, se encontraba especialmente inquieta esa noche, algo, un impulso le demandaba ir a ese lugar tan peligroso, pero, ¿qué era, de qué se trataba? Solo podría averiguarlo si hacía acto de presencia ahí.

Se adentró a las entrañas del bosque sin que nadie pudiera notarla, teniendo como guardia a su varita, prestando atención a cada movimiento extraño que pudiera presenciar. Cuando notó que los centauros se acercaban a ella, no dudó en enfrentarles, pese al miedo que en ese instante recorría su cuerpo, su ambición por observar qué era lo que el bosque tenía guardado para ella, era mayor. [/code][/center]
[center][code][c=#2D802D]— ¡Expulsó! — [/c]Los cuerpos de algunas criaturas salieron volando, pero aún tenía a muchos más detrás de ella. [/code][/center]
[code][center][c=#2D802D]— ¡Petrificus totalus, desmaius! — [/c]Aprovechó entonces para escapar cuando varios de sus contrincantes trataron de recuperar la movilidad y la orientación. A pesar de eso, sabía perfectamente bien que la prueba recién iniciaba para ella. [/center][/code]
[center][code]Corrió tanto, hasta llegar a una zona del bosque que no pensó existiera. Ahí todo parecía muerto, incluso el aire era diferente. Las penumbras penetraban en el suelo, La piel de la rubia se erizó completamente, dentro de ella se ahogó un grito de desesperación, ¿a dónde había llegado, por qué estaba ahí? Giró la cabeza totalmente confundida, hasta que pudo divisar una sombra extraña que parecía llamarla, de manera precavida, sin dejar de apuntar con su varita, se acercó, pero era imposible, no lograba ver nada. [/code][/center]
[code][center][c=#2D802D]— ¿Hay alguien ahí? —[/c][/center][/code]
 
 
[center][image=https://i.imgur.com/JdMp9fA.gif][/center]

Terminó de escribir los tres pergaminos acerca de las acromántulas y los usos de su veneno para el arte de pociones que el profesor de DADA le había dejado como consecuencia de sus actos. Los hermanos Carrow, eran de los alumnos que más le restaban puntos a la casa de Slytherin; siempre estaban haciendo bromas pesadas a los alumnos de otras casas, practicando hechizos en ellos, etc. En esa ocasión, a Alecto le pareció divertido agregar a escondidas las púas de erizo en el caldero de Anne Fletchley, ocasionando que la poción se desparramara y quemando los zapatos de todos en la clase. Los pergaminos no habían sido suficiente, sino que también le restaron 100 puntos porque pudo haber mandado a sus compañeros a la enfermería.

Dejó sus pergaminos en su habitación, cambiandose de ropa para poder asistir a la reunión, o más bien prueba que les pondría Tom Riddle y salió de la sala común de Slytherin, dirigiéndose a los jardines de Hogwarts. El vigilante y celador Argus Filch se encontraba con su gata Norris rondando y buscando alumnos que quisieran escaparse a Hogsmeade por una cerveza de mantequilla, o aquellos que buscaban entrar al bosque prohibido. Sacó la varita de su bolsillo de los pantalones, apuntando hacia una distancia considerable del vigilante.

— Bombarda — el piso estalló, lanzando tierra y rocas. Filch junto con su gata, salieron corriendo mientras este gritaba que esos alumnos revoltosos iban a pasar la noche en las mazmorras, colgados de los calzones.

Alecto aprovechó y corrió hacia el bosque prohibido, saltando entre rocas y ramas de los mismos árboles hasta que perdió de vista las luces del castillo. El viento soplaba silenciosamente, no se escuchaba ni un alma en pena. El ambiente en el bosque prohibido era frío, con neblina. [i]Debí haber usado doble prenda,[/i] pensaba para ella misma. Se escuchaban sonidos extraños en los árboles y Alecto no les dio demasiada importancia, seguramente eran cuervos o las mismas lechuzas de los alumnos de Hogwarts. Siguió caminando, preguntándose si se había perdido. Esto no podía pasar, si llegaba tarde a la reunión, Tom Riddle no se lo perdonaría y no la dejaría unirse a sus filas. Los Carrow querían pertenecer a los seguidores de aquel ser oscuro; querían demostrar que podían ser igual de eficaces que los hermanos Lestrange, la mayor de las Black y el hijo del juez Barty Crouch. Ellos eran excepcionales en el arte del duelo, casi nadie se quería emparejar con ellos en el club de duelos o trabajar con ellos en las clases de DADA.

