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[code]TIERRAS MUERTAS — MÁS ALLÁ DEL MURO — FORSTGÄRD[/code]

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/29/25/Ventus-Geth-TQ3qaSydJ-b.jpg][/center]
Las llamas azules, invocadas por el nigromante, le seguían con precisión a través de la oscura gruta subterránea iluminando los pasadizos y recovecos a su paso. El frío en aquellas galerías profundas era cruel y telúrico como una piedra afilada y escarchada, y una fina capa de hielo cubría todas las paredes de la cueva de forma constante y perpetua. Hasta hacía relativamente poco, aquella cueva se había encontrado largo tiempo cubierta por una gran capa de hielo y nieve. El albino se había abierto paso a través de los mantos blancos que el invierno eterno de las Tierras Muertas había colocado, sus pasos a través de la cueva eran serenos y prodigiosamente certeros, midiendo constantemente para pisar sobre seguro a través del hielo, era algo a lo que se había acostumbrado con el paso de los años, no era aquella la primera vez que se adentraba en un lugar así, ni sería la última.

La azulada luz de los fuegos conjurados provocaba la aparición de numerosas sombras al paso de la oscura capa que portaba el mago como abrigo. El escarpado pasadizo comenzaba a bajar de forma retorcida y complicada, y hasta donde la luz alcanzaba, el túnel era largo y profundo. El suelo, se convertía en algunos tramos en series de peligrosas escaleras naturales de rocas negruzcas y resbaladizas. Conforme la bajada se iba acentuando, el oscuro brujo comenzó a oír esporádicamente susurros gélidos a sus espaldas, lejos de él, pero cerca de sus oídos. Las palabras pronunciadas eran frías y viejas, indescifrables para él en aquella circunstancia. [i][c=#00E5E5]«Espíritus antiguos ligados a estas caverna»[/c][/i], pensaba el albino nigromante mientras bajaba; aquello le parecía una buena señal.

El tortuoso pasadizo desembocó en una sala grande que trasmitía una sensación de vacío pleno. El mago pronunció el encantamiento para que los fuegos voladores se hicieran mas grandes y alumbraran casi toda la sala, y dio un par de vueltas supervisando la galería pero no halló nada más que vacío. Se paró en el centro de la sala con gesto suspicaz y pensó durante unos segundos. Se negaba a aceptar que su deducción fuera errática. De nuevo, los susurros fríos y volátiles se arremolinaban en su entorno y se afianzaban en el eco de la sala.

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[code][i][c=#00E5E5]« DEGOR VALI LUZAR »[/c][/i][/code][/center]
Los ojos del nigromante brillaron por unos instantes. Había decidido que no estaba equivocado, y por lo tanto, encontró una manera de hallar lo que buscaba. Tenía la sospecha de que la cueva podría tener algún tipo de residuo mágico muy antiguo, sospecha que se había visto acentuada por la presencia de lo que parecían espíritus encerrados en ella, espíritus de la magia. Utilizó un «conjuro desvelador», con el cuál podría sacar a la luz aquello que los restos de magia impregnados en la cueva ocultaban. Se esforzó en que el hechizo fuera lo más potente posible, y tras pronunciar el encantamiento emergió de sus manos un resplandor efímero, pero que movía una cantidad de energía considerable.

—[c=#00E5E5]Por fin[/c] —pronunció el mago en voz baja. Ante él se revelaron unos extraños dibujos que decoraban las gélidas paredes de roca, que se encontraban cristalizadas por el hielo, o al menos, eso pensaba Ventus. Los dibujos parecían arcaicos, y representaban extrañísimas y oscuras escenas difíciles de recordar o asimilar. Ventus recorrió la sala con detenimiento y fascinación, contemplando cada escena representada con ojos de ambición y descubrimiento. El interior del hielo parecía tener vida propia, un cosmos atrapado dentro del glaciar.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/31/36/89/Ventus-Geth-XzBb40oSU-b.jpg][/center]
Finalmente se detuvo en un lugar y admiró una escena concreta: un árbol sin hojas de aspecto colosal donde permanecía colgado lo que parecía una figura humana e inerte, y a su alrededor varias esferas flotantes. Debajo de la figura humana se encontraba una fuente que tenía una inscripción rúnica que el nigromante, sin dudarlo, escribió en un cuaderno personal de portada negra. El albino permanecería allí más tiempo, estudiando cada figura representada con ahínco, hasta que considera que había sido suficiente.

Parecía que había encontrado lo que buscaba.
 
