iOrbix
iOrbix will be Migrating to Similar Worlds
Similar Worlds
Email
Password
This topic is closed.
1-10 of 18
 
[center][big]✤ PRÓLOGO ✤[/big]

[youtube=https://youtu.be/DkkfhVXXrSs]

[sep]

❖❖❖❖❖❖❖ || [b][c=#0000E5]INICIO DEL FLASHBACK[/c][/b] || ❖❖❖❖❖❖❖[/center]

[quote=#ffffff]Ruina, caos, destrucción y centenares de victimas desparramadas en el árido y devastado suelo de lo que anteriormente solía ser una preciosa ciudad Iscandriana. Quizás la última en todo el universo cuya vida aún era pacífica, o al menos eso pensaron en aquel entonces.
El silencio se mantuvo presente por varios días hasta que todo terminó. Una guerra sin procedentes entre la humanidad y criaturas con su único fin la destrucción, la vida como todos lo conocieron finalmente desapareció, aunque, de entre los escombros una figura masculina, cubierto de sangre en estado de oxidación sobre esa peculiar armadura mágica, o al menos lo que quedaba de ella, fragmentos de una barrier jacket a medio deshacer, este emergió con bastante dificultad desde "la muerte", el reconocido héroe de la historia, Campanita, o como todos conocen bajo su nombre real, el Almirante Vasilios aún estaba ahí o eso pensó.

─ [c=#0073E5]Adivina que Damien, no estoy muerto. Te dije que esta vez no ibas a salirte con la tuya.[/c] ─ Musitó el Almirante totalmente abatido y mal herido desde aquel desolado campo de batalla olvidado en el tiempo. Los vestigios de una vida pasada dieron el inicio de lo que hoy se conoce como un Loop, un ciclo interminable de acontecimientos que suceden, terminan y vuelven a suceder como el mismo Ouroboros. Nadie sabe las miles y miles de lineas temporales en las cuales este hombre transitó pero hoy el cambio iba a resonar hasta el último rincón del basto cosmos.

Abriéndose paso entre el desastre, cojeando y sosteniéndose con su fiel compañero, Bardiche Assault para avanzar, pudo notar como en sus alrededores todo llegó a su fin, pero si era así. ¿Por qué no todo desapareció? No lo sabía, ni tampoco tenía la voluntad para pesar. Unos cuantos pasos fueron más que suficientes para caer en medio del desierto y volverse todo oscuro. Quizás todo si había llegado a su fin pero él aún no lo sabía.[/quote]



[center]❖❖❖❖❖❖❖ || [b][c=#0000E5]FIN DEL FLASHBACK[/c][/b] || ❖❖❖❖❖❖❖[/center]

[sep]

[quote=#ffffff]─ [c=#608FBF]¿Alguna vez te conté sobre el destino? ¿No? El destino es algo que nosotros no podemos cambiar, algo que ya está escrito, algo que solo algunos tienen la capacidad de cambiar. ¿Contradictorio verdad? Pues el destino ya está escrito, aunque no lo sepas. Solo los que conocen su historia pueden modificar sus acciones para que lo que yace escrito en el Libro de la Vida desaparezca por completo. ¿Alguna vez tentaste al destino? Porque yo si, y lucho para que todos los días mi vida cambie, porque yo soy solo una...[/c] ─ Detuvo su charla por completo mientras acariciaba con suma tranquilidad el único Roble de aquella estación espacial, sin duda una rareza que un ser "vivo" como lo que era un árbol esté presente entre tanta tecnología y claramente en una zona donde no había nada de naturaleza. Se notaba los enormes esfuerzos de los cuidadores por mantener la planta con vida aunque puede que ellos no lo supieran pero ese Roble murió hace ya mucho tiempo, quizás antes de ser plantado en la zona, algo que sin duda entristeció al pelirrojo quien mantenía sus caricias al tronco, preguntándose si este fue modificado de alguna forma antinatural para que se vea tan "sano". ─ [c=#608FBF]Debo dejarte. Tengo que buscar a mis compañeros.[/c] ─

