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[quote=#ffffff]
[center][big][c=#00E5E5]✦[/c] [c=#0073E5]✦[/c] ISCANDAR [c=#0073E5]✦[/c] [c=#00E5E5]✦[/c][/big]

[image=https://i.imgur.com/3HuDDb2.png]

[med]..::: ROL ON :::..[/med]

─ [i][c=#608FBF]¡Vamos! Apuren con los preparativos que no tenemos todo el día. ¡Muevan eso por alla! ¡Vos! ¡SI VOS! ¿Qué haces holgazaneando? Mirá, allá hay una caja, levantá el culito y ponete a ayudar. ¡El de allá! Levantá eso y acompañá a Rosalina. [/c][/i]─ [/center]

Exclamó el famoso y respetado Almirante de Folka en medio de la multitud y el caos. ¿Qué estaba pasado para tenerlo tan alterado y tanto órdenes de acá para allá? Como todos los años, TAP, La Triple Alianza Planetaria de la Nebulosa de Magallanes festejaban el aniversario del tratado de paz entre los 3 Planetas hermanos; Folka, Iscandar y Gamilas, en donde se ofrece para todos un hermoso festival, un choque de culturas con una extensa variedad gastronómica, bailes, costumbres, músicas, juegos de feria y sobre todo, el más esperado juego de guerra entre los Planetas.
Este año la sede de la festividad tocó en suelo Iscandriano, algo que Máximo esperaba y a la vez no. Él sabía las fechas y el que todos los años rotaban aquello, pero en ese tiempo, su antiguo Rey, Alexander De Iscandar era quien se encargaba de de organizar todo, tras fallecer cayó en manos del Folkeano, quien tenía algo de idea, pero detestaba organizar tales cosas, más siendo un evento planetario donde se requería su presencia en todos lados, no podía ser ayudado por sus otras mitades por más que pudiesen, él debía hacerlo solo.

Estaba estresado y muy cansado por llevar ya 4 días sin dormir. Se notaba su cansancio en sus ojos junto a ojeras negras, sobre todo su mal humor y retos constantes hacia sus subordinados, aunque más que subordinados, hacia las feminas Iscandrianas, todas rubias con cuerpos despampanantes, quienes tenían mucha más paciencia que cualquier ser en toda la galaxia, ¿Quienes las iban a culpar? Su cultura pacifica las obligaba a ser serviciales con todo mundo, además de la enorme ausencia de los hombres en dicho planeta.
El festival estaba casi listo en su último día de preparación, el predio era bastante grande y extenso para lo que era una Metrópolis, solo faltaban algunas cosas puntuales, como el armado de algunas carpas, el cableado nocturno, conectar el sonido al gigantezco escenario y establecer bien el cronograma de actividades.
Max estuvo hasta muy tarde hasta que por fin acabaron. Llegó después de la 1 de la noche hasta su Palacio donde sin emitir palabra alguna con su compañero, se tiró a dormir así como estaba, con la ropa que llevaba puesto. Ya más tarde se levantaría para iniciar con el festival, total la apertura era en la noche.

[center][b][c=#E50073]❖❖ A la tarde siguiente ❖❖[/c][/b][/center]

El Almirante había descansado hasta el medio día, algo inusual por ser alguien muy rutinario, ya estaba llegando tarde, a lo cual le dio unas indicaciones rápidas a su compañero Indra para que lo viese en la noche en aquel lugar. Le dejó un pequeño mapa del festival que indicaba la hora exacta y el punto en la cual debería de verse; una colina cercana a los puestos de comida, donde allí estarían los telescopios de la alianza.
Aún necesitaba hacer algunas pruebas de sonido y organizar los últimos detalles del festival. Sin más salió y se ocupó de lo que tenía que hacer, por suerte llevó consigo su ropa para cambiarse.

El establecimiento sin duda quedó hermoso, todos estaban muy buen uniformados, los puestos perfecta,ente organizados por zonas especificas, separados entre Planetas, comidas, bebidas, artesanías, juegos y demás.
Cuando la estrella parecida al Sol descendió, cayó la noche y con ella dio inicio al festival. De a poco todo se fue llenando, había todo tipo de gente, tanto Iscandrianos, como Folkeanos, Gamelianos, y visitantes de Planetas cercanos con distintas formas y tamaños, algo único y mágico acompañado con música típica Iscandriana una mezcla de tecno con clásico.

[center][youtube=https://www.youtube.com/watch?v=1LsNmHNQSWY][/center]

Como siempre, se había atareado en sus responsabilidades y no sabía si iba a llegar puntual a su cita, pero eso no desistió de su idea de llegar al punto acordado. Aquel vestía ropas bastante elegantes, debía de hacerlo, era el Rey de Iscandar, pero esta vez decidió no llevar nada llamativo, más que un traje negro de gala al cuerpo de 3 piezas, saco, chaleco, pantalón y corbata del mismo color junto a una camisa blanca la cual resaltaba de todo el conjunto y para finalizar con calzado marrón. Su cabello extrañamente estaba atado de una forma distinta a la que solía usarlo, este con una cola baja, unido por una cinta roja el cual también sujetaba las mechas largas de su flequillo. En sus manos sostenía un gran ramo de rosas, creadas específicamente con un material artificial el cual hacían pasar muy bien como flores cortadas. No tenía idea si le iba a gustar el regalo pero aún así esperó porque este no se enojase.