De pronto, una araña salió disparada de detrás de un tronco hacia ella. Alecto cayó de espaldas, sintiendo un dolor en su espalda pero su mente estaba ocupada en evitar que la araña no la picara. Fue cuando se dio cuenta que no era una araña, era demasiado grande para eso, se trataba de una acromántula. Alecto intentó alcanzar su varita, pero fracasó. Volteó a los lados y más criaturas de estas comenzaban a llegar. A su lado había una roca, la cual la tomó y le dio un golpe a la acromántula. Pudo alcanzar finalmente su varita, apuntándola a esta criatura.

[center][image=https://pa1.narvii.com/6390/682fc1ab33bf53035e3b71bd3774a5468d0d5475_hq.gif][/center]

— ¡Arania Exumai! — un rayo de luz color blanco salió de la punta de su varita, repelando a la araña. Las acromántulas comenzaron a acercarse a ella, y Alecto comenzó a lanzar el hechizo a diestra y siniestra. Llegó un punto en que eran tantas que no podía seguir ocupando ese hechizo. [i]Piensa, piensa, piensa. [/i]

— ¡Suplo! — un viento negro logró azotar a las acromántulas más cercanas a ella, lanzandolas por el aire y estrellándolas en los árboles. Alecto comenzó a correr fuera de la zona y las criaturas detrás de ella. [i]"Debí haber venido con Amycus".[/i] Alecto continuaba corriendo, agachándose, brincando y esquivando los mismos obstáculos del bosque mismo.

— ¡Penetro! — de su varita salieron un montón de espadas, clavándose en los tórax de algunas arañas.

— ¡Devaister! — las raíces de los árboles del bosque prohibido emergieron del suelo para poder atrapar a algunas.

Llegó a un área despegada de árboles y comenzó a verse rodeada por más y más acromántulas. Este podía ser el fin de la hermana Carrow, vencida por unas estúpidas acromántulas. Se concentró; inhalando y exhalando aire. Apuntó su varita una vez más a las criaturas, si iba a morir devorada por estas peludas criaturas, daría pelea.

— ¡Arania Exumai Maxima! — de su varita surgió una gran luz blanca, que alumbró todo el bosque prohibido. Las arañas se esfumaron y se retiraron de la zona. Lo logró, había logrado derrotar a las acromántulas. La próxima vez, se pensaría dos veces volver a encontrarse con esas horribles criaturas y extendería sus pergaminos, necesitaba añadir toda la información recabada.

Alecto siguió caminando con cautela, hasta que escuchó la voz de una mujer llamando. Caminó hacia ella y cayó por un sendero hasta que se detuvo. Se incorporó nuevamente, limpiándose la tierra de los pantalones y camino al cuerpo que estaba en medio del prado solitario y tenebroso. Distinguió el cabello rubio, le parecía conocida.

— ¿Euphemia? — llamó a la desconocida.
[center]
[image=https://i.pinimg.com/originals/19/7f/9a/197f9a1e6a9eab56a16e1b6587a689f3.gif][/center]
 
 
[center]

[image=https://images.gr-assets.com/hostedimages/1568171317ra/28130463.gif]

[i]El silencio acechaba sibilino en cada rincón del claro dentro del bosque dónde se podían colar las plateadas trémulas de la Luna, en el centro yacía inmóvil la imponente silueta del Señor Tenebroso, tal como si fuese a abrirse el telón para una obra macabra, ni una sola criatura por más violenta que fuera podría acercarse, pues incluso estas mismas percibían el peligro que la esencia misma de Voldemort pululaba.

[c=#8C8C8C]— Euphemia, Alecto, adelante, bienvenidas. —[/c]

Antes que el plenilunio se ubicara en la posición del cielo que indicara la media noche, dos estudiantes brillantes de Slytherin habían descifrado cada mensaje oculto para dar con el paradero de Lord Voldemort. Él las invitó al cruel espectáculo de solitud que les presentaba; enigmático agitó su varita y provocó que el aire tomara un tono más turbio, en su otra mano les mostró la cría de un ratón.

[c=#8C8C8C]— El mundo que hoy conocen, está lleno de Magos y Brujas que carecen de la fuerza mental necesaria para fusionar las diferentes formas y explorar fragmentos de la verdadera Magia. Siempre palidecen ante el poder y la majestuosidad de lo que podemos llegar a dominar e incluso crear. Aun así, existen maneras de acceder a la magia en su forma más pura. Mientras que la magia que se practica actualmente, es algo cromática y controlada, las Artes Oscuras son salvajes e impredecibles, se alimentan de absolutamente todo. —[/c]

Con un pequeño toque sin pronunciar palabra alguna, el pequeño roedor comenzó a crecer en edad de una forma tan avanzada que en menos de cinco segundos envejeció por completo, al final, terminó convirtiéndose en polvo.