El joven soldado vio por última vez el árbol y de a poco fue separando su mano, cuya estaba cubierta con su guante blanco reglamentario de su uniforme militar. Era evidente que el sujeto no estaba en su mundo, al menos no al que estaba acostumbrado. Rarezas por doquier abrumaron al chico quien portaba dentro suyo el alma del reconocido Almirante Vasilios debido a un confuso encuentro que pasa relativamente siempre en todos los multiversos. Aunque el Almirante a estas alturas ya no se sorprendía de nada tenía que cargar con todos los problemas previos del niño quien ahora era dueño de su nueva vida.

Ambos se encaminaron por el recinto futurista, el Puerto Espacial de la Vía Láctea, un destino que usualmente frecuentaban con su anterior tripulación, mismo que habían sido citados, pero la verdadera pregunta que se hacía era, ¿Quienes serían los que acudirían a su llamado? Claramente la convocatoria también iba dirigida a aquellos externos a su tripulación, reclutas y personal que mantenga las funciones de su nave, Yamato, hace ya tiempo renombrado Magallanes. El famoso barco de guerra de la flota Iscandriana quien usualmente había partido desde Gamilas hasta allí y que evidentemente esperaba el regreso de su Capitán.

No pasó demasiado para que llegase al lugar citado, una cafetería bastante elegante frente a la zona de arribos donde frente a ella se podía contemplar el inmenso hangar lleno de Flotas y Navíos tanto estacionados como en mantenimiento. Aún era temprano así que Max decidió pedir un café y sentarse en la amplia mesa que había reservado en el lugar para pasar el tiempo, mientras mantuvo una charla bastante psicótica en voz alta gracias a que ambas voces de los hombres se hicieron presente en ese solo cuerpo.

[center]─ [c=#0073E5]Estoy nervioso.[/c] ─

─ [c=#608FBF]Lo sé, estás moviendo mi pierna. ¿Qué te tiene así?[/c] ─

─ [c=#0073E5]Hace tiempo no veo a mi tripulación. Asumo que saben el hecho de que morí pero no se como tomarán esto de que tengo un nuevo cuerpo.[/c] ─

─ [c=#608FBF]Son tus compañeros, no creo que se alteren demasiado. Supongo que ocurren muchas cosas a tu alrededor, o bueno ocurrían, ¿Verdad Almirante?[/c] ─

─ [c=#0073E5]Si... pero eso no quita el hecho de que esté nervioso. Son tus hormonas, mocoso.[/c] ─

─ [c=#608FBF]Eso no tiene ningún sentido.[/c] ─[/center]

Su charla continuó por unos largos minutos. Hace tiempo que no lograban tener una estabilidad entre ambos hombres con pensamientos totalmente distintos pero gracias a muchas circunstancias vividas últimamente la calma por fin se hizo presente. Risas entre ambos se manifestaron mientras algunos clientes simplemente miraban la escena con bastante incomodidad. ¿Qué iban a entender ellos? Ni siquiera se molestaron en desviar la mirada y pasar el mal rato, solo esperaron pacientes, mirando algunos vídeos proyectados en la gigantesca pantalla del lugar.

[center][youtube=https://www.youtube.com/watch?v=xRuGWdlFBb4]
[b]Uno de los vídeos. ULTRA B+ K - nora2r[/b][/quote][/center]

[sep]

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/14/80/89/Maximo-Alexander-Vasilios-wgkQTwKfl-b.jpg]

[b]Colores
[c=#608FBF]Máxito | #608FBF[/c]
[c=#0073E5]Almirante Vasilios | #0073E5[/c][/b][/center]

[sep]

[quote=#000000][center][c=#ffffff]Se abre modo historia para los miembros de Magallanes. No se va a pedir orden de turnos, al menos no en este post que es el Prólogo. Posteen cuantas veces quieran, ya con 2 mensaje tomo su participación dentro del clan.