[center] ─ [i][c=#608FBF]Lamento llegar tarde.[/c][/i] ─

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/18/97/44/Maximo-Alexander-Vasilios-de-Iscandar-mUyrs9wrz-b.jpg]

[/center][/quote]
 
 
Llevaba al menos dos horas en la habitación, viéndose al espejo, probándose uno y otro traje, trenzando su cabello, desarmándose las trenzas, dejándolo suelto, tomándolo en una cola alta, luego en una cola baja, poniéndose un arete y luego otro... De todos sus hermanos y probablemente de sus hermanas también, Indra era el más vanidoso y preocupado de su imagen y "del qué dirán"; si no lucía impecable, hermoso y elegante, podía simplemente no salir. Aquel día quería lucir perfecto, era la primera vez que iba a participar de un evento tan notable en un planeta que no era el natal. El Festival del TAP, como le había contado Máximo, era la celebración de una importantísima alianza y gente de diversos lugares asistiría.

Los días anteriores los había pasado más bien solo, sumido en la lectura, durmiendo, en viajes oníricos e incluso mirando el techo del dormitorio como si fuese la cosa más interesante de la vida. Sin Máximo, el día se le hacía largo y solitario, pero sabía que tenía importantes tareas que supervisar y mucho por organizar, cosa que al albino le asombraba, puesto que también venía de un mundo de palacios y lujos, más en su vida tuvo que levantar un dedo para organizar nada. La noche anterior su compañero había llegado exhausto, situación que molestó un poco al wurm, más no pudo si quiera reclamarle, puesto que cayó dormido en el acto, sin darle la oportunidad de abrir la boca para chillar por el "abandono" de días seguidos. El compromiso del folkeano para con su gente era impresionante, sin duda era un buen rey, aunque pareciera no gustarle.

—[c=#2D8056]Creo que este es el elegido... [/c]— Dijo en voz alta para sí mismo, viéndose al espejo con el traje que llevaba:

Camisa roja, corbata negra con un broche dorado de oro proveniente de La Tierra, mismo que hacía juego con los botónes de su ropa; chaleco, traje y guantes negros. Su cabello estaba sujeto por una cinta rosa pálido, casi blanca, con algunos mechones cayéndole a los costados del rostro, pero sin cubrir su oreja izquierda, la que lucía argollas altas del mismo metal que el broche. Se fotografió con su dispositivo móvil (celular de alta tecnología, regalo de su familia tiempo atrás), envió la imagen a un grupo llamado "Fashion Gods" y no fue hasta tener la aprobación de sus miembros, que se dispuso a salir del cuarto. De todos modos iba bien en la hora, se consideraba a sí mismo "un caballero puntual."

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/26/24/27/Indra-Schwarzer-3iplw6IJn-b.jpg]

Siguió las indicaciones que le había dejado el Almirante de Folka, mirando a su alrededor lo hermosas que lucían las calles de Iscandar y la alegría de sus habitantes y turistas, recordando por un momento las celebraciones del palacio en Eirween, aunque claro, el festival actual era mucho más grande.
[i][c=#2D8056]"Aquí es..."[/c][/i], pensó, cuando se encontraba en la colina cercana a los puestos de comida. Miró los telescopios con curiosidad, caminó de un lado a otro, movió un pie al ritmo de la música y... [i][c=#2D8056]"Maldito Máximo, está atrasado"[/c][/i], resopló, cruzándose de brazos mientras cerraba los ojos.

—[i][c=#608FBF]Lamento llegar tarde.[/c][/i] — Escuchó la voz inconfundible de su compañero y abrió los ojos para verle.

—[c=#2D8056] Woah...[/c] — Exclamó contra su voluntad, sonrojándose un poco; lucía hermoso. Miró el ramo de flores algo extrañado, ya que no sabía que no eran reales. —[c=#2D8056]Pensé que no te gustaban las flores cortadas.[/c] —Mencionó, recibiendo el ramo y llevándoselo al rostro para aspirar su aroma, y aun así no notó la artificialidad en ellas. Era la primera vez que le regalaban flores, ya que a diferencia del folkeano, él solo había tenido una pareja en toda su vida y era él quien le daba flores a ella. —[c=#2D8056]Gracias, Máximo. [/c]— Le sonrió, olvidando totalmente el hecho de que le había estado esperando, no solo ahora, sino durante los días anteriores en que casi no habían cruzado más que un par de miradas. —[c=#2D8056]Muero por recorrer todo... Quedó espléndido, bien hecho, mi rey~ [/c]—Lo molestó un poco, sonriéndole y dándole toquecitos con el codo en las costillas.

Se quedó a su lado, sintiéndose súmamente orgulloso del trabajo que el otro había realizado para la celebración, así mismo, se sentía realmente importante de ser su acompañante. Estaba seguro que pasaría, una vez más, una noche hermosa junto al Almirante. Máximo estaba consiguiendo, con todos sus gestos y bondades, sanar un corazón y alma que había llegado herido y lleno de odio a Iscandar.
 
 
[quote=#ffffff]El Almirante quien se había tomado esos días para organizarse, tenía todo listo para esa noche que jamás olvidaría. Sería una velada importante para él como para lo que tenía en mente. Ansioso de encontrarse con su querido compañero, deseaba verlo y estar a un lado, además de expresar por fin lo que sentía por él. Quizás el tiempo en el que estuvieron juntos era muy poco, pero él sabía perfectamente lo que quería su corazón, alguien con quien compartir muchos momentos hermosos, nuevos y llenos de desafíos, realmente necesitaba eso ahora, no algo monótono, estable y todo al alcance de sus manos.
No pudo evitar sonreír ante la presencia de este. Se veía tan bien con ese traje, tan elegante y tan hermoso en todos los sentidos que de un instante a otro, le entraron los nervios del no saber que decir o hacer. Más solo le entregó el ramo de flores mientras sus mejillas sutilmente se pintaron de rosado.

