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-Nuestro mundo esta lleno de mitos y leyendas los cuales enriquecen la cultura de este de muchas formas, traidos por civilizaciones las cuales en muchos casos sentaron las bases para nuestra civilizacion actual, no es de extrañarse que estos hallan creado sus propias historias para sorprender a los mas pequeños e incluso a los adultos en muchas ocasiones. Pero si algo hay que saber es que cada mito tiene su base en la realidad y que muchos de estos no son solo fantasias como algunos creen.-

-Era un dia relativamente normal sobre el continente de Eirween, los rayos del sol iluminaban la tierra trasladando su luz y calor a cada ser vivo el cual habitaba el continente, se podia ver la vida rebosar y juguetear por toda aquella tierra, personas, animales y plantas, una paz muy anhelada o al menos eso era lo que se dejaba ver a simple vista.-

-El ambiente de paz tendria un quiebre cuando la situacion nos traslada a un poblado arrazado. Casas, edificaciones pequeñas , monumentos y demas se encontraban convertidos en escombros, tirados sobre la tierra en pedazos acompañado de la presencia de varias personas, algunas malheridas en el suelo, otras ayudando a los sobrevivientes y tristemente varios cadaveres tambien se encontraban ahi, algo peculiar en estos era que algunos parecian estar mordidos , como si una gigantesca bestia los hubiese atrapado y medio devorado para despues solo dejarlos en el suelo ¿Que ser seria capaz de hacer algo como eso? muchos de los supervivientes quiza podrian ayudar identificando a la bestia pero estos estaban dominados por el miedo inflingido por esta, llegando a solo ser capaces de mencionar a un ‘’lobo gigantesco’’ algo un poco fuera de lo comun.-
[center]
[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/95/26/47/Siegfried-Russoft-Schwarzer-airvjgRYd-b.jpg][/center]

-Los soldados que habian arribado al lugar tras recolectar la informacion necesaria enviaron a un grupo en busqueda de la criatura atacante mas estos a sabiendas que quiza no bastaria con solo un grupo escogerian mandar un mensajero al palacio de Eirween donde la familia imperial vivia, confiados en que los monarcas serian capaces de hacer algo.-

-El viaje del mensajero lo llevaria por fin a su destino, llegando sin mucha dilatacion al castillo imperial, ahi tras pasar por cada entrada con una clara desesperacion por llevar la noticia cruzo las puertas principales del castillo encontrandose con uno de los herederos. Siegfried, el menor de los varones habia sido quien por casualidad lo recibiria al encontrarse mas cerca, tras recibir el llamado de ayuda este dejaria al mensajero regresar con los suyos quedando con la idea en la mente.-
[b]
Una bestia canina…. ah no soy muy bueno con criaturas como estas aunque…[/b]

-Se quedaria pensando un momento, la bestia era claramente una amenaza para el continente y a juzgar por la descripcion de la situacion no era algo con lo que lidiar muy facilmente y menos yendo el solo. No hacia mucho que se habia dado cuenta del pequeño secreto de Jennel, nada negativo a decir verdad pero ello le dio una idea, si ella era capaz de dominar a criaturas tan salvajes como esos reptiles podria ayudarle con el predicamento.-

[b]Jennel! Estas por aqui?!
[/b]
-Dijo en un tono moderadamente alto al entrar en la biblioteca, tuvo la pequeña idea de que podria estar ahi asi que se puso a revisar, a penas la encontrase le explicaria la situacion.-
 
 
Varios meses después del enfrentamiento en Eirween, aquel que trajo consigo distintas calamidades y cambios. Había logrado mancillar el honor de algunos de los Schwarzer, pues si algo aprendieron, fue que no estaban en la cúspide del poder. Jennel, había sido una de las más afectadas, había quedada expuesta ante toda su familia, como una mujer de decisiones precipitadas, una que no había logrado protegerse a si misma. El peso de sus actuación en aquella ocasión, era un peso que seguía cargando, un fantasma que la seguía atormentando.