El post estará abierto hasta el Domingo de la semana que viene que es el Cierre del Modo Historia, a lo cual retomamos Actividades y días temáticos. Diviertanse, los espero.[/c][/center][/quote]
 
 
[c=#0755ac]—Ah, que recuerdos.—[/c] Son las palabras que resuenan en un tono bajo a las puertas de aquel concurrido local producidas por una voz grave tan suave que cualquiera puede caer hipnotizado por ellas y pertenecientes a lo que parece ser un joven hombre de platinada cabellera, ojos tan dorados como el metal precioso mismo en su estado más puro y limpio. Ese adulto joven viste un traje negro de dos piezas hecho a la medida, lo que le entrega una presencia magnífica cuando se junta con su perfecta postura erguida; una imagen digna de un rey.

El albino es nada más y nada menos que Francesco Kenneth Vasilios, conocido mejor como Sirio o simplemente como el segundo almirante y líder del Space Battleship Magallanes, ¿razón para que él estuviese allí? Fue citado para una reunión y, como no tiene nada mejor que hacer, decidió asistir. Luego de apreciar el lugar durante un rato decide emprender una caminata mientras es seguido por una figura un tanto más baja que él.

Después de unos fugaces minutos el elegante y distinguido caminar de Francesco se detiene premeditamente a un par de metros de quien es su rey, mejor amigo, compañero de armas, hermano y confidente indiscutible; el pelirrojo que al parecer ya había captado la atención del público presente. [c=#0755ac]—Nunca cambias, ¿verdad? Siempre asustas a la gente.—[/c] De forma directa Fracesco apunta sus palabras a su superior con una sonrisa bastante agradable pintada en su rostro blanquecino.
 
 
[c=#00e757]─Maestro, ¿Por qué estamos acá?─[/c] Pregunta con curiosidad y voz baja el joven de desordenados cabellos blancos como la nieve mientras sus ojos violáceos se fijan con una pizca de curiosidad sobre el otro albino que se encuentra admirando el panorama, sin embargo no obtiene respuesta alguna y se ve obligado a seguir los pasos de la persona a la que llama maestro. Este joven peliblanco de ojos violetas viste un elegante traje de dos piezas hecho a la medida y posee el mismo porte de su maestro; puede decirse que si la persona delante suyo es un rey pues él es un príncipe, príncipe que responde al nombre de Tang Huan Yu.

Al mismo tiempo en que su maestro detiene sus pasos Tang Huan Yu hace lo mismo y se queda separado a unos cuantos centímetros de él con las manos en la espalda, manteniendo el silencio pues se le ha enseñado a no interrumpir en una conversación ajena
 
 
Desde hace mucho tiempo, en confines mas lejanos del tiempo-espacio, una joven había ocupado su tiempo en lo que denominaba como "Expedición arqueológica", la cual había logrado financiar con apoyo de un extraño lugar llamado "biblioteca infinita", ¿la designación oficial? [b][i]"Misión 87358 Top Secret - Síntesis de los sistemas mágicos - (Lost logia y otros conocimientos) de las civilizaciones antiguas"[/i][/b]. Aunque reportaba buena parte de sus investigaciones, era laro que el trabajo era una mera escusa para saciar su sed de conocimiento tecno-mágico y, ¿porqué no? acerse de nuevas habilidades.

Durante el fin de una de estas misiones en un planeta lejano de una dimensión donde ese cuerpo rocoso llevaba extinto ya 10 000 años, la joven dama regresaba a casa con un "pequeño juguetito" que podría considerarse como una Lost logia semejante a la "Santa Cuna", mas tenia completa autorización para usarlo. En ese momento ella recibía un mensaje de un viejo conocido que hacía muerto hace ya mucho tiempo

[c=#E50000][center]Dicen que hierba mala nunca muere ¿Verdad?[/center][/c]

Solo pudo pensar al ver la invitación que ya estaba retardada, seguro eran problemas de recepción por andar haciendo tanto salto temporal, la fecha y hora ya la tenía clara, asi que ajustando su nuevo "juguetito" ella ajustó un leve retardo elegante de 5 minutos para así abrir un agujero de gusano en la ubicación especificada, el Puerto espacial de la Vía Láctea.