─ [c=#608FBF][i]N-no son cortadas, fueron creadas artificialmente. Vivirán más tiempo. [/i][/c]─ Aclaró con bastante nerviosismo al mismo tiempo que le entregó el regalo de forma repentina.
Cuando el otro lo tomó, se quedó viéndole atento a la espera de que le gustara, aún no sabía muchas cosas sobre el Wurm así que no estaba seguro si le agradaría su regalo, más se sorprendió cuando este las olió y seguido le agradeció. Todo ese manojo de nervios desapareció con ese pequeño simple "Gracias". Sonrió gustoso para luego negar con la cabeza suavemente al mismo tiempo que disfrutó la cercanía con aquellos toques en su cosquilla. ─ [i][c=#608FBF]No agradezcas. Vamos, hay mucho que ver. [/c][/i]─ Tomó su mano para avanzar en dirección hacia los puestos de comida y agregó. ─ [i][c=#608FBF]Además tengo muchas sorpresas para vos.[/c][/i]

Mediante ambos hombres fueron avanzando, estos eran las miradas de toda la multitud, o al menos gran parte. Estaban a presencia de uno de los representantes de TAP, ahora Señor de Iscandar, a lo cual recibieron atención de más. Muchos saludaron al Rey con una sonrisa, otros se le atravesaron para pedir su autógrafo y varios de ellos simplemente le felicitaron por lo bien organizado y decorado del festival. Máximo si bien estaba acostumbrado a esas cosas, esta vez en particular lo hacían sentir algo incomodo, más porque muchos de los ciudadanos aún se sentían extraños con su legado. Alexander murió de un día para el otro, no tenían idea del porque, jamás se dieron explicaciones al respecto y claramente muchos preguntaron sobre el asunto. Máximo no podía dar detalles, más porque él fue el causante de su muerte. Se sentía pésimo, pero trataba de mantener una sonrisa amplia a todo momento, no quería preocupar a nadie, así que de vez en vez, ante sus repentinos picos de depresión, trataba de distraerse con las maravillas de los puestos.

─ [c=#608FBF][i]Me dijiste que te gustaba la carne, ¿No? [/i][/c]─ Volteó a ver a su compañero mientras lo fue guiando hacia uno de los puestos de comida Folkeana el cual se especializaba en Asado Folkeano. Allí se podía contemplar varias tiradas de carne vacuna las cuales se asaban a fuego lento sobre carbones. Realmente olía muy bien, más por el hecho de que estas estaban cubiertas de especias saladas, las que generaban un aroma increíblemente irresistible para todo aquel que pase cerca. Sin duda de todos los olores que había, la carne Folkeana era la que más llamaba la atención. El local estaba atendido por 2 hombres bastante altos y voluptuosos, de piel violeta, orejas en punta como los duendes y sobre todo vestidos con un traje negro junto a una cofia blanca cuya tenía el grabado de su tienda, "Amantes del asado".

─ [i][c=#608FBF]Buenas, buenas.[/c][/i] ─ El Almirante alzó su mano en señal de saludo para llamar la atención de los hombres. ─ [c=#2D8056][i]¡Max! ¿Todo bien? ¿Con quien vienes acompañado?[/i][/c] ─ Preguntó uno de los sujetos mientras le dedicaba una sonrisa agradable hacia el albino. ─ [i][c=#608FBF]¿El? Ahm, es una persona que quiero mucho. ¡No te daré detalles![/c][/i] ─ Respondió algo apenado mientras volteaba a ver al sujeto. ─ [c=#802D56][i]¿Oh? ¿Otro amorío? Un gusto muchacho, soy Mauricio. ¡Ten una muestra de nuestra carne![/i][/c] ─ El hombre más alto de cabellera negra, atada con una cola de caballo, quien estaba encargado del local, cortó un trozo de carne con su kit de asadero para luego entregarle el alimento con el largo tenedor. ─ [c=#2D8056][i]Espero te guste. Nosotros fuimos compañeros de Máximo en la Academia. Soy Alan, un placer.[/i][/c] ─ Su compañero de cabello castaño corto y lleno de tatuajes en sus brazos, hizo una reverencia bastante exagerada. Se notaba quien era el payaso del salón entre ellos dos. ─ [c=#608FBF][i]Están medio lodos, no te asustes Indra.[/i][/c] ─ [/center]

[/quote]
 
 
La sensación de su mano contra la propia, la textura de su piel, la temperatura de su tacto, le parecieron curiosamente agradables. Con Sigrid nunca había tenido la oportunidad de andar tomándola de la mano con libertad, sus encuentros habían sido secretos o muy lejos de Eirween, donde podían relajarse. Más ahora, aunque el Almirante solo era su amigo -de una forma bastante peculiar claro está-, ese simple gesto de sus dedos entrelazados podía hacerlo sentir muchas cosas. Algo que también había podido captar sin dificultad, era el nerviosismo que su compañero tenía, algo que le causó gracia y cierta ternura, especialmente porque no podía saber el motivo de su reacción ni lo muy especial que esa noche iba a ser para él.

Con las flores en su mano, caminando junto al Rey de Iscandar, alzando el rostro y dando pasos firmes y elegantes, Indra se sentía como un muchacho que cumple sus fantasías de grandeza; amaba las atenciones, el ser visto, reconocido y sentirse importante. Desde que había llegado a esa galaxia no había tenido muchas experiencias donde su vanidad y egocentrismo pudieran salir a relucir como lo hacían en La Tierra, en Iscandar él era un desconocido más del montón, un viajero de otros mundos como muchos otros, cosa que detestaba. Las miradas y los murmullos de la multitud, aunque no iban dirigidos especialmente hacia él, sonaban como música para sus oídos. Quizás él no sería relevante ahí, no era rey de nada y nadie sabía su nombre, pero al menos iba acompañando a un hombre muy importante que había hecho un excelente trabajo el día de hoy, y eso sin duda era un mérito.

