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[center][big][b][u] Actualmente[/u][/b][/big][/center]
[center][med][b]
El Nuevo Continente[/b][/med][/center]

[b][u]Asura Kaos:[/u][/b]

*Hace varios años atrás, donde la tierra parece ser tragada por la inmensidad de los mares, existía un sitio, recóndito, olvidado, un lugar donde existió un puerta que dio paso a una dimensión desconocida, un lugar que albergaba una infinidad de secretos que en la incursión que alguna vez realizo junto a otros gurreros en busca de un viejo camarada, un ninja que con el paso del tiempo conformo una organización que lidero desde las sombras, muchas serían las historias a contar pero no es la finalidad, fue allí, donde una vez más después de muchos años acontecería un encuentro, uno que quizá el mundo humano desease no sucediera, pero que por el sin fin de historias y memorias que compartían, en algún momento debía suceder, pero algo más estaba detrás de este encuentro, algo que movía los hilos cuan titiritero, y los llevo de regreso a aquel sitio que fue abandonado hace bastante siglos*

*El sonido de oleaje que llegaba a las playas cercanas se podía apreciar claramente en el entorno dado en lúgubre silencio que abordaba aquel paraje del nuevo continente, no había señal de vida alguna, fauna, flora, todo parecía haber abandonado aquel sitio, los crecidos pastos denotaban el tiempo que ha pasado sin presencia viva, estructuras corroídas e invadidas por la maleza, el sendero que se hallaba en el centro del sitio, acordonado por enormes árboles que antes desbordaban vida, ahora no son más que ramas secas que aportan a un aspecto marchito, desértico, pero algo emanaba muy sutilmente, haciéndose del ambiente, convirtiendo aquel trozo de tierra en una fortaleza de muerte, los cielos se encontraban con una enorme presencia de nubes oscuras, relampagueantes, el sol parecía haber olvidado bañar en su resplandor aquellas tierras desoladas, y el aire transportaba consigo un constante hedor a muerte que inundaba todo los alrededores, embriagante y molesto*

*Se escuchó un eco retumbante por todo el sitio, una rama seca que al parecer quebró por la pisada de quien sería un varón azabache que había llegado luego de un largo viaje, no había pasado mucho tiempo desde los acontecimientos en NovaTerra y el plano de la Tierra, las guerras que llevaron tanta muerte, devastación a su paso a mano de seres sin escrúpulos, el mundo cambio producto de la herida que crearon aquellos sucesos, y aun ahora parecía seguir cambiando, pues el motivo de su visita a este sitio era únicamente por aquella sensación que percibió a pesar de la lejanía que se encontraba, el empíreo Serafín continuo su avanzar por en medio del mórbido lugar siempre guiándose por la emanación de algo que parecía se encontraba buscando como salir de aquella dimensión que habían denominado “El Fin del Mundo”, aquella cárcel que albergaba cientos de horrores*

¿Qué es esto?....

*La voz del angélico ente se escuchó sutilmente en aquel sitio, luego de su recorrido había llegado al claro en que se encontraba el portal que comunicaba con aquella aterradora dimensión, el sitio parecía un pantano ahora, burbujeante, y en el centro existía una fisura dimensional de la cual provenía aquella presencia que llamo su atención,, el Azabache se detuvo al filo del ahora pantano, evitando ingresar, analizando la situación desde su locación, sus negros irises sostuvieron un cierto asombro, puesto si bien no sentía una amenaza latente, había algo que le desconcertaba y no lo podía entender, adicional, ¿por qué buscaría abrirse de nuevo aquella puerta?, ¿Cuál era su significado?*

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[b][u]Umbra Eterna:[/u][/b]

Los pesados cascos de un caballo se escuchaban desde lo lejos, provenientes de las tierras heladas del norte, cual marcha militar lenta y fúnebre mientras la escena misma, despótica, silenciosa y desdeñosa conjugaban una oda al misterio que amañándose de forma caprichosa, entre aromas a sal, humedad y hojarasca, se le agrega paulatinamente el hedor a rosas negras que tanto conocía el serafín allí presente. Ese maldito aroma que se adhería a la piel de forma posesiva; esa aberración olfativa que penetraba y embriagaba dejando un manto aceitoso en el paladar que ni con el más fuerte y corrosivo de los licores podía borrarse; ese perfume opulento y pomposo que sólo podía provenir de alguien que cuya existencia por si misma era sinónimo de lujuria, veneno y muerte.