[image=https://vignette.wikia.nocookie.net/voltron/images/b/b1/S2E05.23._Castle_slingshoting_into_wormhole.png]

[En edición (-apretó enviar por error(?)-)]
 
 
Cuando finalmente atravesó el portal aquel vehículo, se dejó ver la llegada en el puerto de una verdadera Nave de combate colosal que, a diferencia de otros vehículos que se colocaban en tierra siguiendo la horizontal de su extenso cuerpo, este realizó una extraña maniobra para colocarse de forma vertical, haciendo que sus 5 picos anteriores se mostraras como autenticas torres de un enorme castillo que en su interior podía albergar una auténtica ciudad con su propia flota de aeronaves de menor tamaño. Si duda era esta nave el resultado de una tecnología muy antigua al nivel de las Lost Logia que había sido rebautizada por la dama como [c=#E50073][b][i]"Battleship Castle EMBSA-MS-002 Calixto"[/i][/b][/c], nombre que ostentaba en cada una de las 4 torres laterales, así como en la torre principal.

[image=https://vignette.wikia.nocookie.net/voltron/images/2/24/S2E11.37._Castle_landing_in_Balmeran_crater.png]
[image=https://vignette.wikia.nocookie.net/voltron/images/3/3d/S2E11.60._Castle_scale_size_next_to_Balmerans_yikes.png]

Una vez en tierra y tras un largo descenso en el ascensor de la cabina de mando hasta el suelo, finalmente se vio a una dama que bajaba de aquel gran navío que por alguna extraña razón, en el momento en que se alejaba de su perímetro este se resguardaba detras de una barrera de partículas que siempre levantaba Luciferion por seguridad (porque a la chica se le olvidaba con frecuencia).

Fue finalmente que en aquella cafetería se vio entrar a la chica que llegaba a la escena, era sin duda [c=#E50000]Stern Starks[/c], quien ya era conocida como [c=#E50000]Calixto[/c] e la antigua tripulación de Magallanes, aunque era claro que siempre se caracterizó como "el gato de la tripulación" porque de alguna forma, así como lo hacen aquellos elegantes felinos, ella aparecía y desaparecía sin saberse mucho de su paradero. No obstante la dama que entro por la puerta no era la misma chica de apariencia de niña de hace muchos años, sin duda se notaba la mayoría de edad en su cuerpo, ademas que ahora no vestía su Barrier Jacket, sino que con un traje negro, una joya púrpura que colgaba de su cuello y una bata blanca que cubría en parte su cuerpo, ella se aproximó a la barra de la cafetería pasando a un lado de los 2 miembros de magallanes que ya estaban en escena en torno de un chico bastante joven que le hizo pensar en la respuesta a la incógnita de porque estaba en el lugar, mas esta los pasó de largo como si no conociera a nadie para llegar con el encargado del local así decir finalmente:

[c=#E50000][center]Un café negro cargado con un pan dulce por favor[/center][/c]

Era claro que aun con los largos cabellos que ahora en su cabeza ostentaban y ese cuerpo adulto, los ojos de la chica, así como su voz calma y un tanto apagada evidenciaban su identidad como la misma Stern Starks que era conocida como Calixto.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/14/96/80/Stern-Starks-Calixto-M5WGAgUe6-b.jpg][/center]

[Nota: Ahora si lo publica completo (?)]
 
 
*✨| ELAINE |✨
|✦| NUEVA ADICIÓN|✧|

Día, noche, hora, mes, sol, luna, todo ya había perdido el sentido para la noble dama que estaba a bordo de nada mas y nada menos que una nave espacial. Hacía un par de meses apenas que “había sido rescatada” de unos piratas espaciales con los que tuvo la mala fortuna de encontrarse en alguna ocasión. Su personalidad pacifica fue lo que llevo a su rápida derrota y posterior encarcelamiento en una celda bastante extraña, hecha de vidrió.
Pasó un montón de atrocidades donde los sujetos “probaban su resistencia” y se admiraban de que por más daño que le fuese causado, la mujer no sufriera herida alguna. Su destino estaba escrito, el ser vendida como una rareza en un mercado negro, muy lejos de casa, de hecho incluso muy lejos de su propio planeta.