—[c=#2D8056]Así es, me gusta la carne.[/c] —Respondió animado, llegando al puesto al que lo había dirigido, inundando sus sentidos con el aroma delicioso. En cuanto uno de los encargados de la preparación del asado folkeano preguntó a Máximo quién era él, Indra estuvo a punto de responder, haciendo gala de su título de hijo de emperatriz, más el pelinegro no le dio la oportunidad de lucirse y simplemente quedó con la boca entreabierta y el ceño levemente fruncido, expresión que se acentuó tras escuchar las palabras del otro. —[c=#2D8056]¿Eh?[/c] —Miró de reojo al pelinegro, [i][c=#2D8056]"¿cómo que [b]otro[/b] amorío?"[/c][/i], pensó, algo ofendido, aunque prefirió tomar el camino más astuto y solo reír con una muy bien fingida actitud de simpatía. —[c=#2D8056]El gusto es mío, Mauricio, Alan... Será un placer probar el asado de Folka.[/c] —Respondió, con el mismo toque simpático y amable, hablando con un acento y entonación bastante elegantes, aunque claro, al ser el par de sujetos de otro mundo, probablemente no se percatarían de ello.

Cómo describir el sabor de la carne, la textura suave y jugosa que parecía derretirse con la más leve mordida. De no haber tenido modales exquisitos, Indra habría lanzando un sonoro "Mmmmmh" de placer, más simplemente sonrió con sinceridad y tras tragar el trozo que le habían dado, expresó su gratitud.

—[c=#2D8056]Mis reconocimientos, es probablemente la mejor carne que que probado. [/c]—Saber que el par de hombres habían sido compañeros de Máximo, le intrigó, quería conocer un poco más de la perspectiva de ellos. —[c=#2D8056]Así que eran compañeros los tres. [/c]—Murmuró entretenido. —[c=#2D8056]¿Cómo era Máximo en ese entonces?[/c] —Miró de reojo al pelinegro y, ya con la mano desocupada por haber terminado de comer, se aferró a la ajena una vez más, dándole caricias discretas al interior de la palma con la yema de los dedos. Las palabras de Mauricio lo habían intrigado, se preguntaba cuántas parejas habría tenido el Almirante a lo largo de su vida y cuánta ventaja le sacaba a él, que solo había estado con una persona con quien ni si quiera habían podido entablar una relación oficial; con sus más de cien años, Indra jamás había tenido novia o novio.

Casi sin darse cuenta, su cabeza se había recargado sobre el hombro ajeno, se había perdido en las palabras de los demás y en las luces, los olores y la música. Estar así de tranquilo, tener tanta paz, parecían un regalo olvidado hace mucho tiempo, y si bien podría (o debería) sentir culpa por ello, ese era un sentimiento que prefería ignorar por ahora.
De pronto, una nueva interrogante llegó a su cabeza, una que tal vez los compañeros de la Academia podrían responder:

—[c=#2D8056]Por cierto, ¿cómo llegó Máximo a ser rey de Iscandar?[/c] —Alzó su ambarina mirada hacia la de su compañero, bastante intrigado. —[c=#2D8056]Porque no tienes sangre real, ¿no?[/c] —Una dura pregunta hecha con real inocencia, fue formulada por el albino, ignorando lo que para el otro significaba su título actual.
 
 
[quote=#ffffff]Algo que realmente adoraba de las celebraciones y los festivales de TAP era el compartir momentos con sus conocidos en una hermosa noche inolvidable, llena de costumbres típicas de distintos Planetas, buena música y sobre todo, destacar entre la multitud, no solo por sus reconocimientos, sino por su carisma, buena onda, y amplia sonrisa que traía confianza a todo mundo. Realmente el Almirante era alguien muy respetado en aquellos lugares, como al mismo tiempo conocido, iman de todas las miradas sin dudas, pero más que eso, gran parte conocía su pasado, con quienes estuvo, sus traumas, sus amoríos, sus luchas, sus canciones, como también su mala fama. Sus parejas no eran duraderas para nada, algo que demostró en estos últimos 3 festivales, trayendo siempre a alguien distinto. El festival que realizó en Folka, con aquel sujeto de su tripulación de nombre Lasky P. Morales, en el del año pasado donde su estadía era en Gamilas, con quien asistió con ese sujeto llamado Vasile Dalca, y ahora con alguien nuevo que todo mundo ansiaba conocer. Era cierto que Máximo era una persona muy colgada en ese sentido, el hecho de hablar sobre su pasado y sus problemas, pero no lo hacía con mala intención, su cabeza siempre está pendiente de otros temas relacionados a su trabajo que a veces ni cuenta que da que hay muchos temas que debería de hablarlos en el momento y no que las personas que quiere se enteren por terceros. Estaba algo incómodo por ello, realmente no sabía que hacer, a lo cual optó por recurrir al silencio, permitiendo que sus compañeros hablen por él.