[c=#8C8C8C]— El dominio de las Artes oscuras puede ser para dos tipos de personas, aquellas que desean arriesgarse a experimentar con ella a cambio de un mayor poder, y aquellas que no se dan cuenta del peligro que albergan las fuerzas que están utilizando. —[/c] El señor Tenebroso parecía complacido y satisfecho de sí mismo. [c=#8C8C8C]— Ahora... —[/c] Fijó su atención en ambas estudiantes. [c=#8C8C8C]— Se acabaron los juegos y las instrucciones supervisadas. [b]Las Artes Oscuras[/b] son avanzadas desde el principio. Esta noche la Luna llena será testigo de lo que aquí sucederá, aprenderán lo que es Magia de Verdad. —
[/c]
[c=#8C8C8C]— Antes de adentrarnos en materia, deben primero conocer su propia oscuridad. Asumo que ya conocen el encantamiento Expecto Patronus. ¿En qué se fundamenta este hechizo? "Una proyección de todos los sentimientos alegres". En este caso, ¿Qué es lo opuesto a la alegría, a la felicidad? La tristeza, la decepción, la ira, la rabia, la sed de venganza. —[/c]

[c=#8C8C8C]— Desde pequeños, hemos sido adoctrinados para reprimir estos sentimientos, estos pensamientos y emociones porque para la sociedad y para los más débiles, está "mal". En el inicio de los tiempos, este comportamiento ha sido natural en nosostros como especie. Forma parte de nuestros instintos. En el reino animal, los más fuertes dominan, los más débiles se adaptan y evolucionan a razón de los que están arriba en la cadena alimenticia. —[/c]

[c=#8C8C8C]— Así que, abracen y acepten sus instintos, déjenlos fluir. ¿Por qué aguantarse y reprimirse cuando sienten que algo no es como a ustedes les parece? Tomen el control de la situación y aprópiense de la misma, sin importar lo que pase, pues es la voluntad de ustedes, de su poder, no la de alguien más. ¿Han visto acaso a Bellatrix comportándose según las normas? No ¿Verdad?; es porque la mayor de los Black, ya ha probado lo que es usar la Magia Real. Y ahora es el turno de ustedes. —[/c]

[image=https://pa1.narvii.com/6391/e07b7dabd10be86fea9315084d08d36ec0647bf8_00.gif]

Hizo una breve pausa, para después retomar.

[c=#8C8C8C]— El Estatuto Internacional del Secreto Mágico se instauró debido a la caza de Brujas provocada por la inclemente persecución que los Muggles iniciaron hacia nuestra sociedad, NOS TOCÓ OCULTARNOS de estas sucias cucarachas. Y a pesar que el tratado está vigente, ¿creen que el ministerio mágico lo cumple? La corrupción es mayor en los altos cargos de poder gubernamental. —[/c]

Voldemort pronunció unas palabras poco inteligibles, de repente dos torbellinos negros aparecieron de lado a lado dejando al desaparecer lo que serían dos personas atadas. [c=#8C8C8C]— Ante ustedes, Políticos Muggles. Estas sucias sabandijas están ligadas al tráfico de brujas de linaje puro. La "élite" del mundo Muggle conoce a detalle nuestra existencia. Y en sus creencias paganas, crean ritos dónde las torturan, las violan y las mutilan, luego beben de su sangre creyendo que de esta forma lograrán obtener sus poderes. ¿Y si estas brujas fueran sus madres, sus hermanas, sus mejores amigas? Lo más repugnante de todo esto, es que el mismo Ministerio oculta sus desapariciones. —
[/c]
Sin tocar a los sujetos, estos fueron empujados con violencia hacia Euphemia y Alecto, gracias al maleficio Expulso que Riddle había pronunciado a propósito por deleite personal.

[c=#8C8C8C]— Háganlos pagar por sus crímenes. "[b]Déjense llevar, abracen la oscuridad[/b]". —[/c]
[/i]

[image=https://i.pinimg.com/originals/cc/d1/31/ccd131124254c2440141d412397ac86a.gif][/center]
 
 
[center][code]Giró el rostro con rapidez al escuchar su nombre ser llamado, aquella voz le parecía bastante familiar, aquellos cabellos rojizos eran inconfundibles a su vista. [/code][/center] [code][center][c=#006600]— ¿Alecto? ¿Qué haces aquí? — [/c][/center][/code] [code][center]Bajó con calma la varita que mantenía en guardia y se acercó a ella. Quizás Carrow tendría respuesta a sus múltiples cuestiones, sin embargo, cuando estuvo a punto de interrogarla, una voz completamente desconocida clamó sus nombres, por alguna extraña razón, su piel se erizó por completo y ella, de nueva cuenta, se colocó en guardia, dominada más por el miedo y la incertidumbre que por la razón misma, vaya impulso que debía aprender a dominar.