Por eso es que a ello no se puede llamar un rescate, ella había sido “adquirida” por la tripulación durante un enfrentamiento. Claro que ellos no la lastimaban de crueles maneras ni con tantos artefactos posibles, pero para pagarles con lo único que contaba era con su voluntad por lo que no tuvo mas opción que unirse como parte de la tripulación a bordo del Yamato.

No había aprendido una gran cantidad de cosas, de hecho a penas y sabía usar algunos aparatos básicos, pero que podían pedir si la mujer provenía de la edad media, antes y debiesen agradecer que aprendiera rápido a usar los utensilios Médicos, y es que ocupaba dos posiciones dentro de la nave.

La primera era limpieza y cocina, como dama de su época eran talentos que toda mujer debía aprender, el otro era por sus habilidades “mágicas” se le asigno como parte del equipo medico de la nave.
Desconocía mucho acerca de sus líderes, o alguna otra persona, hablaba poco y normalmente obedecía a cualquier cosa que le mandaran.

Siempre era dócil y servicial, era como una dama debía de ser, aunque mas de una vez le mencionaron que ahora era un soldado, cosa que no le terminaba de entrar en la cabeza. Sin embargo, entendió algo, al verlos en la reunión tan callados y serios, significaba que pasaba algo importante, y lo mejor era guardar silencio y poner atención, para ver de que se trataba todo ello.

Aunque aun no terminaba de creer todos los giros del destino que llevaron a la rubia a pesar en ese momento y lugar preciso, en su corazón sentía que sucedería algo importante ese día.
[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/15/16/83/Elaine-De-Cobernic-V7TWd4htQ-b.jpg]
 
 
[center][quote=#ffffff]La espera no se hizo tan larga debido a que de a poco el personal de la tripulación hacían acto de presencia, quizás no llegaron todos los que quería ver, pero estaba satisfecho como de a poco el lugar se llenaba con todo tipo de caripelas, de distintos sitios y vivencias. Muchos de ellos destacaban en el ámbito de la mecánica, personas rudas con pasados no muy bonitos, algunos novatos y aprendices, varios científicos expertos en todo tipo de materias y sobre todo, nuevos pilotos con esperanzas de encontrar un lugar a donde pertenecer. Entre ellos pudo divisar una cara conocida que se posicionó a su lado, su fiel amigo y mano derecha a lo largo de los años, Francesco; quien a su sorpresa estaba acompañado por su nuevo aprendiz, a quien saludó asintiendo con la cabeza, mientras que se levantó para abrazar a este con total cariño y afecto, así como una pareja amorosa que hacía ya años que no se veían.

─ [c=#0073E5]¡Francesco! ¡Estoy muy feliz de verte! Pensé que no ibas a llegar a la reunión. [/c]─ Mencionó con total emoción sin dejar soltar en ningún momento a su leal compañero, no tenía muchas intenciones de hacerlo, la diferencia de alturas ahora si era notoria, Max quien gracias a su nuevo cuerpo actualmente era más bajo que el albino debido a sus humildes 1.68, lo cual hacía que la escena sea bastante empalagosa a la vista de todos. Los nuevos reclutas debían de acostumbrarse a los intensos cambios de humor del Almirante, más al ser ahora 2 personas en un solo cuerpo.