─ [i][c=#006666]¿Máximo?[/c][/i] ─ Ambos sujeto se miraron entre si y se echaron a reir a más no poder mientras que el rostro del Almirante se ruborizó a más no poder. ─ [c=#660033][i]Él era el problemático de la Academia.[/i][/c] ─ Mencionó Mauricio mientras fileteaba uno de los cortes de carne para hacer en sandwich. ─ [i][c=#006666]No tienes idea lo mucho que trajo problemas a su padre cuando estaba en tercero.[/c][/i] ─ Máximo desvió por completo su mirada a ambos, mostrando una expresión bastante amenazante, era un tema del que no quería que toquen y ellos lo sabían, pero no les importó. ─ [c=#660033][i]Una vez armó un concierto con su banda y armaron barricadas para que su padre no entre a sacarlos. [/i][/c]─ Musitó entre risas el más alto y agregó. ─ [c=#660033][i]Pero que buenas barricadas que hicieron. Se tardaron bastante en desarmarlas, ¿Qué te dijo tu padre cuando te agarró? [/i][/c]─ Max estaba a punto de huir, pero no podía, ahora su mano estaba siendo sujetada por su compañero albino, sin duda lo estaban poniendo en una situación bastante incómoda y molesta, por lo que respondió con algo de molestia. ─ [i][c=#608FBF]¿Por qué utilizas ese potencial en llevarme la contra? Y después me golpeó. O fue antes, no recuerdo. Sancionaron a todos, menos a Zoelia. La favorita de papá.[/c][/i] ─ Rodó los ojos con molestia con el tan simple hecho de recordar aquello.

De un momento a otro la molestia que sentía por hablar de su niñez, desapareció por completo cuando sintió la cabeza de su querido albino sobre su hombro. Estaba feliz de tener a alguien más a su lado, a quien a pesar de todo, deseaba estar a su lado y saber más sobre su niñez, por mucho que sus compañeros traten de ridiculizarlo, el tan solo pensar estar nuevamente acompañado, disfrutó la cercanía como si fuese el último día de su vida.

La comida ya estaba lista, Max tomó ambos sandwichs los cuales fueron posteriormente guardados en una bolsa de papel, fue el momento justo para que el Almirante empiece a guiarle a otra parte. Ni siquiera dejó que estos explicasen el porque, que este ya estaba arrastrando a otro puesto al albino, a su vez que alzó la mano con la cual sostenía al Wurm para despedirse. ─ [i][c=#608FBF]Hasta luego~♪ [/c][/i]─ Realmente no tenía deseos de andar explicando ese tema a ellos, muy pocos tenían esa clase de información y si se lo iba a decir, no lo haría frente a ellos. ─ [i][c=#608FBF]¿Quieres algo para beber? Vamos a comer alejados de la multitud.[/c][/i] ─ Preguntó y afirmó, haciéndose el tonto, desviando el hilo de conversación. [/quote]
 
 
Imaginar al Almirante en esas situaciones, con ese toque rebelde y juvenil, le hizo bastante gracia; le hubiera gustado conocerlo en esa época. Estaba muy entretenido imaginando el relato con total perfección gracias a su alta capacidad imaginativa, cuando notó que su compañero estaba incómodo, de hecho ni si quiera permitió a sus amigos responder la siguiente pregunta. De todos modos, el mago no era quien para buscar incomodar a su compañero, por lo que no opuso resistencia cuando éste se lo llevó de ahí, simplemente realizó un cordial gesto de despedida con la mano, seguido de un [c=#2D8056]"fue un placer" [/c]a distancia, mientras el otro lo arrastraba. Ya lejos de los dos folkeanos, Indra buscó con la mirada un lugar al cual ir.

[c=#2D8056]—Sí, me gustaría beber alguna bebida alcohólica típica, pero... Primero quiero ir allá.[/c]

Señaló con su mano un lugar alejado, una banca bajo un árbol iluminado con luces de un celeste casi blanco, con vista a una linda laguna donde se reflejaban los planetas vecinos y las luces del festival. Curiosamente no había nadie más ahí, el resto de la gente parecía estar buscando más acción entre la música y la comida, que un lugar íntimo para descansar. Sin más, el mago se dirigió hacia el lugar, recorrió la laguna con la mirada llena de ensoñación, giró hacia la banca y se sentó ahí, dejando el ramo de flores a un lado.

[c=#2D8056]—Me entretuvo mucho escuchar de tus aventuras de adolescente rebelde.[/c] —Bromeó, mirando a su compañero para luego jalárlo hacia él por los hombros, pasarle los brazos al rededor del cuello y besar sus labios, permitiéndose acariciarlo con su lengua lentamente.

Una vez terminó el beso, permaneció un momento bien cerca del otro, sacó el sándwich de la bolsa y le dio una mordida, era realmente delicioso. La noche en sí, Máximo, el festival, todo, eran una suma de exquisitas experiencias, demasiado buenas para ser reales. Aun saboreando la carne folkeana, el mago sintió un gusto amargo que no venía de la comida. ¿Era real todo eso, o estaba viviendo una vida de fantasías? Su mirada se opacó un poco, era un hecho de que las cosas hermosas que estaban ocurriendo eran reales, ¿pero tenía él derecho de estar ahí?, divirtiéndose junto a un rey que no tendría que dar un centavo por su felicidad. Su autoestima era buena, se creía merecedor de grandes cosas, pero su realidad le estaba empezando a pesar: era demasiado buena, pacífica, egoístamente perfecta, siendo que en otro lado del mundo había toda una familia que no sabía nada de su paradero y, peor aún, había una herida abierta tras una historia trágica que se negaba a enfrentar. Sin poderlo evitar, sus ojos se clavaron en los ajenos, otorgando una extraña mirada acusadora, insegura y algo melancólica, a pesar de no haber lágrimas u otro rastro de tristeza en él.