La calma tras aquella lucha no había llegado a Eirween, las amenazas continuaron apareciendo. La paz en el hogar de los wurm, parecía haberse esfumado. No era secreto, que Jennel, era la que más extrañaba esa época, pero peleas entre hermanos, declaraciones de guerra contra su familia y criaturas que no dejaban de aparecer, derramando sangre de inocentes, se había convertido en lo común en el continente. Sin embargo, no todo era malo, había mucho de positivo tras la tragedia, Lena su hermana mayor por fin había despertado. Brigit, la menor de la familia, había logrado dominar una nueva forma de su wurm. Eso hizo que la albina, intentara acercarse más a ambas, pues quería aprender de la sabiduría de Lena y comprender el estado wurm a través de la pequeña Brigit.

Las tres se habían vuelto cercanas, cada una con sus fortalezas y debilidades, habían decidido complementarse, ayudarse, aprender y luchar juntas para proteger su hogar de cualquier amenaza. La fuerza, la astucia y el conocimiento era algo que las tres hermanas, sabían que era necesario para ser dignas de la casa Schwarzer, con regularidad se reunían en la bibloteca, para estudiar de su casta, de su pasado y de otras criaturas, acumulando información para el futuro, para ellas mismas, y la posible descendencia que habría de llegar. Otra cosa que tenían presente, era el embarazo de Sigrid, producto del amor y relación prohibida con el mayor de los varones, Indra. Para Jennel, era necesario prepararse para proteger la vida de ellos y sus futuros hijos, por lo que su esfuerzo buscaba redoblarse.

Los sentidos de la albina, solían ser bastante desarrollados, debido a que era híbrida, al igual que sus hermanos, su olfato, su oído, solían ser perceptivos. Mientras buscaba un viejo texto sobre magia, percibió un aroma conocido, era el de su trillizo Siegfried, sus pasos parecían acercarse. Fue entonces que la joven de cabellos albugíneos dejó en el estante el libro que había tomado, mientras realizaba su búsqueda. La voz de Siegfried, interrumpió el silencio de la biblioteca, sabía que él no era tan descortés para ingresar de esa manera, se notaba su tono suave, pero forzado. Fue entonces que salió a encontrarse con él. Sus hermanas seguían en la biblioteca, seguramente habrían escuchado la llegada del albino, era cuestión de tiempo para que los cuatro se reunieran .

[i][c=#E50073]- Siegfried, siempre es un gusto verte, pero ¿Estás bien?... me parece raro que llegues de forma tan inesperada-.
[/c][/i]
La joven conocía muy bien el temperamento del varón, con regularidad estaba metido en problemas, batallas, peleas, no era de extrañar, siendo el hombre dominado por el pecado de la ira. Sin embargo, muy a pesar de todo, era probablemente el más noble de toda la familia, siempre dispuesto a ayudar, proteger e incluso a dar su vida por su familia. Por esa razón era el hermano, que más le preocupaba, y con el que más se identificaba, pues tenían ideales en común.

[i][c=#E50073]-Estaba con Lena y Brigit, así que seguro también estarán felices de reunirse contigo, cuéntame lo que te ha traído aquí, mientras vamos a las mesas de estudio allá se han quedado-[/c][/i]

Guió a su hermano en dirección del resto de sus hermanas, buscando acelerar el encuentro de los 4, pues percibía cierta ansiedad en él.


[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/79/94/77/Jennel-Russoft-Schwarzer-mq48Ggayz-b.jpg]
 
 
La mayor de los hijos de Lianette Schwarzer, Lena, por fin había despertado después de un largo letargo que no parecía tener final, llevaba a la mitad de una feroz batalla, la hizo reflexionar sobre lo pequeños que podían a llegar a ser los wurm frente a amenazas que ni siquiera se saben de su existencia, seres que con solo su presencia lograban intimidar o hacer dudar a una casta tan fuerte como lo eran ellos, la albina se encontraba consciente de que necesitaban mejorar, ningún paso de ahora en adelante podría ser en valde, ahora se le había otorgado un nuevo instrumento, uno que por su gran poder le consumía y abrumaba... Necesitaba saber cómo utilizarlo, como dominarlo en realidad, poco les había faltado para encontrarse al filo de la muerte en más de una ocasión y no sabían si en un futuro enemigos más poderosos llegarian.