─ [c=#0073E5]Al parecer nuestro viaje de volverá cada vez más interesante.[/c] ─ Comentó en tono divertido al mismo tiempo en que a lo lejos de su posición detectó la presencia de la persona a la que menos esperaba ver. Solo se separó del albino para seguido dar pasos rígidos y firmes hacia la femenina de bata blanca. Sabía como tratar con ella, a lo cual no iba a forzarla a que salude al resto del personal, sólo acomodó su mano en su espalda y con total confianza palmó la zona. ─ [c=#0073E5]Es bueno verte Calixto. Creciste bastante desde la última vez que nos vimos.[/c] ─ No iba a exponer más al respecto, sabía que la joven maga era alguien de pocas palabras, así que sin más continuó su camino hacia la rubia quien solo le hizo ofreció el mismo gesto que efectuó con el aprendiz de Sirio. ─ [c=#0073E5]Bienvenida. [/c]─

Aún faltaba mucho del personal por lo cual esperó un poco más para dar inicio a la reunión, junto con la charla introductoria y su nueva misión. Puede que no lo pareciera pero el joven Almirante aún estaba muy nervioso por estar ahí, a pesar de mantener una agradable sonrisa presente a todo momento, quizás los más allegados suyos se dieran cuenta de todo el peso que conlleva volver a liderar nuevamente el Magallanes y del mal estar que este generaba a este héroe de guerra.[/quote]

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/15/19/56/Maximo-Alexander-Vasilios-kOMvnQxYj-b.jpg][/center]
 
 
Mientras el chico cuya identidad ya sospechaba empezaba a hablar y caminar entre los presentes, simplemente escuchó sus palabras mientras empezaba a tomar su café si girar en ese momento su cabeza a verle, había tenido un largo viaje y recién regresaba de su último proyecto, claramente quería descansar un poco, aunque sabía que con el primer almirante de Magallanes sería difícil que esa tranquilidad de consumir sus alimentos durara mucho.

Al mismo tiempo que ella reflexionaba esto, no pudo evitar mirar de reojo a todos los presentes, muchos de ellos les eran conocidos y había tratado con ellos en diferentes niveles de intensidad; no obstante, una persona desentonó ante sus ojos por su gran diferencia respecto a tan pintoresca gente espacial, se trataba de aquella dama de cabellos de oro que por algún motivo también se mantenía al margen de los asuntos pero claramente no era un cliente del establecimiento ajeno a los eventos que estaban por susitarse, pero no parecía estar en su misma situación, no; en contraparte, ella se veía como aquellos guardias o asistentes que esperan de pie cerca de la gran mesa de su señor feudal, esperando instrucciones de este para actuar . . . ¿Quién sería? se preguntaba en cierta medida... Aquellos pensamientos se verían interrumpidos cuando un caminar se dirigía hacia ella y con delicado acto hacía contacto con su cuerpo por la espalda mientras ella tomaba su café con cierta calma, como si esperara lo que fuera a llegar.

La reacción fue rápida, un simple saludo y una retirada discreta, calculado con tal maestría un aproximamiento discreto con un comentario simple pobre los años que ahora llevaba sobre si. Al acto ella casi se ahoga con su propia bebida, estando a un simple paso de escupir su contenido para evitar un fatal accidente. [i]¿¡¡¡Que rayos había sido eso!!!?[/i] ¿Desde cuando hacía eso? fueron las dudas en su mente, prácticamente ningún recuerdo en sus memorias le revelaba un actuar tan sutil, casi todos eran aproximaciones mas emocionales. En respuesta a tal acto ella no pudo evitar girar su silla para ahora si mirar a todos, no sin poder quitar esa discreta cara de sorpresa que en su rostro se esbozaba; esto solo podía significar 2 cosas: 1) El Almirante estaba realmente nervioso, ¡y como no! reunirse con todos sus conocidos después de la muerte y la vida; 2) El asunto era realmente serio y requería de su completa atención. Fuera cual fuese el caso, parece ser que ya no quitaría la mirada a los hechos y para evitar hacer un comentario inadecuado para la ocasión y en un intento desesperado de guardar la compostura que tanto le caracterizaba, ella "oculto" su rostro de sorpresa detrás de una mordida rápida a su pan; sin duda esto era para cerrar su boca ante tal sorpresa.