 
- sintiendo aquella energia ser destapada , no fue mas que absorbida , apesar de sus pesares , su deber se sobreponia a sus dolores , no podria escapar , pero cuando reacciono , se vio asi misma en un lugar helado ademas de frio , miro la caverna , aquella energia que le recorria , no era adecuada , le quemaba , pero algo le llamaba , le incitaba a caminar , dejo de volar caminando con pasos arrastrados por el frio hielo , no pesaba , a lo que ni se escuchaban sus pasos -

-queria detener , queria volver a ver una familia que la quiera , podia ver esos recuerdos por el hielo , lo quedaba del trhan se unio a arcanum no habia nada que le quedase de su vida...de su alegria , aquel demonio lo condenaron por ayudarle a revivir almas , pero , ahora no podria estar feliz , como hacerlo , se helaban sus pensares su cabello iba con ella volando , seria avaricia o envidia lo que le invadia , queriendo tener lo que ya no existe -

- sus ojos se dirigieron a ver los escritos desolados de lo que alguna vez , fue un imperio lleno de vigor , recordaba a cada paso los gritos , ella vio como se despedazo su hogar aun asi , estaba alli , no como una reina , no como princesa , solo como quien vaga por el mundo deseando dejar de ver , solo quiere su libertad , aunque eso le cueste el romperse , bailando en las columnas congeladas , su danza demostraba el dolor de las vidas pasadas , de las que vendrian , de las consecuencias de la guerra-

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/31/02/Banisari--uqUYvfVgl-b.jpg]

- miro a la cubierta del iceberg , distinguio la aura de cierto nigromante el cual tuvo en frente mas de una ves pero , habia otra energia , de algo sufrido a lo que fue mas cuidadosa , observo aquel arbol , aquello que le llamaba , que le hizo recordar en lagrimas , que se volvian perlas , como si toda la blancura del hielo a su alrededor se esfumara dejando un negro sin vida , sin alma , como era ella en el fondo -

- se acercaba a pasos cansados al arbol , no escuchaba al peliblanco , no escuchaba la voz de la diosa , pues lo unico que llegaba a escuchar era una forma de ser libre , si eso incluye morir , lo haria , no queria mas dolor , no mas soledad , sabe que si se encariña con alguien , siempre ese ser morira , no quiere causar mas daño , no quiere mas responsabilidad , no quiere mas cadenas , ignorante , que mientras mas se acercaba , mas la diosa gritaba en su mente que se alejara de aquel seco arbol , las flores crecian en cada pisar , salian de los talones descalzos , el dios la encontro , mas la diosa insistiria , la cabellos rojos , luego de siglos de impecable servicio , habia sufrido debia dejar de sufrir , no debia dudar de ella , que ser era mas dulce ademas de moldeable que la ojos de brillo celeste , claro un niño -

- sin saber que cierto rubio , recibiria , el plan , veria lo que pasaba con aquella ser de energia debido al hechizo que habitaba en aquel ser de tonos celestiales-

- toco el tronco , ademas de la escarcha nevada que iba cayendo en ella , cambiandola- [image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/31/08/Banisari--vvrYo1XEA-b.jpg]

- al que pasase esa metamorfosis , era una niña , la cual miro su alrededor sin comprender nada , pero al mismo tiempo todo , observo al peliblanco , confundiendolo con una figura que en la vida de ella seria irremplazable , pero ahora , un lienzo en blanco sin recuerdos de su vida , no habia dolor , pero ahora ni sabia que era ella , donde se encontraba era asombroso el cambio , de una hermosa doncella a una ingenua infante , pero ni el dios ni la diosa contaban con algo , la pequeña a esa indefensa edad , no los podia escuchar mas sabia de ellos -

- se abrazo a las telas de su ahora inadecuada ropa , una niña , que miraba asustada el alrededor , pero al parecer parte de sus poderes , estaban pues , su llanto , provoco , que las columnas de hielo se fuesen colapsando a la ventisca que ocasiona su miedo , ocultandose en aquellas prendas - [image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/31/18/Banisari--ZKlIlZJ0z-b.jpg]

- dijo una palabra hacia el peliblanco , algo que dejaria a cualquiera boquiabierto-__..[c=#00E5E5]papi..[/c]__
 
 
El irreconocible lenguaje que adornaba el gélido mural de innumerables runas y formas arcaicas tenían un sentido que Ventus no lograba descifrar. El nigromante tuvo que hacer uso de sus habilidades de la magia temporal para desentrañar los misterios que ocultaba el lugar. Fue lo que hizo desde un principio tras pronunciar las runas con total seguridad, pues en otras circunstancias solo habría visto hielo y roca, una cueva como cualquier otra; no un salón de cristal que guardaba uno de los tantos enigmas de Ethereal. Sin embargo, mientras indagaba y analizaba, el albino pudo discernir el significado de una de las tantas runas, pues aquel léxico provenía de un antiguo lenguaje élfico al que poco tiempo le había dedicado pero que dadas las circunstancias había recordado.