Sí, así era el augurio clásico del aparecer del heraldo sombrío, pero esta vez estaba acompañado de aquella curiosa marcha equina que hacía sacudir el craquelado suelo árido. Pisada tras pisada, entre los árboles muertos de troncos grises y retorcidos que formaban un camino natural de herradura se vio una silueta negra emerger que fue ganando tamaño e imponencia (era Él, no cabía duda, las sombras en su estremecer lo delataban) al igual que se llenaba de detalles al ser besada por aquel taciturno rey solar en lo alto donde lo primero que se llevó el protagonismo fue el majestuoso cuadrúpedo, una hermosa frisona de pelaje carmesí intenso, patas gruesas y cascos prominentes que se hundían en el terreno sin piedad con barbas plateadas que cubrían por completo la extremidad desde la rodilla.

La yegua estaba ataviada con una misteriosa armadura de mítico adamatium oscuro, con bajos relieves en forma de rosas y tallos espinados que adornaban los bordes biselados. Ominosa protección conformada por una testera que perfilaba los ojos negros y penetrantes del animal y por la cual entre los agujeros de la nariz dejaba escapar vapor denso y blanco producto a la acalorada respiración del animal; una capiza cubre la crin plateada y se proyecta por todo el cuello hasta ajustarse al petral donde se podían apreciar el blasón del demonio en el centro, labrado en alto relieve que dibujaba la forma de una serpiente alada con gesto airado que enrolla su cuerpo en torno al doble filo de una daga de punta clavada en tierra, guarnición simple, mango trenzado y pomo esférico en forma de globo ocular con iris y pupila vacía. La silla de montar era cómoda, de cuero tensado negro y acolchada con plumas de cuervos y se cierne sobre la flanquera destacándose fácilmente el borrén en forma de un par de pequeñas alas cromadas que sobresalen a lado y lado del jinete que le daban paso a la barda que esconde una larga cola de pelo plateado.

Sobre aquella bestia domada, se encontraba el regente olvidado con su habitual armadura carente de peto y casco; con el porte y el garbo que sólo los de su linaje pueden entonar de forma tan natural como el respirar. Con las riendas en la siniestra y la diestra descansando sobre el pomo de su mítica espada enfundada y guindada al cinto sobre el costado derecho, se acerca lentamente al gran líder del Kaos. Su camino fue guiado hasta “El fin del mundo” por la alteración energética que de allí manaba y por esto no le sorprendió ver a su camarada en ese lugar pues compartieron el mismo destino hace varios ayeres.

- Al parecer el pasado clama atención por parte de sus antiguos protagonistas… - Dijo al estar cerca deteniendo su montura a unos cuantos metros tras del guerrero. - …¿Cómo sigues después de nuestro último encuentro? – Desvió sus orbes doradas en dirección al hombre con un halo de incertidumbre y cautela. -

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[b][u]Asura Kaos:[/u][/b]

*Poco a poco, aquel aroma característico de quien bien conocía, de quien hace ya varias lunas había dejado de ver, ¿Cuánto había pasado?, ¿Cuánto habían cambiado?, por su parte había cruzado por una variedad de situaciones que lo llevaron al límite, al borde de la misma muerte, algo que había considerado imposible años atrás, pero su fuerza fue puesta a prueba en diversas ocasiones, incluso saboreo la derrota varias veces y otras cuantas la victoria, sabia como mantener compostura a pesar de que, quien se acercaba en aquel galope constante era alguien a quien respetaba como a nadie en el universo que habitan, pero que igualmente le había causado la peor humillación posible a un guerrero, en bien la bestia se detuvo y escucho la voz de su jinete, el empíreo oscuro ladeo su cuerpo sobre la diestra y sus negros irises se deslizaron hasta el filo de sus orbes para observar de soslayo al recién llegado*

El pasado tiene más de un camino que aclama por quienes recorrieron en su senda…..