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/15/32/85/Stern-Starks-Calixto-tPuyYmT2x-b.jpg][/center]
 
 
Ivette era una reconocida científica que pasó gran parte de su vida en la investigación, desperdició años para (según ella) tratar de innovar con un descubrimiento nuevo, jamás antes visto, que hasta la fecha no ha tenido frutos. Conocida más allá de su título como un ser antipático, de pocas palabras y con una ligera adicción de sarcasmo, era como se esperaría, de pocos amigos. Sin exagerar era realmente difícil que encontrara compañía por su poco tacto hacia los demás. Era humana pero carecía de casi toda presencia de ''humanidad'' y su falta de tacto terminó por pasar factura. No encontraba trabajo, nadie quería financiarla en ningún proyecto debido a su desastroso historial de experimentos de millones que terminaban siendo un fracaso total, su declive la llevó a expandir horizontes, y luego de usar un poco los fuertes contactos que su padre (También científico) Sí tenía, logró encontrar un empleo como científica para una tripulación fuera de su planeta natal.

Se embarcó en un viaje que le fue más corto de lo que en el fondo deseaba y llegó a la estación espacial, su primer vistazo al sitio la asombró puesto que cumplía e incluso sobrepasaba las expectativas que ella traía, de hecho hasta casi se le vio sonreír en ese inexpresivo rostro del cual lo único que lograba destacarse era su mirar carmesí. Ivette vio esta oportunidad como un tipo de reinicio se juro tratar de ser más sociable, y arreglar los fallos en su personalidad, sería como un papel en blanco, donde reescribiría nuevamente su historia acompañada de todo tipo de personajes. Al llegar al lugar de reunión pasó en silencio, posando su mirada por todos los presentes para recordar sus caras si le era necesario, y en ese momento miró también desde su posición y mientras se ponía cómoda al joven pelinaranja que recibía a todos, ¿era el capitán? no estaba segura, nadie se la hacia conocido realmente. Sé sentó en la silla asignaba para ella, de manera elegante su aura era de refinamiento, una dama inteligente y madura de trajes negros que se sentía extrañamente cómoda con quienes veía a su alrededor.

''Megallanes''Escuchó a sus cercanías, era palabra era totalmente desconocía hasta que se dio cuenta que era de lo que haría parte, le pareció un nombre sin duda curioso. Estaba ansiosa, quería escuchar la charla de una buena vez, pero al parecer no se encontraban todos en el lugar y ya se les estaba haciendo tarde, demasiado creía ella. No era una persona muy paciente, de hecho era todo lo contrario, impulsiva, imparable, usualmente por eso era que siempre fallaba, pero aquella no se daba el lujo de reflexionar sobre si misma. Toda la culpa siempre debía recaer en los demás, típico de una persona arrogante y llena de ego. Después de transcurrido un buen tiempo se resigno a esperar, y poso su codo sobre una la mesa de manera descarada y maleducada, portando una expresión aburrida mientras seguía viendo a todos en busca de novedad.
 
 
Tan larga distancia se encontraba el lugar donde permanecia recluido este ser celestial que bajo hielo guardaba la espera de algun llamado especial, sin salir de esas areas mas que solo una especia de radar sensorial que en ocasiones emanaba desde el punto mas desarrollado de su mente para la perfecta sincronizacion de lo que a su alrededor pasaba, pudiera decirse en todo el satelite lunar que flotaba tan tranquilamente, ahora que era el único entre esas gélidas tierras lunares pudo evolucionar su sentido de perseccion a la capacidad de años luz, esto para poder ver lo que en otros planetas fuera de su rango oh código universal se encontraban, y era así como pudo divisar el llamado de aquel ser, que los citaba.

Un extraño hombre alto con tan largo cabello azulado, una piel tan blanca y pálida, claro siempre permaneció incrustado en esa luna congelada, sin recibir algún rayo de esa estrella que llamaban sol, vistiendo un ki-mono de batalla bien cómodo para este, de azules encajes y acero entre sus hombros y brazos, siendo algo nuevo en esas filas lo reportaban con el nombre de Triton, por su ubicación en el espacio.