—[c=#00E5E5]Inmortalidad...[/c]— Su rostro esbozó una tirante y forzada sonrisa ladeada, sarcástica y doliente. —[c=#00E5E5]Con que así...[/c]— Cerró el puño, forcejeando los perfectos dientes que le adornan la sonrisa, y amenazando con romperlos en miles de pedacitos con la fuerza que ejercían ambos maxilares.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/31/89/Ventus-Geth-a5gWisilB-b.jpg][/center]
No podía comprender lo que era aquel árbol, ni quién era el hombre, solo sabía que aquel pozo, cuyo nombre y localidad desconocía, de alguna forma había dotado de vida eterna al ahorcado, que respondía al nombre de—: [i][c=#00E5E5]Yaluk "El Bastardo"[/c][/i], —por suerte los nombres siempre podían ser traducidos con facilidad, sin embargo, ahora más preguntas rondaban la mente del nigromante. La primera; le hacía dudar que realmente un simple y sucio humano lograra la vida inmortal. Segundo; ¿Dónde estaría ahora ese inmortal? Tercero; ¿Qué ocurrió con el pozo?

Golpeó el cristal con una fuerza colosal, agrietándolo pero no partiéndolo, dejando ver lo que había al otro lado al romper el espejismo reflector que con sus perfectas forma mostraba.

Una niña; era lo que había tras el umbral de hielo que lo separa de las imágenes incomprensibles para la mente humana, tan pequeña y débil, con flamantes y vivaces risos color sangre que desprendían un olor a rosas recién cortadas, con un rostro puro que mostraba la magnificente inocencia de una pequeña. Al verla, el peliblanco no supo como actuar, se mantuvo en su posición actual, tan frío como un témpano de hielo y tan inerte como un glaciar.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/31/36/82/Ventus-Geth-mq98QXPbX-b.jpg][/center]
—[i][c=#00E5E5]¿Qué hace aquí una niña?[/c][/i]— Se dijo a sí mismo, con la desconfianza que lo caracterizaba.

Avanzó unos pasos y ocurrió lo esperando; la niña había comenzado a llorar, su llanto inundaba cada rincón de las heladas cavernas que hacían caer estalactitas de hielo sobre ambos individuos. En ese instante Ventus pudo optar por abandonar a la pequeña, dando media vuelta, o quizás podía quedarse y observar como era empalada por la lluvia ártica que se desprendía del techo. Sin embargo, decidió acercarse y cubrir a la pequeña; sabía que si ella estaba allí, significaba que Ella era la clave de algo, que aquel sería solo el comienzo... [i]El Comienzo de algo Grande[/i].

—[i][c=#00E5E5]AUM NA NO POSSUM[/c][/i]— pronunció y su alrededor se detuvo, el mismísimo tiempo cesó ante el llanto desconsolado de la pequeña, que bajo la gran figura del albino segura reposaba. El hielo dejó de temblar, las estalactitas de caer y tiempo de avanzar. Incluso el corazón de Ventus, siempre tan frío y duro como el acero, parecía no avanzar ni latir con cada segundo que pasaba. Pero aquella paz no perduraría, una palabra fue suficiente para desconcertar al mago, una palabra que no esperaba escuchar jamás en vida.

[center][med][i][c=#60BFBF]Papi...[/c][/i][/med][/center]
Si aquella niña buscaba desconcertarle, lo había logrado, su concentración se perdió y el hechizo se rompió. La cueva se venía abajo, el conocimiento de sus murales se perdería para siempre y únicamente quedaría lo que pobremente había anotado en su cuaderno. No tuvo opción más que teletransportarse junto a la pequeña fuera de la cueva, donde la escasa luz del sol les iluminó el rostro y el viento ártico les acarició las mejillas en modo de bienvenida.

Tras salir, no pudo ver a la niña a los ojos, no sabía por qué la había salvado. Había sentido... ¿Compasión? Tal vez fuera eso… Tal vez, en el fondo, muy en el fondo, necesitaba dejar fluir aquello que comprimía su pecho. Tal vez lo que necesitaba era soltar esa carga que le comía por dentro, ese sentido de culpabilidad que le mantenía en vela tantísimas noches...
 