Tras esto, Lena comenzó a buscar más conocimientos a través de la biblioteca familiar, cada documento, cada registro le sería útil a la albina que junto con las visiones y experiencias en el mundo onírico, se encontraba con una hoja y un pequeño lapicero en su siniestra anotando y estudiando en completo silencio.

Una pequeña mirada hacia enfrente y a sus ojos estaba la joven pelirroja de nombre Bri, tal parecía que era la menor de sus hermanas, por desgracia para ella, no había tenido la oportunidad de conocerla antes de entrar al mundo onírico, parecía una muchacha inteligente, intrépida y sin temor a nada.

Tras unos segundos, la albina giró sus ojos en dirección a Jennel, aquella pequeña, frágil y pequeña niña que solía correr a los brazos de su hermana mayor hoy se había convertido en un mujer hecha y derecha, capaz de hacer muchas por el fin de proteger a su familia. De cierta forma sentía un enorme orgullo por ambas, después del acontecimiento reciente, las dos habían mostrado su valía y su actitud, no podía sentirse mejor, fue cuando Siegfried clamó la presencia de Jennel con calma voz antes de entrar a la bibliotecs.

Dejando sus cosas de lado, Lena retiro unos pequeños lentes de lectura de su rostro clmodandomos en un pequeño estuche situado en la esquina del es ritorio para lentamente ponerse de pie y acompañar a los dos pequeños Schwarzer que parecían irse a una peligrosa misión, obviamente no los dejaría solos por lo que dejando todo a un lado, se levantó de su silla y se dirigió sigilosamente hasta llegar donde ambos hermanos se encontraban hablando en el pasillo, dió un pequeño aplauso y fingiendo demencia soltó una risilla "inocente" levantando su diestra

—Yo también me apunto, no podría dejar a mis hermanitos preciados manejar esto solos o si?

Mencionó en un tono alegre como si fuera un pequeño cántico, sin embargo quería comprobar la seriedad del asunto con sus propios ojos y darle fin a los problemas del reino, además de que serviría de práctica también para poder fortalecerse y aprender a usar su armadura algún día con mejor experiencia

—Bri, ¿Vendrás?

La albina dirigió su voz al interior de la biblioteca con un aire travieso para esperar la respuesta de la pelirroja*
 
 
-El llamado del albino pronto fue contestada por su trilliza mayor, era a quien estaba buscando pues conocia cierta afinidad que Jennel tenia hacia los seres vivos como los animales salvajes, por lo cual ella podria ser un factor clave pues su primera idea no era asesinar a la bestia, habia estado leyendo sobre cierta mitologia de tierras lejanas a Eirween y la fortuita aparicion del ser descrito como un canino gigante podria ayudarle con ciertas ideas que tenia en mente, claro si es que no se volvia necesario eliminarlo.-

-Cuando fue guiado al interior de la biblioteca encontro a dos mas de sus hermanas, Bri y Lena su hermana mayor quien tras haber desaparecido por años al fin estaba con ellos, era mas que perfecto pues mas refuerzos podrian ser de ayuda. Espero por unos minutos a la decision de la pequeña peliroja, mas sabiendo que el tiempo era oro finalmente guio a sus hermanas a otra mesa, en espera aun si Bri decidia participar.-

[b]Bien, les explico.