Este abrió lentamente sus ojos mientras un brillo profundo suavemente dejaba ver el iris azulado de esos orbes aperlados, acompañado de un delicado suspiro donde se noto el vapor helado que su fuerte respirar desplegó.

Paso unos minutos cuando se levando sin mucha preocupación de la roca donde estaba sentado, y así elevando su brazo derecho mostrando entre sus dedos un collar que el llamaba safiro Space-time, colgando y así resonando hasta la altura de su pecho, manteniendo la palma de su mano estirada verticalmente. Alzo su mirada a las altura cuando un fuerte tirón atmosférico dejo un pequeño remolino de polvo lunar congelado.

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=a2WuktW5P4Q]

Habían sido tantas batallas, habian sido tantos guerreros que con ese grandioso poder pudieron pasar, sus mas preciados recuerdos aun persistan en aparecer bajo los profundos sueños que abordaban al ahora usuario del vital blackcore blu vitality... Con la Masamune siempre acompañándolo donde quiera que fuera su preciada compañera de guerra, un grandioso sable de 2 metros de largo con tan estupendo filo.

El espacio podría retumbar, mientras el cuerpo de este sujeto por el océano indiscriptiblemente aparecía flotando, fue como si saliera de otra dimensión tan perfectamente, su cuerpo se encontraba recto, sus brazos apegadas a su cintura mientras su largo cabello tapaba el rostro pálido del hombre que a tan increíble velocidad buscaba esa energía que le hizo abandonar su lugar de estadía, sus ropas causaban un sonido leve al chocar la tela entre si. Y así al observar la ciudad y ver las investiduras de esas personas decidió cambiar sus ropas a un buen traje oscuro que lo hiciera pasar desapercibido entre los presentes.

Paso muy poco tiempo cuando una onda de viento causo un fuerte desprendimiento entre las nubes y si, era el usuario que había una vez mas desaparecido gracias al Safiro Space-time, collar que le permitía viajar entre las dimensiones, cada perla que poseía era una de las dimensiones que el había logrado visitar, un preciado obsequio del segundo con esas habilidades su ancestro, transcendiendo de cuerpo en cuerpo este ser celestial ahora se encontraba en el presente, el cual no comprendía, pero hacia su esfuerzo.

En eso unos segundos mas adelante, Triton yacía en un pilar en que se encontraba al fondo de donde se encontraban aquellos señores perteneciente al mismo navío, no sabría como acercarse ya que no conocía a ninguno, era nuevo en entre ellos y era la primera vez que se reunía con ellos, camino lentamente elevando su brazo izquierdo y asimismo con la mano derecha ir arreglando los encajes el traje entre la muñeca de su mano, su cabello se encontraba suelto casi que tocaba el suelo de lo largo.

El intenso momento que caminaba entre los demás espectadores mortales ajenos a esa reunión, Triton miraba a todos y cada uno de esos que se encontraban cerca de quien lo había convocado. ( Entonces son ellos los que han de integrar ese navío.... Maximo tenia razón, ha simple vista no muestra nada, pero sus auras... esas auras son atemorizan tes ) Ligeramente sus pensamientos pasaban dejando el tiempo casi detenido en su mente, pero cuando menos lo pensó, se encontró justo detras del Almirante cuando bajo sus brazos alzo su mirada para decidir hacerse notar.

[c=#0000E5]Almirante Maximo, por fin eh de verlo en persona y no por un espacio sensorial.... Y estos son los hombre de que tanto me ha conversado, sus fieles seguidores.... Oh hermanos.? Buenas tengan todos ustedes, soy Triton [/c]

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/03/14/13/28/Sephiroth-Triton-EaQYC5417-b.jpg]
 
1-10 of 18
✤ PRÓLOGO | MODO HISTORIA | Space Battleship Magallanes (Modo Historia) | iOrbix
JavaScript is disabled on your browser.
iOrbix won't work properly if your browser doesn't have JavaScript enabled.
Please enable JavaScript, or alternatively, access iOrbix Mobile.