 
- raro para ella fue , el escuchar la voz del que ahora le cargaba , unos murales , dibujos junto a escritos , se aferraba cual pequeño koala al peliblanco , el frio no le molestaba , no le heria , sintio un alivio , de no saber el dolor ni nada , pero sabia que el peliblanco queria algo , si eso se referia a los murales , raro , al pensar en ellos , podia verlos , los sabia , eso le dio una risilla , con cuidado se bajo de los brazos ajenos , dando una suave sonrisa para dar confianza al contrario-

- escarbo un poco en la nieve cual cachorrito para caminar con cuidado de no hundir sus pies , pero tenia en sus manitas una ramita , tomo la mano ajena , aunque eso implico ponerse de puntillas , guiando hacia una columna de hielo , ella tomo la ramita escribiendo , al principio parecian solo garabatos , pero mirando mas de cerca , eran los escritos de aquella lengua que adorno los gelidos murales , de imnumerables runas , ademas de formas arcaicas pero la pelirroja se detuvo por momentos , ella observo , detallo , que no habia un orden de sentido para saber los secretos a simple vista hasta que ella recordo algo , de un sueño olvidado , haciendo dibujos arcaicos , ademas de indicar al peliblanco acercarse con la mano que solto para poder escribir , paso su mano por las runas ahora escritas , las cuales brillaron , ella las hizo volar fuera del hielo en el brillo ahora eran hechas de magia , la pequeña parecia una dotada sobre la magia , pues movia las runas cual rompecabeza por medio del como sus manos iban a varias direciones , hasta sonreir al conseguir el sentido de las runas , al final , le dio el significado , mejor dicho , los variados significados , sin saber que una parte , era lo que escribio en algun momento -

__[c=#00E5E5] la energia de la luz , aprisionada en jaula de oro ademas de palabras necias , ella no saldra jamas del ethereal , pues condenada esta , por un trato que le forzaria a siempre vivir , que si grita el daño sera solo para si , sirviendo hasta los ultimos dias de aquel planeta , la rojiza adora el sol , pero no siente calor , juega con copos de nieve , sin sentir el frio , atravesada incontables veces , pero sin una pizca de dolor , el unico que sera su piel que le recorrera , sera las almas que se perdieron , que ella jamas volvera a ver , pues un alma , jamas tendra [/c] __

- no sabia el porque , lagrimas le traicionaban pasando desde sus ojitos azules , hasta caer en la nieve , volviendose escarcha -

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/36/08/Banisari--2AzOdhuqr-b.jpg]

- seguia llorando , mirando al peliblanco-__ [c=#00E5E5]papi....porque...lloro... [/c]__ - no recordaba nada de su vida , pero los saberes , los secretos todo seguia alli , ella se abrazo a la pierna ajena del mayor lagrimeando , ella solo lo vio a el , supone que seria su padre , su familia , no sabia porque la sensacion del miedo , de la soledad le hacia aferrarse a algo , o a alguien , temblando por esa lectura pero por el frio , frio no sentia , solo las emociones le regían , pero en algun modo , se sentia bien , el llorar , que los unicos testigos fuesen la nieve el hielo y su ahora figura paterna-__...no quiero..perderme...__

- la ventisca , conectada a las lagrimas que ahora cesaban , se calmo , mostrandose aquellas sierras olvidadas en paz , quizas , ahora habia una respuesta para la banisari que era la doncella de la esperanza , pues aquellas tierras vacias , definian su dolor lo que callaba , siendo una tormenta que por fin tendrian algo de consuelo - [image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/41/36/16/Banisari--uqlYo32Ee-b.jpg]

- la niña miro al nigromante , con esos ojos reflejantes de inocencia , en algo de ella podia ver la culpa que arrastraba y surcaba a aquel que busca la inmortalidad , sus lagrimas cesaron , mas nunca se congelaron se abrazo a aquel servidor del dios , pero para ella , era bueno , solo es como si se hubiese raspado la rodilla , hay dolor en sus acciones , deseo de algo inalcanzable pero ella , aquella pequeña cabellos rojos , se trepo a los brazos ajenos , acurrucandose , era calida , ahora , no habia dolor en sus recuerdos , de la vida , solo paz , por fin lo que buscaba en su mente , le inundaba el ser -__ [c=#00E5E5]papi....te quiero...[/c]__
 
 
Enarcados labios marcaban el perfecto e inocente rostro de la pequeña, tan hermosa como una rosa en pleno florecimiento, y delicada como los pétalos de la misma. Aquel gesto de confianza y pureza, una sonrisa cargada de alegría y emoción, que para el nigromante no significaba nada, desagrado o repudio era lo que sentía al presenciar aquella expresión en los marcados rostros ajenos. Su mirada se mantenía fría y penetrante, clavada en las acciones de la menor que rebuscaba entre la nieve aquello que se le había perdido. Desconcertante fue el momento en cuando la observó tomar una rama seca que sacó de la profunda y gruesa capa de nieve que componía el suelo que ella pisaba, Ventus no había deshecho aún su hechizo de levitación, aquella pequeña había caído envalentonada en la fría nieve, a su suerte…

Debido a la altura en la que el varón levitaba, la pequeña requirió del esfuerzo de sus pequeños pies para alcanzarle una de sus enguantadas manos, tomándola para guiarlo cual globo aerostático hasta una locación que solo ella conocía. Llegaron hasta una gélida columna, una de las pocas que aún se habían mantenido en pie tras el desastre, y sobre la fría superficie comenzó a escribir.