Al parecer un poblado fue atacado, al principio se penso que seria alguno de los nigromantes que nuestro Tio y demas fuerzas imperiales estuvieron enfrentando, pero uno de los hombres que fueron enviados a investigar el acontecimiento confirmo que se trataba de algo diferente.
[/b]
-El mensajero que anteriormente habia alertado al albino no solamente llegaba con una descripcion hablada, el hombre habia llevado tambien algunas imagenes del poblado entre las que se verian cuerpos de animales y personas a medio comer, edificaciones con marcas de garras y dientes y lo que parecia ser una imagen aproximada de la criatura, un lobo de grandes dimensiones, superando por poco la altura de una casa promedio. Puso cada una de las imagenes y el retrato de la criatura sobre la mesa, dejandolas ver a sus hermanas para que tambien estuviesen informadas de lo que ocurria.-

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/98/46/52/Siegfried-Schwarzer-TX2U9P997-b.jpg][/center]

[b]Al parecer, una bestia esta suelta por el continente, y si no es detenida es probable que cause mas destruccion en otros poblados. Acudi a ustedes porque pienso que quiza no sea necesario asesinarlo, solo detenerlo y bien… no soy muy delicado que digamos con criaturas salvajes.. entonces ¿Irian conmigo?

No se cuanto tiempo tengamos antes de que la criatura se aleje de la zona atacada, pero si aceptan las estare esperando en el vehiculo. Salimos en 20.[/b]

-Explico lo mejor que pudo, no habia mucho tiempo para irse por las ramas o algo similar por lo cual dejaria las imagenes sobre la mesa y haria una pequeña reverencia a sus fraternas para abandonar el lugar en direccion al vehiculo, estaba un poco apurado parecia ser que la criatura era de cierto interes para el y perderle la pista era lo ultimo que deseaba ¿Que elegirian las albinas?.-

[quote][b]//Lo siento Bri pero tuve que saltarte, aun puedes incorporarte en esta segunda vuelta pero a partir de aca medire el tiempo de respuesta. Si se tardan mucho sin alguna justificacion el turno sera saltado uxu.[/b][/quote]
 
 
Finalmente, ante el apresurado llamado de Siegfried, Lena también había respondido. Ambas se reunieron con él, en una de las mesas de estudio, las que se encontraban al inicio de la biblioteca. Para entonces, Brigit la menor de los Schwarzer, no se había unido a ellos. Jennel, continuó averiguando, lo que había atraído a su hermano hasta ella.

Escuchó con atención lo que tenía que decir . La albina seguía, ligeramente distraída, ante la ausencia de su hermana menor, se preguntaba, porqué no había salido con ellas. Su atención, se dirigió completamente a Siegfried, cuando escuchó lo de el ataque. Al percatarse que, la muerte había visitado un poblado, lleno de personas inocentes, ella entendió la gravedad de la situación. Asentía a las palabras de su hermano, había cierto aire de consternación en ella, pues se daba cuenta, que a pesar de la gran fuerza, de los wurm-, Eirween era constantemente azotado. Su hermano informaba, que incluso las fuerzas imperiales, fueron insuficientes para contener a la amenaza.

Los ojos celestes, de la trilliza, dejaron de observar al varón, para posarse en las imágenes, que había dejado sobre la mesa. Tomó algunas, para observar la destrucción y muerte. Finalmente, pudo ver a la bestia que parecía provocar todo ese caos. Era semejante a un lobo, a uno gigante, sobrepasaba el tamaño de cualquiera que ella, hubiera visto. Entendió, que la destrucción que sembraba, era posiblemente debido a su naturaleza salvaje. Era probable, que de dónde sea que él viniera, hubiera más de su especie, o quizás fuera el último de la misma. En cualquier caso, era necesario contener y buscar " domarlo", cosa que ella quisiera, tal como había hecho con un par de dragones salvajes.

Asintió a las palabras de su hermano, él tenía razón, era posible, que aquella bestia, comenzara a moverse, en busca de un nuevo poblado.

[i][c=#E50073]- Cuenta con mi apoyo, querido hermano. Y es verdad debemos apresurar el paso, antes que tengamos más víctimas-[/c][/i]

Su hermano parecía adelantarse, se quedó esperando a su hermana mayor, confiando en que se uniría al grupo. Seguramente sus habilidades y madurez, serían muy útiles, para esta aventura.