Cuando logró divisar entre las sombras la silueta masculina que al parecer, las conocía bastante bien, sus ojos esmeralda le siguieron, expectantes de lo que pudiera hacer o decir. [/center][/code] [code][center][c=#006600]— Riddle. . .No puede ser. . . — [/c][/center][/code] [code][center]Murmuró para sus adentros. ¿Era posible que aquel mago tenebroso realmente las hubiera llamado a ellas para reclutarlas en sus filas? Debía ser una broma de muy mal gusto de parte de Carrow y Black, pero, ¿en dónde se encontraba Bellatrix y por qué Alecto tenía los ropajes tan sucios? No, sus suposiciones solo se quedaban en eso, sin fundamento ni argumento valido para reclamar, sin embargo, aun había algo que no le cuadraba, así que, cuando estuvo a punto de reclamar a la hermana Carrow, el hombre comenzó a hablar.

Estuvo atenta a todas y cada una de sus palabras. Era imposible que aquello se tratará solo de una mala broma, todas las señales estaban ahí, solo que ella en su ingenuidad adolescente, se negaba a aceptarlo, se negaba a aceptar que frente a ellas realmente se encontraba el mago tenebroso de la época hablando sobre el dominio total de las artes oscuras. Por alguna razón inexplicable, todo lo que él decía repercutía en ella de tal modo que incluso sus ojos se cristlizaron por breves instantes, ¿de verdad los muggles podía hacer todo eso, serían capaces de actos tan bestiales? ¿Y entonces, ellos, los verdaderos magos de sangre pura, se quedarían con los brazos cruzados?, los sucios muggles aspiraban el poder y ellos lo tenían, había que aprovecharlo y restregarlo en sus sucias caras. [/center][/code]

[code][center][c=#006600]—Si me permite. . .Había escuchado hablar respecto a eso, lord. . . — [/c][/center][/code] [center][code]La rubia se atrevió a interceder cuando Riddle mencionó las emociones buenas y malas. [/code][/center] [code][center][c=#006600]— En Hogwarts dan una catedra bastante simple e insultante de artes oscuras. Si bien dicen que el dominio de estas se debe a los sentimientos corrosivos e impulsivos del ser, también nos dicen con constancia que son solo para magos llenos de ira en su corazón, prohibidas en cualquier ámbito legal de la magia. . . —[/c][/center][/code]

[code][center]Inclinó la cabeza con sutil calma, en seña de respeto y aceptación a quien perteneciera en antaño a la casa de Slytherin, su propia casa. Sin embargo, Euphemia se vio notablemente perturbada cuando de la nada, los altos mandatarios del mundo muggle aparecieron frente a sus narices, amordazados y claramente contra su voluntad. Elevó la cabeza con rapidez y miró incrédula a Tom, negando constantemente. [/center][/code] [code][center][c=#006600]— ¿Nosotras? Mi señor. . .Yo. . . —[/c][/center][/code] [code][center]Cuando los muggles fueron lanzados a sus pies, Euphemia se tomó su tiempo, repasando en su mente todo lo que el varón había confesado. Los muggles, criaturas sin magia y sin nada en realidad que les hiciera especiales, osaban con volver a las brujas objetos de su colección Basuras, no eran más que eso, tremenda basura que solo estorbaba, ¿por qué se tenían que esconder de seres así?, no, debía ser al revés, ellos debían temerle a los magos y brujas, ellos son las ratas que deberían esconderse. Apuntó la varita hacia uno de ellos y con todo el rencor que en ese instante habitaba en su corazón, clamó con fuerza. [/center][/code]

[code][center][c=#006600]—¡CRUCIO! — [/c][/center][/code] [center][code]De la varita de Euphemia se lanzó un rayo rojo, al instante, el cuerpo de uno de los mandatarios comenzó a retorcerse de dolor, ella no paraba, no media sus actos, si bien es cierto, tal vez el maleficio no era dominado por ella, pero era igual de doloroso y torturador. Al finalizar, Euphemia retrocedió, alterada, con la respiración a mil, tiró su varita al suelo, pues sus extremidades temblaban por el acto cometido. [/code][/center]
 
 
[i][b]Una vez es casualidad. [/b]

En las últimas semanas, había notado que algunos alumnos de Slytherin actuaban más extraño de lo normal, los observaba ir y venir con expresiones enigmáticas, desquiciadamente observadores de su entorno. Sin embargo, no dejó que aquello le quitara el sueño porque al ser prefecta al menos que rompieran alguna regla, no era de su incumbencia.