Desde un principio, Ventus sabía que aquella niña no era una simple mocosa, el simple hecho de encontrarla en aquella gélida caverna en medio de la nada ya demostraba que no era humana. Tras garabatear el pilar, instó al nigromante a acercarse, y sin dudarlo, observó. Runas arcaicas, tan antiguas como los Ars, tan antiguas como Tahros. Aquella pequeña estaba dotada de una esencia ancestral, una magia que no tenía cabida en Ethereal, casi divina pero sin llegar a serlo. Todos aquellos jeroglíficos se juntaron hasta mostrar con plena similitud y al completo, la inscripción de la que Ventus solo pudo copiar un tercio. Sin perder un segundo, se aplicó a sí mismo un hechizo temporal de velocidad, escribiendo todo a una vertiginosa rapidez que el parpadeo se volvía un anciano movimiento. Tras escribirlo, escuchó a la menor.

Aquellas palabras no tenía sentido alguno para el albino, la pequeña solo parecía repetir algún acertijo o similar. Lo que era extraño en aquel caso, eran las lágrimas que brotaron de sus ojos, deslizándose por sus mejillas hasta caer en la nieve. Se preguntaba por qué lloraba, agregando aquella palabra que hacía rechinar internamente los dientes del varón.

—[c=#00E5E5]La vida no es como en los cuentos de hadas [/c]—dijo sin mostrar siquiera un pequeño ápice emocional—.[c=#00E5E5] Este asqueroso mundo de porquería necesita una limpieza… [/c]—La observó de reojo mientras ésta se encaramaba en su pierna. Deshizo su hechizo de levitación y se sentó en la nieve junto a ella—,[c=#00E5E5] lloras porque estás cansada, pequeña. [/c]—Le tomó el rostro y limpió una de sus lágrimas—[c=#00E5E5], cansada de este mundo, de su gente, de sus dioses… [/c]

Ventus una vez había creído en la luz, una vez quiso salvar el mundo y mejorarlo, creyó que con sólo cambiarlo un poco podría hacer ver al mundo que la bondad existía, que las guerras no llevaban a ningún lado, creyó que si él prevalecía eternamente, alcanzando la inmortalidad, podría reinstaurar la paz y la armonía en aquél caótico y estúpido hervidero de gente insulsa e instintiva sin ningún tipo de capacidad de raciocinio propio.

Se mantenía pensando en todo aquello que lo había llevado hasta allí, trance del cual salió al escuchar aquella oración, “Te quiero”, habían pronunciado aquellos pequeños labios. Su inerte rostro no demostró devoción por sus palabras, simplemente la cubrió con su capa, negra como la noche, encantada con un hechizo término que los protegía a ambos del frío, él no lo necesitaba, su afinidad con la magia oscura y su entrenamiento como guerrero de hielo dejaba causaba bajas temperaturas en su cuerpo; siempre a cero grados.

Aquel momento le recordó sin dudas su infancia, aquella primera vida que tuvo, cuando paseaba con su madre en las calles de Garnalia, cuando se había propuesto hacer grandes cosas con solo el chasquear de sus dedos. En ese momento de recuerdo, sonrió a medias, sostuvo con firmeza a la pequeña entre sus brazos y con un chasquido, desaparecieron.

[center][med]— o 0 o —[/med][/center]
[code]CRONUM— BAHÍA DE RIPPERNAK — MANSIÓN DEL RELOJ VIPERINO[/code]

Tras aquel chasquido, el nigromante llegó a su hogar; la mansión del reloj viperino, localizado en la fría bahía de rippernak, perteneciente a la olvidada nación "Cronum". Manteniendo a la pequeña en brazos activó la levitación y la llevó hasta las férreas puertas del lugar, los guardias que custodiaban la entrada le dieron el recibimiento al nigromante como era debido, llevándose el puño al corazón y haciendo una leve reverencia. Aquel frío palacio solo era habitado por Ventus y sus fuerzas. Pocas veces sus alumnos recorrían las paredes de aquel lugar, pues él solo traía a aquellos que merecían ser castigados con la palabra del hielo, teniendo una habitación modificada gracias a Tahros con el frío espacial, congelando hasta matar a cualquiera que entre sin previo aviso. Sin embargo, a donde se dirigió fue a su elegante aposento; en la cima de todo.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/43/35/55/Ventus-Geth-0tW5Apzzp-b.jpg][/center]
—[c=#00E5E5]Te quedarás aquí hasta que decida qué hacer contigo.[/c] —Sentenció el nigromante, dejando a la pequeña sobre la cómoda y cálida cama— [c=#00E5E5]Debería matarte… [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/1838552279.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/3933229651.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/3328225761.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/586004646.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/3115665790.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/3933229651.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/3688815950.png] [image=https://7img.net/users/1114/18/04/46/smiles/586004646.png] … pero tal parece que el destino te sonríe. [/c]—Se dio la vuelta y abandonó sus aposentos. Ahora tenía otros asuntos que atender, asuntos que involucraban a un juez y a un traidor.
 
