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Día soleado; 12:35 a.m

Ya era toda una mujer. Se lo decían constantemente las personas que servían a su padre y a su madre, los habitantes de los alrededores e incluso Rhage y Odessa; Urd había crecido contrario a lo que se esperaba ella misma ya que - siendo una huérfana obligada a vagar por las calles - se auguraba un final trágico y temprano, solamente rogaba porque fuera poco o nada doloroso. Aún con el gusto adquirido por los años hacia la vida lo cierto era que a cada segundo se sentía con una enorme carga sobre sus hombros y, aunque no existía nada que cubriera estos más que sus ropas confeccionadas con los materiales más finos, ella no necesitaba ver por encima de los mismos para saber qué era lo que la lastimaba de ese modo. Sabía desde aquél fatídico día que eran los cuerpos de su familia - aunque claramente no de forma literal (Odessa jamás la dejaría ir oliendo a muerto por los pasillos) - y el peso de las vidas que se perdieron y que quedaron a cargo de la única sobreviviente.

Un suspiro de resignación se escapó de entre sus pálidos labios mientras caminaba sobre lo que parecía ser un sendero de rocas, no tenía intenciones de regresar a casa pronto ya que al ser casi el cambio de estación a invierno se cumplía el aniversario de esa fecha y realmente dolía, dolía tanto que no había modo de ocultarlo en sus gestos o en su mirada cristalina, dolía tanto que sabía que cualquiera que la conociera bien se daría cuenta de aquello; no podía delegar su pena a sus padres, ya habían hecho mucho por ella. El hilo de sus pensamientos le impidió notar que caminaba hasta el puerto, como si el agua la llamara de alguna forma para intentar consolar su pena y es que Urd tenía dotes excelentes para ser considerada toda una marinera, siendo sencillo para ella ubicarse y sortear los peligros del inmenso azul.

Cuando se dio cuenta estaba tan cerca de un barco que bien pudo haber chocado contra este si hubiera adelantado un par de pasos. Fue el olor o el tamaño tal vez lo que captó de inmediato su atención. No parecía un barco vikingo a los que tanto estaba acostumbrada, su estructura era bastante rara. Acarició la madera con sumo cuidado, ella creía firmemente lo que su padre Odín decía sobre la personalidad de cada navío así que, en silencio, le preguntó a las hendiduras cuál era su propósito con la esperanza de poder oír la voz del barco contando sus aventuras.
 
 
[c=#E57300]¿Acaso la luz de tus ojos se perdió y por eso buscas el sol que se oculta dónde termina el océano? O es que con solo un vistazo reconoces la magnificencia de un navío que ha recorrido las aguas más recónditas de esta tierra.
[/c]
Una voz masculina retumbó con firmeza por el amarrado del barco. Venía desde los cielos y parecía dirigirse a la recién llegada.

En lo más alto del mástil una figura alta, vestida casi por completo en negro miraba con el mentón alzado a la joven que había posado su mano en la madera del viejo navío. Con pesadez posó su mano en la rodilla y se puso de pie en aquel peligroso lugar, usualmente para castigar a los marineros insolentes. Lo que siguió fue surreal…

[center] [image=https://66.media.tumblr.com/c67d993f73a0690933eda433a7134df8/tumblr_o5k35q6bDZ1s8nccpo1_500.gif][/center]

Con un paso firme aquella figura se dejó caer del palo con los brazos extendidos y su gabardina ondeando conforme la madera de cubierta le esperaba, dándole un aspecto oscuro como el de una sombra que acechaba a los incautos. El retumbar de sus botas cayendo contra la popa pareció agitar todo el barco, creando incluso un minúsculo oleaje sobre las calmas aguas. Conforme se incorporaba metió las manos a sus bolsillos para sacar una brillante moneda dorada y empezar a caminar hacia aquella muchacha.


[c=#E57300]Tienes buen ojo, mujer de los mares, para oír las historias que la madera puede contar… pues posas tu mano en el barco de Van Aifread [/c]– con su mano derecha tiró la moneda al aire, donde giró un par de veces antes de caer de nuevo en la palma de su mano con la marca de una calavera - [c=#E57300]¿Qué es lo que dice?[/c]
 
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— El principio. [Eizen & Urd] | Tαleѕ oғ Rιɴɢwrαιтнѕ | iOrbix
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