*Respondió y si algo había entendido en aquella batalla pasada era su ingenuidad y estupidez al pensar que podía mantenerse a la altura de cualquier ente solo con su fisionomía sobrenatural, pronto su cuerpo pareció rodearse por una llama producto del miasma que alberga en su interior ascendiendo desde sus pies hasta unos 50 centímetros por encima de su cabeza, no se sentía un cambio de energía pues no pensaba incurrir en una acción bélica, la escena se hacía imponente al notarse la fisionomía angélica del varón parecer ser consumida por aquellas impresionantes llamas que carecían de una emanación calorífica, pronto aquel collar en su cuello comenzó a desintegrarse y las llamas fueron adhiriéndose a las extremidades del varón, dejando una adamantina armadura mate, carente de brillo, protegiendo sus antebrazos hasta llegar a su muñeca, las palmas de sus manos se encontraba libres de guantes, una armadura ligera en su pecho, mythril de negro color para evitar que sus movimientos se entorpecieran, en sus piernas, igualmente protegidos por el adamantium negro mate, en su cinturón, encerrada en su funda se fue formando aquella legendaria espada que protagonizo cientos de muertes, libro un gran número de batallas, una espada de 1.20 Metros de longitud, una hoja que posee solo filo por un costado, negra y de material adamantino igualmente, con una empuñadura que tiene la forma de un dragón, y tres esferas de colores negra, roja y amarilla que reposaban en su pomo mientras estaba envainada, y en bien su cuerpo fue cubierto por su armadura y su arma, las llamas fueron desapareciendo lentamente, los irises del serafín se posaron en la fisionomía del varón que arribo en aquel viejo paraje, los mechones negros de su cabello se ondearon ligeramente con la sutileza de los eolos que surcaban los cielos muy sutilmente*

Me recordaste lo frágil que se puede llegar a ser, que incluso aquellos que cruzamos los límites de la muerte hace eones, podemos caer, y eso debo agradecértelo, Marcus

*Respondió con total parsimonia, impávido, se podía sentir la presencia de sus demonios servidores casi a flor de piel aunque sus formas físicas o astrales no estaban presentes, y esto se debía a que después de la última batalla en el continente de Nova Terra, cambio la forma de sus sellos, de su pacto, dándoles un poco más de libertad, así es, se puede decir que ambos habían cambiado a gran escala en el tiempo transcurrido, incluso se podía notar en dos presencias apagadas, ofreciendo un simple saludo mutuo, con palabras afiladas y un entorno que ayudaba a enardecer lo tétrico de la escena*

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[b][u]Umbra Eterna:[/u][/b]

El emerger de las llamas monstruosas del serafín oscuro fue acompañado por el relinchar agresivo de aquel animal que de forma amenazadora se levantó sobre sus patas traseras en un ademán hostil y airado carente de temor, ya que por sus venas corría la sangre corrompida por la esencia del demonio que avivaba sus instintos combativos y despertaban el querer pulverizar todo lo que ante su señor quisiese revelarse. Sin embargo, el caballero negro tensó las riendas de tal modo que el bocado obligara a la cabeza de la yegua a virar junto a su cuerpo levemente hacia su costado izquierdo y así, evitar que las grandes patas delanteras ni siquiera tocasen a su camarada, pero este, de no estar bien plantado en tierra, al chocar los cascos contra el suelo la vibración poderosa entre polvo y algunas virutas de piedra y tierra podrían hacerle perder el equilibrio.

- Ssooh, hermosa… - Dijo el varón para calmarle, que en ningún momento perdió el dominio de su montura y mucho menos la gallardía con la cual la montaba. –

Él simplemente se dedicó a observar como una a una aparecían las partes de la mítica armadura de Asura, una obra de arte de la herrería mítica que era mucho más ostentosa que la propia por su estilo sobrio. El rostro varonil del arcano se mostraba ligeramente iluminado por la luz tenue del sol; era un lienzo blanco su piel suave, adornada por una sombra de barba bien mantenida y perfilada de tono plata que hacía juego con el matiz de su cabello corto; sus labios eran como la fruta fresca, húmedos, carnosos y jugosos que mostraban una sonrisa sutil de asombro y deleite por aquel espectáculo que sus dorados luceros tenían el gusto de apreciar.