No le gustaban las rondas nocturnas, el castillo estaba envuelto en un silencia ensordecedor y la oscuridad lo hacía parecer aún más imponente que de día. Lo único positivo era que tenía la posibilidad de disfrutar de detalles que con el trajín de no perder el tiempo durante el día, no se detenía a contemplar. Paseó la vista por el exterior que encuadraba aquel largo ventanal que acompañaba su caminata y en el instante que posó sus ojos en las lejanías, captó a una estudiante con los colores de Slytherin adentrarse al bosque. ¿A dónde creería que iría? "Por fin algo de acción", pensó mientras apuraba su paso.

Ya había bajado los pisos de escalera hacia el pasillo más cercano que vinculaba castillo con el exterior, cuando el ruido inconfundible de escombros se hizo presente. ¿Y ahora qué? Dudaba que la gran estructura del antiguo castillo comenzara a desmoronarse sin razón, ¿aquella estudiante habría puesto una bomba para distraer a sus posibles cazadores?

[b]Dos es coincidencia.[/b]

Flich pasó corriendo delante de ella en dirección contraria hacia la del bosque, declarando a los gritos que era una pena que los castigos sean tan leves, incapaces de realmente hacer un cambio en el carácter de las personas. Corrió el último tramo y cuando llegó al exterior, en línea recta se encontraba una segunda estudiante fuera de la cama cerca del páramo. Reconoció el perfil de Alecto cuando está giro su cabeza hacia los lados para luego correr por en medio de los árboles.[/i]

[i][b]Tres es un patrón, los hechos no pasan porque sí hay un motivo detrás.[/b]

Bordeó, con pocos metros de margen, el camino que la última estudiante de Slytherin vista por Alice realizó, renovando el encantamiento desilusionador cada segundos para que las criaturas le perdieran el rastro y equivó tanto a los centauros que trotaban furiosos en manada como a las pocas acromántulas que quedaban con vida en busca de venganza. Al no querer corromper o modificar aquel ecosistema, tuvo que cambiar múltiples veces de dirección para sortear enfrentamientos, lo cual provocó que la distancia entre ella y Rowle aumentara. Sin embargo, pudo encontrar con facilidad el rastro de destrucción que la joven había dejado atrás y seguirlo sin temor a que se percatara de aquello.

Realizó el encantamiento por última vez al oír murmullos lejanos y cuando dejó de funcionar comenzó a caminar con mucha cautela, deteniéndose en cada árbol como si fuese un refugio para no ser vista. Unos gritos de sufrimiento entonados en las cercanías la recibieron y decidió esconderse hasta identificar su procedencia. Asomó su rostro unos centímetros y pudo divisar siluetas humanas. ¿Que rayos estaban haciendo?[/i]

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/82/45/45/Alice-Fortescue-oG1hex3gL-b.gif][/center]

[i]Había alguien frente a las estudiantes, pero desde su posición no podía discernir quien era o que sucedía. Se movió con agilidad hacia el próximo árbol en la fila y una escena perversa que integraba personas en el suelo y sangre apareció ante a sus ojos. Por más que intentó no pudo contener un grito ahogado, el cual se mezcló con los quejidos de aquellos muggles, al ver no solo la situación sino que la varita de quien identificó como Rowle estaba en el suelo. No necesitó más explicación que reparar en el estado que Euphemia se encontraba como para darse cuenta que la causante de la tortura había sido ella. Sostuvo con fuerza su varita y se concentró en aquella sombra frente a ellas que ahora veía en detalle, Tom Riddle.

Todas las historias mitificantes susurradas por sus seguidores, promesas, discursos, venían a su cabeza y sólo unas palabras sentía que las conectaban; hambre de poder, destrucción y muerte. Nunca había sentido tanta repulsión hacia una persona hasta ese momento, ese ser representaba todo lo que ella condenaba, y fue en ese momento quizá que juró a la luna misma que iba a hacer todo en su poder para que personas como él, si aún podían ser llamadas así luego de las atrocidades que habían realizado, nunca lograran sus cometidos.[/i]
 
1-6 of 6
1
Introducción a las Artes Oscuras | ╰ ⊹ Wɪᴢᴀʀᴅɪɴɢ ϟ Wᴏʀʟᴅ ⊹ ╮ | iOrbix
JavaScript is disabled on your browser.
iOrbix won't work properly if your browser doesn't have JavaScript enabled.
Please enable JavaScript, or alternatively, access iOrbix Mobile.