[i][c=#E50073]-¿Vienes con nosotros, Lena?-[/c][/i] cuestionó con curiosidad y ansia,ante la ahora explicación de Siegfried, su hermana mayor podría haber cambiado de opinión. Era tanto el tiempo que se había perdido de compartir con ella, que aunque fuera una misión llena de peligro, a lado de su hermana, parecía prometer, ser una gran experiencia, para aprender de ella recuperar el tiempo perdido.

Jennel tenía un genuino interés por cualquier forma de vida. Contrario a lo que cualquiera pensaría, ella como wurm, respetaba a todo ser viviente, incluso a los dragones, que por naturaleza, solían ser enemigos. En el caso de ella, no lo era y tras un ataque a su familia, en donde se vio forzada a intervenir, se supo de su proximidad y afinidad con los mismos. El caso de este lobo gigante, le había intrigado, esperaba poder detenerlo, sin necesidad de lastimarlo o matarlo.

Tras ver a su hermano partir, se dirigió a la mesa de estudio, donde antes había estado compartiendo lectura, con sus hermanas. A un costado estaba el arco que su madre le había entregado. Y eso bastó para sentir que estaba preparada para el viaje.


Partió hacia el vehículo que tenía Siegfried, apresurando el paso, pues no deseaba perder un solo minuto. Portando cómoda ropa, a diferencia de otros días, ella había dejado a un lado su costumbre, de llevar vestidos pomposos e incómodos para actividades físicas. Era porque había planeado, ir a entrenar después de su estudio, sin embargo, ahora parecía tener una nueva misión. No espero a Lena, pues ella también necesitaba prepararse, por lo que Jennel se adelantó, a escasos metros, observó a su trillizo, esperando en la entrada del castillo, listo para iniciar, una nueva misión. A punto de llegar, se preguntó: [i][c=#E500E5]"¿ Cómo hace Siegfried, para estar siempre en medio de líos? ". [/c][/i] Negó con su cabeza, sonriendo, la respuesta podría ser bastante confusa, por lo que no le dio más vueltas. Sin duda, eso era lo que caracteriza a su joven hermano, y era lo que ella admiraba.

[i][c=#E50073]- He llegado Siegfried, Lena no debe tardar en venir ¿Ya estás listo?-.[/c][/i]


[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/75/99/21/Jennel-Russoft-Schwarzer-eHbbnq1A6-b.jpg]
 
 
La albina observó a su hermano de manera tranquila, observó también cada una de las fotos, era simplemente impresionante la cantidad de destrucción que una criatura fuera de control podría crear, todo le recordaba al pequeño cachorro que su abuelo le había regalado, aunque el suyo crecería probablemente un poco menos,

—De alguna manera se me figura que es una criatura mitologica...

Comenzó a pensar y razonar hasta que terminó de ver las fotos y asintió suavemente con la cabeza

—Bien, cuentan conmigo

Dedicó una frágil sonrisa a la pequeña Kennel, sabía que probablemente la escena sería un poco fuerte para ella, al ser la más noble de los.Schwarzer, siempre veía un poco más por ella que por sus demás hermanos menores desde que eran pequeños, ya que, a diferencia de Siegfried, Sigrid, Indra y Adler, ella siempre se comportó más noble y tranquila.

Se dirigió a su cuarto y comenzó a tomar algunos objetos que pensaba le podrían ser útiles, así como una lanza que había aprendido a manejar de forma aceptable durante su niñez, colgó el pequeño Ankh sobre su cuello ocultandolo entre sus prendas y dando un suspiro cerró los ojos.

—Se que no quieren matarlo, sin embargo domarlo llevará mucho esfuerzo, me preguntó qué es lo que harán.

Dijo para sí misma en un tono convencido y curioso, durante la batalla contra Arak, la albina pudo observar y confirmar que sus hermanos eran guerreros completamente capaces y que sobre todo Jennel, guardaba más fuerza de la que ella misma creía.

Soltó un largo bostezo y estirando su cuerpo, espantó el poco sueño y entumecimiento que ya comenzaba a recorrerla durante la estadía en la biblioteca, se dirigió fuera de la habilitación y bajo las escaleras con calma.