[c=#2D8056]—¿Por qué haces todo esto por mi, Máximo?[/c] —No creía que hubieran dobles intenciones de parte del Almirante, Máximo no era como él, no parecía haberlo acogido con deseos de sacar algún provecho, como sí lo había hecho él al inicio. [c=#2D8056]—Sabes que no merezco esto, ¿lo sabes no? A estas alturas de mi vida no tengo nada que ofrecerte, más que una mano para luchar en caso de ser requerido. Aunque ni si quiera puedo asegurarte eso... [/c] —Rió con amargura antes de continuar [c=#2D8056]—Ni yo mismo puedo estar seguro de que, en caso de haber alguna amenaza, no huya de aquí como una rata...[/c] —Estiró una mano y acarició la mejilla de su compañero, viéndolo con una mezcla de lástima y amor. [c=#2D8056]—No deberías entregarme tanto... Tiendo a causar desastres por donde paso... Te daré un par de lindos recuerdos, después lo arruinaré todo, aunque no quiera hacerlo.[/c] —Apoyó la frente contra el pecho ajeno y llevó la mano que anteriormente le acarició el rostro, hacia la espalda del más alto, aferrando su elegante traje con fuerza. [c=#2D8056]—Me aterra lo que me haces sentir... Me aterra arruinarlo... No quiero hacerte daño... Eres la persona más noble que he conocido, amo la paz que me rodea cuando estoy a tu lado, no quiero contaminarla con mi caos. [/c] —Poderse desahogar y expresar su miedo, lo hizo sentir un poco más aliviado; no iba a aplacar sus temores, pero al menos el haber podido verbalizar que le asustaba echar a perder lo que tenían y causarle daño, le daba cierto toque de calma al ser honesto. [c=#2D8056]—¿Qué quieres de mi, Máximo? ¿Por qué me conscientes con todo esto?[/c]

Levantó el rostro del escondite que había significado el regazo del folkeano. Lo miró con las luces del festival destellando en sus ojos dorados y en sus brillantes pestañas, conteniendo un suspiro ridículo, digno de un muchacho enamorado; odiaba sentirse así solo por mirarlo a la cara, solo por sentir su respiración cosquillearle el rostro a causa de la cercanía... Lo quemaba como alguna vez lo quemó su amada hermana. Revivir esas emociones, que perfectamente pudo reconocer como enamoramiento, le generaba un torbellino de sentimientos: alegría, amor, miedo, tristeza, inseguridad, fortaleza... ¿Era demasiado egoísta por querer ser feliz junto a ese hombre? ¿Por querer que, a pesar de todas sus advertencias, quisiera seguir siendo su amigo y tenerlo a su lado?
 
 
[quote=#ffffff]El simple hecho de recordar su pasado rebelde lo avergonzaba bastante, mismo que el otro se imaginara lo peor de él o lo dibujase como "Daniel el travieso" era algo que lo ponía muy mal, tenía su rostro rojo de lo mal que lo dejó la situación, aunque luego de caminar, pudo calmar esa sensación que dejaron ambos hombres, además de enojo e incomodidad. Se sorprendió bastante que su compañero no quisiera nada para beber con la comida, a lo que tras su nueva propuesta simplemente accedió asintiendo con la cabeza. Lo acompañó hacia aquel lugar ideal para la propuesta que desea hacerle desde ya tiempo, aunque no estaba seguro si era el momento indicado, tenía planeado una serenata y quería cantarle antes de eso, en el escenario, como una de sus grandes sorpresas.


─ [i][c=#608FBF]Ufff.[/c][/i] ─ Tomando asiento a su lado, este acomodó uno de sus brazos sobre el respaldo de banca, por detrás de su compañero mientras que el otro sostuvo el sandwich, el mismo que aún no comió debido a que fue interceptado por un sorpresivo y encantador beso que no dudó en responder con bastante cariño y tranquilidad. Estaba tan feliz en tener a alguien tan afectuoso en ese sentido como Indra, además de hermoso, quien valoraba mucho su imagen y cuidado personal, ya que eso en parte lo hacía sentir como el feo de la relación. Por lo general Max siempre era elogiado mucho por su belleza y eso hasta cierto punto le incomodaba bastante.
Apenas se separaron, comenzó a comer entretenido el alimento mientras desviaba su mirada en todas las direcciones para buscar caras conocidas, ignorando el hecho de que el otro se estaba sintiendo mal, no fue hasta que empezó a expresarse en forma verbal que dejó de comer. Bajó el sandwich, lo dejó al costado de la banca y de a poco sus manos fueron rodeando los costados del más bajo para acercarlo en un cálido abrazo. ─ [i][c=#608FBF]¿Qué estás diciendo?[/c][/i] ─ No podía entender lo que decía. ¿En serio estaba pensando en tales cosas tan estúpidas? ¿Tanto miedo tenía de arruinar una relación? ¿Y si era así? ¿No había forma de solucionar una pelea? ─ [i][c=#608FBF]Shh... sh.... tranquilo... tranquilo....[/c][/i] ─ Susurró en tono apaciguante muy cerca de su oido para posterior dejar un pequeño beso en su frente. ─ [i][c=#608FBF]Lo peor que puedes hacerme es matarme, para eso no hay solución, para todo lo demás se puede hablar y solucionar. Todos merecemos ser felices por muy terribles que seamos. Yo no conozco mucho de tu pasado y quizás vos tampoco del mio, soy un viejo choto, como dicen en mis tierras, pero de algo estoy seguro... [/c][/i]─ Sin más que agregar, supo que era la hora de exponer lo que tenía guardado hace tiempo.