- Es bueno saber que ya no te presentas a la batalla de jean y camisa, has aprendido. ¡Jmjmjm! - Le juega una amistosa broma en aquel tono mordaz que, si no le conociera de hace tiempo, parecía más una cruel mofa para humillarle, pero nada estaba más alejado que eso. – Pero me alegra que estés bien, eres un hueso duro de roer. - Dirigió su diestra hacia el cuello de la frisona y le acarició un par de veces sobre su armadura. - Y bien, ¿Qué ocurre aquí?

Sentía la presencia de las demás entidades bajo el mando de pelinegro, pero hace mucho tiempo dejó de temerle a los espíritus chocarreros y a los otros que habitan bajo las camas de los niños pequeños esperando a que estos se descuiden para halarles las patas.

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[b][u]Asura Kaos[/u][/b]

*El aterrizar de los cascos pertenecientes a la flamante bestia, dejaron la vibración en la tierra, movimiento que llego a las extremidades bajas del Empíreo guardián quien mantuvo su equilibrio sin inconveniente dado su soporte a tierra firme, la presencia en la bestia era formidable a los ojos del angélico ente que la observo un momento admirando su poderío, un ejemplar perfecto a sus ojos, dispuesto a ir al frente por su amo, casi le recordó a su bestia legendaria que custodia Asgard, aquel dragón guardián, sus labios se curvaron lentamente dibujando en el níveo rostro del varón una sonrisa de medio labio producto de la increíble escena que acontecía*

* la presencia de aquella entidad mefistofélica que responde al nombre de Azrael, el summon que puede hacer presencia astral sin necesidad de ser invocado se comenzó a formar atrás del guardián alado, el brillo carmesí que resplandecía dentro de la cuenca diestra del carneo oculto tras la capucha haraposa que baja cubriendo la esquelética fisionomía y sus múltiples extremidades, un nauseabundo hedor a muerte y putrefacción hacia presencia, un halo de color blanco se iba formando en la cabeza demoniaca, como si fuese un circulo luminoso haciendo gala de la energía que alguna vez emano aquel ahora ángel de la muerte, el serafín solo extendió la mano diestra evitando su avanzar o que exclamara palabra alguna, más nunca le ofreció una mirada, el control sobre aquella entidad ahora era total a diferencia del pasado*

Es un error que nunca cometeré de nuevo, cuando este frente a ti o algún guerrero, pero me alegra no decepcionarte mucho.

*Exclamo manteniendo aquel camino burlesco de la conversación y lentamente bajo su brazo diestro de nuevo eliminando la restricción de avance impuesta a su summon, a lo que aquella entidad astral se desvanecía llevándose aquel olor junto a él, la mirada del serafín siempre estuvo fija en quien era su camarada de antaño, y un guerrero a quien respetaba mas que a cualquier otro, cuando escucho la incógnita lanzada por el solo se viro de nuevo hacia la extraña puerta que parecía buscar abrirse a la fuerza desde el lado contrario, dando la espalda a Umbra*

Eso mismo quiero saber, por alguna razón pude sentir su presencia aun en la distancia, y puedo suponer que contigo fue igual, pero algo más quiere cruzar, significa que también Aino debería estar por llegar, o quizás es el quien de nuevo esta del otro lado

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[b][u]Umbra Eterna[/u][/b]

Desvió por un instante su despectivo mirar en dirección a aquella imponente invocación; de una manera u otra sabía que su manifestar tenía algo que ver con él. Sin embargo, no le dio importancia, incluso “Ignis” su montura, ni lo determinó, pues no presentaba un peligro incluso si llegase a atacarle, ya que miedo a morir no tiene y secretos carga muchos para terminar siempre haciéndole el amor a la muerte.

- No comprendo cómo alguien tan pequeño puede meterse en problemas tan grandes… - Con cuidado bajó del caballo y una vez en tierra camino hasta situarse a la diestra de Asura mirando aquella puerta que se estremece con cada golpe de lo que sea que está intentando salir. - …y cómo alguien como yo terminé siendo su subordinado. Ah sí, creo que una vez más fue tu culpa. – Esto último lo dice en broma refiriéndose a los hechos ocurridos con "LOS" y una supuesta "guerra" en la cual fue el único que participó y por ello ahora tiene un arma nueva, aquel sable de luz que se encuentra guindado al lado de su mortal "Manu dei est". - No creo que sea él, no arriesgué mi cuello por salvarle en vano. Más bien pienso que sea algo que le esté buscando, y ese "algo" es más grande que Uronir. - El varón cruzó los brazos a la altura de su pecho mientras el viento costero seguía arreciando el lugar.