Media vez se reunió con sus hermanos volteó a ver a Siegfried con un tono calmo pero serio.

—y bien hermano ¿Tienes un plan? Como opinión puedo decirte que puedo llevarlos por teletransportación, será mucho más rápido y evitaremos más muertes, son embargo, dejó la desicion en las manos de ustedes dos.

La albina dió una última mirada hacia la biblioteca familiar pregunta tandose si la pequeña Bri se les uniría en dicha misión, no la conocía mucho, sin embargo se notaba que tenía suficiente potencial y le daba de cierta forma pasar más.tiempo con todos.
 
 
Era curioso pensar que no importaba cuantos años tuviera de vida, le faltaba conocer tanto de tantas cosas, después del suceso en el Eden, una de las experiencias más fuertes vividas por la menor, le quedo muy claro que puede llegar a ser tan insignificante como creía de los demás seres que construían el mundo que ella había conocido hasta aquel día, era como despertar de una mentira. Ahora que tenía nuevos conocimientos y mayor poder como wurm se sentía con más responsabilidad, pues sabía que no debía caer a sus impulsos como antes ya había sucedido.

Gracias a Jennel lograba concebir raciocinio al estar en su forma wurm, pero no quería confiarse de aquello, sabía que tenía que prepararse mentalmente y adquirir más conocimientos, no solo acerca de cómo no dejarse dominar por su instinto sino también quería investigar más acerca de lo que vio en aquel lugar, había explorado bien la biblioteca y no había mucha información por lo que nació la inquietud de investigar escritos prohibidos, estaba convencida de que ahí encontraría lo que buscaba pero ciertamente rara vez tenía oportunidad de buscar entre estos. Le costaba escabullirse para conseguirlos, además de que muchas veces estaban sus hermanos en la biblioteca, era un plan que quería mantener oculto de ellos hasta que supiera más del tema.

Aquel día en el que se encontraba con sus hermanas indagando por información se le presentó la oportunidad perfecta, Siegfried había llamado la atención de ambas albinas, ante esto no lo pensó ni dos veces para dirigirse con velocidad, característica de sus genes vampíricos, sin descuidar sigilo a la zona de libros y escritos prohibidos. Si podía oír que hablaban d algo , aparentemente, importante sus hermanos pero estaba más interesada en conseguir aquello. También percibió que le llamaron lo cual le puso nerviosa pues seguramente le buscarían si no la veían, o eso creía, Se apresuró a agarrar un par de libros que ella consideraba que serían de utilidad. Lo oculto entre sus ropas , era la única manera que tenía de esconderlos, y así regresó al lugar donde se encontraba con sus hermanas, para su sorpresa ya no estaban ninguno de los tres. Aquello le dio un respiro, sabía que no la estaban buscando , pues no sentía la presencia de ninguno de ellos.

Ahora ¿Qué debía de hacer? ¿Buscarlos para acompañarlos a lo que sea que estuvieran organizando o quedarse a leer los textos?
[i][c=#BF608F]
- Es mejor ir con ellos.... Siegfried siempre tiene algo interesante que mostrar-[/c]
[/i]
Se dirigió rápidamente a su alcoba a esconder los libros y en seguida buscar a sus hermanos antes de que fuera demasiado tarde. Les divisó a la distancia, sintiendo alegría de que aun les hubiera alcanzado, se colocó atrás de Siegfried y pico su espalda con la punta de su dedo indice.

[c=#802D56]- ¿Y ahora a dónde te llevas a mis hermanas sin mi permiso?- [/c]dijo en broma sonriendo un tanto maliciosa, pues creía que Siegfried estaba metido en algpun tipo de lío y podría ponerse interesante, claro, ella ignoraba todo lo dicho por Siegfried ya que estuvo ocupada en otros asuntos.
 
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Fenrir, el rey de los lobos. (Priv. Con Jennel) | Eιʀɯᴇᴇɴ | iOrbix
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