De momento lo tuvo que apartar y se levantó de donde estaba. Su expresión estaba un poco entre seria y calmada mientras sus manos prontamente se guardaron dentro de su chaqueta, al mismo tiempo que su mirada inmediatamente se llevó en dirección a su contrario para verle en silencio unos pocos segundos. Iba a responderle con palabras y estaba a punto de agacharse pero no lo hizo, iba a seguir su rutina, así que respondió. ─ [c=#608FBF][i]En 20 minutos tengo que subir al escenario, cantaré con Impact Project ¿Puedes esperar a que termine de cantar para que te responda eso último?[/i][/c] ─ Mencionó aquello con un ligero rubor en el rostro mientras retomó su mala costumbre de rascar su nuca ante sus nerviosismos. Era obvio que sus intenciones no eran malas, sino todo lo contrario.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/33/25/02/Maximo-Alexander-Vasilios-de-Iscandar-S04dbKsMj-b.jpg][/center][/quote]
 
 
Las palabras del contrario le sacaron una pequeña sonrisa, sabía que jamás sería capaz de matarlo, y si lo pensaba así, quizás había estado siendo muy fatalista, aunque le era difícil no serlo con tantas cosas que tenía por resolver y aún no había concretado ni una. Tarde o temprano habría de enfrentar a su hermana y decirle que todo había acabado.

[c=#2D8056]—Supongo que tienes razón...[/c] —Intentó esbozar una sonrisa [c=#2D8056]—Algún día tendrás que ponerme al día con tu vida pasada. No creas que podrás evitar hablarme de ese pasado que nombraron tus amigos. [/c]—Rió un poco, para luego verlo apartarse, sintiéndose intrigado, tanto por lo que no había acabado de decirle, como por la presentación que daría en el escenario. [c=#2D8056]—Está bien... claro que puedo esperar.[/c] —Notó aquel nerviosismo, ese que le parecía adorable y no pudo más que ponerse de pie también y, tras empinarse, robarle un beso en los labios. [c=#2D8056]—Te ves muy lindo cuando estás avergonzado. [/c]

Sin más, comenzó a caminar hacia el escenario, dispuesto a situarse entre el público. Había mucha gente, por lo que imaginó que la banda a la que pertenecía el Almirante, era muy popular en el planeta. Conforme avanzaba lo miró de reojo, sintiéndose bastante orgulloso de tener a un rey como él a su lado, aunque solo fueran amantes o amigos con derechos, o lo que sea que fueran.

[c=#2D8056]—Supongo que yo me quedo por aquí... [/c]—Miró a toda la fanaticada que ya aguardaba a Impact Project con anticipación; la mayoría eran más altos que él. [c=#2D8056]—Aunque sueña que me quedaré en este sector, supongo que pasaré al VIP, ¿no?[/c] —Su voz sonó ligeramente amenazante e iba en serio. Si iba a ver a Máximo en acción por primera vez, tenía que ser un puesto privilegiado, no incómodo entre tanto gentío que, por su estatura, no le permitiría ver nada, además que si alguien lo empujaba, algo bastante probable, él no tendría reparos en propinar patadas o mandarlos a volar con su magia. [c=#2D8056]—Allá quiero estar. [/c]—Señaló con un dedo unos asientos de cuero, donde un mozo pasaba ofreciendo tragos y comida, no sabía cómo funcionaban las cosas ahí, pero al menos en La Tierra esos puestos habrían sido los de las entradas más caras.

Antes de apresurarse a ir a su ubicación, le dedicó una sonrisa sincera, ya sin dejos de la tristeza que había experimentado antes, y es que Máximo tenía razón: Todos merecían ser felices, por más terribles que hubieran sido, y él, al menos esa noche, se dedicaría a serlo. Le dio un último beso, le acomodó bien el traje y algunos cabellos y se apartó.

[c=#2D8056]—Lo harás excelente... [/c]
 
 
[quote=#ffffff]Claro que tenía razón, Máximo era una persona sabia que muy pocas veces se equivocaba con lo que decía y más con las palabras que salían del corazón. Si bien a veces era un poco impulsivo con lo que decía causa a sus sentimientos y empatia, no podía evitar hablar con sinceridad. Amaba enormemente a ese hombre y deseaba expresarselo de la mejor manera. ─ [i][c=#608FBF]Algún día. Espero que no te aburran mis largas historias de viejo militar, son bastante... tediosas y llenas de detalles comprometedores que muchos no saben. Pensamientos y vivencias que me atormentan hasta el día de hoy. Nosotros no somos tan diferentes como piensas.[/c][/i] ─ Correspondió el beso al mismo tiempo que su mano se bajó y se acomodó a la altura de la cintura ajena para atraerlo con bastante fuerza hacia este. No iba a dejar que solo le robe un beso y nada más, quería disfrutar de una buena unión con él,ya que al fin y al cabo, lo amaba.

De a poco se separó y emprendió la caminata a su lado, entrelazando nuevamente su mano con la ajena, aprovechando esa cercanía para acariciar con suavidad su costado con su dedo pulgar. Prontamente habían llegado al escenario y allí la guardia real rodeó a ambos hombres para acompañarlos al sector de Staff, era obvio que entre medio las personas se querían meter para saludar al Almirante pero no podían, estaban atrasados con el cronograma. Mientras tanto, Max, volteó a ver a su compañero, asintiendo repetidas veces con la cabeza a todo lo que decía. ─ [i][c=#608FBF]Claro que si, estarás donde quieras. Sos mi invitado de honor, no lo olvides. Además, si estás en el público es muy probable que no puedas verme o mismo que te lastimes y lo que menos quiero es que te pase algo. Me sentiría culpable si mi enano favorito fuese aplastado por los enormes invitados de otras galaxias.[/c][/i] ─ Rió para si luego de tal comentario. No lo quería decir con malas intenciones, eso era obvio y se notó por su forma de hablar, más porque en el público habían criaturas humanoides con más de 5 metros de altura, así como de 8 como los Zentraedis.
Depositó un corto beso en los labios ajenos y pronto se separó del albino para ir donde su banda, dejando a cargo de la guardia real a su compañero con las ordenes de que lo llevaran donde él quiera. Rápidamente Max fue hacia los cambiadores. No iba a cantar con esa ropa tan formal, tenía un vestuario ya preparado para ello junto a Impact Project.
Allí, estaban sus compañeros, Samael, Alfonso, Zoelia y por supuesto Francesco, el reemplazo de Samuel quien era el calco en voz. Rápidamente se vistió acorde a ellos y todos vocalizaron en el tiempo restante. Estaban nerviosos como siempre pero esta vez habría gente de otras Galaxias viendoles en vivo, no podían fallar.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/33/25/77/Maximo-Alexander-Vasilios-de-Iscandar-oi9rMtq3B-b.jpg][/center]