 
-aquellas palabras del nigromante le hicieron un click en su mente, alguien de cabellos rubios le decia que los dioses eran malos pues siempre le cazarian, eso le hizo temblar levemente ni sabia quien fue ese rubio que llego a sus pensamientos, habia muchas cosas en su pequeña cabeza, aunque luego se las iria preguntando a quien bautizo como padre, miro la nieve que lucia preciosa a su alrededor aunque por raro que suene, le hacia poner algo triste-

-cuando fue cargada y llevada por el de cabellos grises plateados, no puso resistencia alguna acurrucandose buscando consuelo, pero al llegar a aquel enorme castillo, no pudo evitar mirar observar que era aquel sitio detallando cada cosa en su lugar apesar del frio que ella no sentia, aquellas paredes grandes, los murales, cada minusculo detalle le hacia observar mas de una ves cual niña curiosa por unos instantes estuvo el pensar de ir a recorrer el lugar, pero no nego que la cama donde fue llevada a reposar, era muy agradable aun atendiendo a las palabras ajenas aunque antes de escuchar cierta oracion importante ya se habia entregado a los brazos de morfeo-

__ descansa papi__-susurro con apacible voz empezando a cerrar sus ojillos, aunque para el inocente pensar de la niña, no sabia que su animo alteraba la naturaleza de las lejanias, en los bosques debido a la paz que abundaba en la pequeña ser, ahora florecian con belleza asombrando a los que alli estaban, aunque en el mismo hielo en la tierras baldías ahora se empezarian a colmar de vida, ella vio a tantos vio caer sin mas, pero ahora no puede cambiar ello, no sabia que perdio a alguien en su ser que amo en milenios pero ahora ya no hay nada-

-se sabia que ella podia ser importante en aquel juego, pero ahora no podria saber que se podria plasmar, sin saber que a la distancia, alguien le seguia el paso para poder ser inmortal renunciar a un alma solo por la eternidad tener-

- en la habitacion se creaban cristales de la energia que generaba la pequeña infante ahora ella dormiria, deseando que se cumpla la paz, pero la luz y la oscuridad parecian luchar por el poseer a la energia que quizas podria llevar la naturaleza el plano a una nueva situacion quizas a que se vea la pureza de la magia, pero los bandos contrarios seran lo que cause la guerra-
 
 
[code]MINUTOS MÁS TARDE[/code]

La temperatura de la habitación, cálida y acogible como el propio ambiente natural, brindaba a aquellos la comodidad de no sentir frío ni calor, atmósfera que se creaba debido al hechizo de temperatura que se mantenía siempre activo en la estancia. Sin embargo, con la entrada del nigromante a escena, estos se dispararon por los cielos, teniendo que aumentar notablemente la temperatura debido al gélido aura que le rodeaba. Su espada se encontraba con la sangre aún bañándole el filo pero no ensuciaba, se mantenía cristalina y congelada, dándole aquellos matices carmesíes al hermoso color argénteo del estoque.

Se mantenía levitando como era de costumbre, sin tocar el suelo, pese a ser amigo, mientras avanzaba hasta el centro de la sala.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/43/75/31/Ventus-Geth-rSUjPye8d-b.jpg][/center]
Dejó el estoque levitando sobre un pedestal que de inmediato recubrió la espada con una congelada barrera que limpió la sangre y vitalizaba las energías del mismo. En ese instante Ventus se mantiene divagando mentalmente, pensando en infinidades de cosas sin prestar atención a su entorno. Levita hasta la cómoda principal de la habitación para ver allí la herida que le había causado el traidor y para su sorpresa, ya había sanado; su propia sangre helada regeneraba junto con sus habilidades curativas, sin siquiera dejar cicatriz sobre su albina piel.

Mientras se miraba al espejo, cual sería la sorpresa del oscuro mago que al ver desde ahí a la pequeña, no solo la observó a ella, sino también a los múltiples cristales que ahora la rodeaban, prismas de aspecto mágico e intrigantes. No dudó en darse la vuelta y analizarlos de cerca con la mirada. Sus orbes argénteos con rasgos celestes oscilaron las dimensiones y los contornos de la forma, y luego se volvieron hasta la pequeña pelirroja.