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[b][u]Asura Kaos:[/u][/b]

*Escucho las palabras del Caído que ahora se posicionaba a su diestra, solo le observo de soslayo mientras escuchaba sus palabras y no pudo evitar sonreír ante la broma lanzada, es cierto, ambos habían terminado formando parte de la organización que lidero aquel pequeño ninja, algo que por su parte lo hizo por el respeto que tenía al mismo como guerrero, no porque consideraba que fuese alguien a seguir o que mereciera su lealtad*…..Creo que en eso tienes razón, pero finalmente LOS era una bomba de tiempo que por suerte nunca exploto, Ahora…..*Regresando la mirada a aquella puerta, la decisión de entrar era obligatoria, pero ¿cómo ingresar?, y entonces tuvo un par de memorias el primer día que ingresaron persiguiendo aquella extraña esencia, que pertenecía a Aino finalmente, y aquellos extraños jinetes que alguna vez encararon a Umbra, Iriel y a el mismo*…Supongo que el problema no es entrar, parece ser que el problema es salir, así que...*Dio un paso al frente predisponiéndose a ingresar dejando al aire una ultima interrogante*..¿Vienes?

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[b][u]Umbra Eterna:[/u][/b]

- Y aquí vamos de nuevo… - Dijo entre lo que fue un profundo suspiro mientras acariciaba con la punta de su dedo pulgar derecho el mango de su espada. - …Después de ti, cubro tu espalda.

El viento resopló y de inmediato en su organismo se inyecto nuevas cantidades de Noxius que es adquirido gracias a la fricción del aire contra su cuerpo, del cual capta el maná potencial y lo corrompe para poder asimilarlo. Sin embargo, esta energía no parecía ser perceptible y el único indicio de la misma es el incremento de la intensidad de su perfume.

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[b][u]Asura Kaos:[/u][/b]

*El empíreo guardián de Asgard sonrió ante la afirmación ajena, la verdad sabía que no podía tener una mejor pareja para aquella incursión, de alguna forma ambas capacidades mágicas parecían compartir un ligero lazo por alguna razón*…..Intenta hacerlo de ti también…..*Lo dijo en forma de broma y esbozo una sonrisa haciendo alusión a la agraciada situación, sin dudarlo un segundo avanzo hacia la brecha dimensional a la par que su entera fisionomía fue rodeada como una fina línea dorada que resplandecía muy sutilmente una única vez para luego desaparecer de la vista, su barrera base había sido activada por dos motivos, el principal era una forma básica de manejar su defensa y la segunda es más obvia aun, está al lado de alguien cuyo aroma es un veneno que ya bien saboreo en el pasado, no posee una inmunidad al mismo pero pueda impedir el contacto directo por los poros de su piel*

*Pronto la fisionomía de Asura desaparecía con lentitud del plano que normalmente habitan, parecía ser que cruzaba una pared de agua que se distorsio
 
 
[b]Participantes:[/b]

Umbra Eterna
Aino Styler
Asura Kaos
Sweet Vampire

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[b]Nota:[/b] Los turnos se pueden ir acomodando en base la historia logre el encuentro de los Pjs, por ahora solo Umbra y Asura se encuentran Juntos, Aino y Sweet tienen libertad para su llegada, por lo que establecer turnos aun seria innecesario ya que los acontecimientos están en zonas diferentes.
 
 
Y así fue como él también cruzó aquel portal dimensional sintiendo como la delgada membrana acuosa que separaba los dos mundos se disolvía al contacto contra su anatomía, dejándole una ligera sensación de humedad y el hormigueo momentáneo en la punta de sus dedos y lengua producto a aquella interacción energética entre átomos adversos que siempre en aquellos viajes sucedía en pro de rechazar a los entes de tiempos y espacios distintos pero que, él y su compañero, han aprendido a sobrellevar hasta el punto de hacer estos de forma natural.