─ [i][c=#608FBF]¿Listos?[/c][/i] ─ Todos asintieron con la cabeza y tras ello, hicieron la señal de la victoria para hacer una estrella entre los 6 como cábala. ─ [c=#802D56][b]¡VICTORY![/b][/c] ─ Alzaron el brazo dando el inicio para salir hacia el escenario aunque aún no hacia la parte visible. Esperaron y esperaron hasta que les dieron la señal a los sonidistas para iniciar con la introducción, fue allí el inicio del show. Seguido a ello, dieron el pie para que los protagonistas se adentraran al centro mientras la audiencia gritaba a más no poder hasta que por fin los cantantes empezaron con su obra musical.

[center][youtube=https://www.youtube.com/watch?v=VWXSBG8tFIg]

[med]Groundbreakers- JAM Project[/med]

[b][c=#E50000]POSICIONES EN ESCENARIO DENTRO DEL VIDEO[/c]
[sep]
Hiroshi Kitadani, Yoshiki Fukuyama, Hironobu Kageyama, Masami Okui, Masaaki Endou[/b]

[image=https://i.imgur.com/A1RQoAF.png][image=https://i.imgur.com/DXpXIgK.png][image=https://i.imgur.com/AJvQffs.png][image=https://i.imgur.com/UR0gM04.png][image=https://i.imgur.com/84YxDCE.png]

[b]Samael Elwen, Francesco Kenneth, Máximo Vasilios, Zoelia Vasilios, Alfonso Kuznetsov[/b]
[sep][/center][/quote]
 
 
Aun reía un poco por las molestas palabras que su compañero le había dicho poco antes de dejarlo en el público, aquellas "ofensas" respecto a su estatura habían sido graciosas, sobre todo porque como ya estaba alegre se las había tomado de buena manera... O al menos solo le había dado un sutil pellizco en la mano a modo de queja.

Lo vio partir y sintió una punzada en el estómago, esas que ocurren cuando se tiene nervios, esperaba que todo le saliera bien, aunque estaba seguro de que sería así.
El hombre al que el Almirante dejó a cargo lo guió por la pasada hacia el puesto que él había elegido: primera fila al medio, asiento reclinable, de cuero, bandeja para comidas y bebidas incorporada; el mejor puesto de todos. Se sentó sin mirar a nadie, con la cabeza en alto demostrando su arrogancia y haciendo notar toda la importancia que tenía como invitado de honor. A pesar de ser de los más bajos ahí y probablemente también de los más delgados y de apariencia delicada, de todos modos su aura irradiara bastante poder. De inmediato pidió un trago, no tenía idea de qué bebía, era morado con burbujas azul eléctrico y sabía a frutas, era bastante bueno y le serviría para pasar el rato. En ese momento se quedó pensando en qué tan cierto podría ser que Máximo no había sido demasiado diferente a él, le costaba imaginar al folkeano como alguien egoísta y, al menos en ocasiones, cruel... No, era imposible.

El publico estaba enloquecido e impaciente, gritaban llamando al grupo de cantantes y por un momento Indra se sintió un poco mal de no ser un fanático, ya que más que mal el hombre a quien amaba en secreto era uno de sus integrantes, y él apenas había oído un par de canciones de Impact Project.

[c=#2D8056]—Ahí estás~ [/c]—murmuró para sí, clavando la vista en un apuesto Máximo con su traje de idol. Se sintió tentado a gritarle algún improperio, pero estaba seguro de que eso lo avergonzaría y podría hacerlo cometer un error, así que optó por callar y aplaudir con elegancia cuando el grupo estuvo ante el público.

La posición del rey era justo frente a Indra, ya que se hallaba al medio y el asiento del albino también. No perdió la oportunidad y le lanzó un beso pocos segundos antes de que empezara a sonar la música. La acústica que se producía ahí y el nivel de los parlantes era impecable, se oía todo nítido y vibrante, lo que se intensificó aún más cuando las voces se alzaron. El mago podía sentir la voz del folkeano retumbando en su pecho e inundando deliciosamente sus oídos, le encantaba, le erizaba la piel y le humedecía los ojos. No tardó en gritar y vitorear a la banda con tanto ahínco como el resto de sus fans, como si fuese el más entusiasta de ellos. No sabía si era por lo que sentía por él o porque realmente la música era muy buena, pero estaba en las nubes, totalmente maravillado disfrutando del espectáculo, al punto de que casi no parpadeaba, tenía los ojos fijos y brillantes puestos en Máximo.

[i][c=#2D8056]"Te amo..."[/c][/i], pensó, sonriéndole con ternura desde su asiento, sin decir nada.
 
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Iscandar {Priv. Indra} | Echoes of the Universe | iOrbix
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