—[i][c=#00E5E5]¿Tú hiciste esto?[/c][/i] —dijo en un murmullo apenas audible, no quería despertarla de su sueño—, [i][c=#00E5E5]¿Qué eres?[/c][/i]

Miró con más detenimiento, aquella energía parecía incluso más antigua que la de la cueva, aquella sensación que le recorría el cuerpo era indescriptible, pero lo que si pudo sentir era el tipo de magia que alimentaba aquellos cristales; [c=#00E5E5][i]«Magia Temporal...»[/i][/c], pensó de inmediato. Pero había otro factor que difícilmente era visible pero que el perspicaz ojo del varón pudo apreciar, aquellos cristales dotaban de vida lo que les rodeaba; la madera de la cama parecía tomar cada vez, a un ritmo lento, más vida y color, al igual que los demás muebles de la alcoba hechos de los mismos materiales. Luego seguía la luz. Ventus no recordaba que su habitación siempre estuviese tan iluminada, generalmente unos pocos fuegos fatuos celestes se encargaban de propiciarle el equilibrio perfecto para su vista.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/43/75/34/Ventus-Geth-SAODEMvrt-b.jpg][/center]
Tentado por su curiosidad, el nigromante extendió su mano hasta uno de los tantos cristales, llevándola con total firmeza de una lenta manera, tan tortuosa y pausada que desesperarían al más impaciente, pero cuando estuvo a solo un dedo de distancia, desistió. Aquella era magia desconocida para él; y lo desconocido sin las correctas medidas significaba peligro. Eso le habían enseñado sus diecisiete vidas de existencia: A no confiar en nada, ni en nadie.

Se dio la vuelta y rebuscó por unos segundos en los bolsillos de su elegante traje, sacando de uno de estos un cristal esférico, aparentemente hueco en el interior que sin embargo, tras un susurro del nigromante, este brilló. Pronto la parte superior de una figura humanoide se fue mostrado en su interior hasta revelar una figura. Se trata de Tahros, el más viejo —que Ventus tenga conocimiento—, de los elfos.

—[c=#00E5E5]Maestro, he encontrado algo que os puede interesar. ¿Cuándo me puedo reunir con vos? Os prometo que vuestro [i]tiempo[/i]... [/c]—hizo énfasis en la palabra—,[c=#00E5E5] no será mal gastado.
[/c]
Cuando Ventus no sabe algo, le da la sensación de estar perdido, e indudablemente, odia sentirse así. Por lo tanto, en aquellos momentos acude a Tahros, Director de la Gran Biblioteca de Rossnatt; primera biblioteca de todo Ethereal.
 
 
-seguia placida en su sueño, aunque abrio sus orbes celestes con cautela viendo la alcoba, movia su cola...esperen ¿desde cuando tenia una?.. aunque pareciere la pequeñita le daba muy poca importancia, queria algo mas no sabia que era ello, bajo con cuidado de la comoda cama solo para divisar al cabellos platino, aunque se quiso acercar a llamarle, algo llamo su atencion cual minino curioso se fue en direccion de esa mariposa de luz, obra de la diosa para sacarla de alli, la pequeña daba pasos, correteando tras la hermosa luz, hasta verse entre pasillos, empezando a volar con fluidez era maravilloso verle asi de emocionada, los guardias pensando que era intrusa empezaron a seguirla-

-pero se vieron atravesados por la cabello rojo que paso por ellos cual pequeño fantasma con suma emocion, llegando al techo para agarrar en sus manos esa mariposa moviendo su cola, aunque los guardias le indicaban bajar ella hacia caso omiso, pero no supo en que momento la mariposa se escapo de sus manos, eso le fastidio gruñendo en respuesta, la pequeña era mas agil de lo que se pensaba, saltando en zig-zag con gran rapidez persiguiendo esas luces que solo ella podia ver, salian en sus manos unas garras de energia que le ayudaban a anclarse en el suelo para impulsarse en sus acciones, uno de los guardias le quiso aplastar con su hacha, ella se detuvo en seco para hacer que parte de la ceramica terminase con el tallado de sus garras, se hizo bolita, antes de que el nigromante pudiera hacer algo para eviar que la pequeña saliese herida, aquel guardia se vio atravesado por espinas gigantes que le empalaron cual carne de barbacoa, su garganta asi como su craneo, su torax fueron los puntos claves para el, aunque la niña se enderezo para olfatear la alma del guardia ahora estaba en sus manitas cual luciernaga-

__[c=#00E5E5][b]...papi...mira..[/b][/c]__ - habia sacado el alma de alguien de su cuerpo, la tenia en sus manos mirandola asombrada, casi como si se fuese a encariñar con esa pequeña luz -__ ¿me lo puedo quedar?__ - los guardias miraron al nigromante muy confusos que acababa de pasar, volando ella fue al lado del de gelida aura mirandole con inocencia-__[b][c=#00E5E5]..¿hice algo malo?[/c][/b]__-
 
 
Profundamente distraído por la plática con su maestro, el nigromante no se percató en ningún momento que la pequeña de flamante cabello y hermosos ojos había escapado de la alcoba en la que la había confinado, éste cerró su artefacto mágico de comunicación y volvió la vista al frente para hallar una cama vacía, únicamente con la dulce silueta de la pequeña adornando las sábanas y hermosos prismas iluminando las almohadas. Frunció el entrecejo en ese instante, le recordó a la pequeña que alegre bailaba en aquella noche de luna escasa, en medio de la nada, acompañada por las estrellas que el en lago se reflejaban. Recordó entonces a ese radiante ser que observó una vez en Wölfkrone, aquella que se burló de él de formas inaceptables e imperdonables, aquella que le atraía por todo el eterno poder que contenía.

Chasqueó los dedos y activó sin titubeo un hechizo que lo separó del suelo, se concentró en su interior, ahí donde una vez hubo un cálido corazón, rastreando la esencia de la joven princesa que había capturado de forma discreta. Levitó hasta el umbral y ahí observó a varios guardias oscuros gritar, ¿Qué podía hacer tal bochorno en el palacio de un hombre que vive solo?

No era de esperarse la sorpresa que descubrirían sus argénteos ojos; una pequeña de aspecto dulce e infantil, jugando con el alma de un cadáver, ¿pero qué sabía ella de los actos que acontecían? La inocencia no se perdía en los tiernos actos de la menor que miraba con admiración la pequeña esencia que entre sus pequeñas manitas llevaba sujeta. Pero esa acción no perturbó el semblante del albino que se acercó sin completo delirio, contrario a los guardias que parecían alucinar por tan increíble acción que la pequeña acaba de lograr.

—[c=#00E5E5]Es hermosa [/c]—sus palabras sonaron frías como un carámbano, y es que no tenía otro tono, no tenía nada que le calentara y reconfortara—, [c=#00E5E5]¿Me la prestas? [/c]—Ventus sintió un gran interés por la brillante esencia, más que nada por esa luminiscencia, pues era —supuestamente— que se trataba de un alma que servía al Dios con lealtad y abnegación, debía ser negra como la más oscuras de las noches, no brillante como la luz del día. El varón llevó sus pensamientos a aquel libro que en un momento había leído, aquel del que sus páginas no se figuraban por ninguna parte, pues databa de épocas antiguas y experimentos fallidos, uno en específico donde se comentaba del trasplante de almas, y la pureza de las mismas.

[i][c=#00E5E5]«He tenido traidores entre mis filas...»[/c][/i], pensó el impasible varón. Aquella alma no era de servidor del Dios, sino de un espía de la Diosa, un ladrón como aquel mató, un peón que estaba destinado a morir. Respiró profundo y se pasó la mano por el cabello, hundiendo sus falanges por su sedoso y argénteo cabello mientras trataba de pensar con claridad, adoptando a su vez, un semblante amable que haría sus preguntas difíciles de no responder.

—[c=#00E5E5]No has hecho nada malo... [/c]—Su diestra, enguantada hasta el codo, acarició el cabello carmesí de la pequeña en busca de confortarla. —[c=#00E5E5]De hecho, me has ayudado.[/c] —Sonrió cómplice—[c=#00E5E5] Por ello ... ¿Quieres dar un paseo? Puedes llevarte a tu nuevo amigo.[/c]
 
 
- la pequeña pelirroja no sabia que deberia pensar pues toda aquella situacion le llenaba de intriga aquella reaccion...ella..causo eso..miraba el cuerpo...goteante...de sangre...empalado por esos cristales que brillaban de un intenso celeste esto le intrigo a la pequeña que luego preguntaria a detalle que ocasiono ella..y como lo hizo-

-sus ojos se mantenian siguiendo al mayor agarrandole de la mano al mayor, de rasgos albinos, si bien su mentalidad era inocente en todo el aspecto de la palabra su corazon y su ser era puro, aunque el alma seguia a la pequeña de cabellos rojos algo extraño paso la pequeña empezo a flotar por influencia de la diosa, esta pataleaba tratando de dejar de flotsr cuando de pronto y por arte de magia ella desaparecio, junto al alma pero tal pareciaque ella no quiso desaparecer pues chillo antes de ello abrazandose a la mano del nigromante en un grito mientras se entendio lo que dijo-

__ [b][c=#00E5E5]papa[/c][/c][/b]__

-desvanecio pero de donde desaparecio una runa con un dibujo de un cristal un rombo se plasmo en el suelo con un brillo intenso, atando piezas...era obra de la diosa..no de un archimago-

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