El viento salino desapareció por completo y fue reemplazado por un aire denso, sabor a sangre y olor a carroña, tan arraigado, que le quitó la vida al perfume del peliplata limitándolo escasamente a unos cuantos metros. El cielo estaba plagado por nubarrones ocres que ahogaba al astro rey en lo alto; la tierra que pisó estaba cuarteada, seca y sin vida llena de escombros; restos apocalípticos de lo que alguna vez fue una urbe moderna de altos edificios. Entre los desechos, se podía apreciar unas criaturas antropomorfas raquíticas de piel negra y abdomen inflado, con rostros cubiertos por vendas ensangrentadas y harapos que ocultaban pobremente su desnudez al unísono que van dando saltos de un lado para otro emitiendo chillidos guturales en medio de una desesperada búsqueda infructuosas de algo para comer, y cuando alguna de estas tenía suerte, todas en manada iban a por ella para tratar de robarlo en medio de una batalla sangrienta donde era muy común ver como se desmembraban y terminaban comiéndose unas a otras.

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/65/24/24/Dominus-Umbra-Eterna-iapXKKmu3-b.jpg]

[b][c=#660000]- Ah…la vida en su máximo esplendor.[/c][/b] - Dijo el regente con sátira mientras apreciaba con morbo como aquellas criaturas que no contaban con una altura mayor a metro setenta, se mataban entre sí y que al notar su presencia se dispersaron metiéndose en cuanto recoveco encontraron. [b][c=#660000]- …me hacen sentir como en casa.[/c][/b] – Hizo alusión a su estadía en historias de antaño en territorio de “Los oscuros”, de cuando fue traicionado y sellado por los suyos. [b][c=#660000]- …Creo que esa que va por ahí, es Morrigan…[/c][/b] – Señaló a una de las abominaciones famélicas. Sí, la que tenía un miembro viril en la boca, el que alcanzó a arrancar de uno de sus congéneres e intenta meterse en un hueco entre dos pilares volcados que es en demasía pequeño como para que entrase, pero seguía intentándolo una y otra vez. Esa que le traía a la mente una súcubo que conoció alguna vez. [b][c=#660000]– …buen provecho, hermosa.[/c][/b] – Sonrió de soslayo.

Aquel lugar imponía una sensación de angustia que oprimía el pecho e incluso dificultaba respirar, además, parecía como si la gravedad fuese mayor hasta el punto que el curtido caballero negro tenía que esforzarse un poco para mantener su postura gallarda y recta. Ambos se encontraban en lo que parecía la intercepción de una avenida con calles amplias rodeados de edificios casi a punto de colapsar donde era inevitable no sentir miles de ojos espectrales clavados en la nuca.

[b][c=#660000]- Te sigo…[/c][/b]
 
 
*El serafín mantuvo su postura observando aquel centenar de criaturas que parecían ser la carroña del lugar*[b][i]…Almas en pena quizás?....[/i][/b]*Agrego haciendo referencia a que la existencia misma de aquellos vulgares entes no podía responder más que a las almas de aquellos que quizás han sido torturados y asesinados dentro de aquella mórbida dimensión y por ende no consiguieron un descanso eterno, convirtiéndose finalmente en solo carroñeros que divagan ocultándose de toda entidad que consideren superior, y mendigando las sobras de los más fuertes, sus negros irises se mantuvieron impávidos observando como peleaban por un trozo de carne masacrándose unos a otros, una escena digna para el teatro de algún gobernante de los infiernos*[b][i]….Morrigan eh?.....Debió ser todo una damisela…[/i][/b]*infirió con cierta burla al notar el miembro que degustaba cuan alimento*

*Desvió la mirada al lado contrario observando la ciudad en ruinas que se hallaba más al fondo pero algo no le cuadraba, algo no estaba bien, aunque de seguro la parte de la dimensión que conocieron en el pasado era la resguardada por los magos arcanos, por mucha pestilencia que se podía percibir en el ambiente y la desolación creada no solo por un astro magno que imponente pasaba factura a las áridas tierras, había un indicio en el aire que le había molestado, incluso los eolos que habitaran aquel sitio no respondían al control elemental del empíreo, dos residentes de las sombras habían llegado y de seguro sería un evento que no pasaría desapercibido*

[image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/65/24/37/Asura-Kaos-DzbSFYj9r-b.jpg]

[b][i]Sea lo que sea, parece que entramos al lugar correcto, pero muy alejados de nuestro posible objetivo, ese pigmeo ninja debe conocer mejor que nadie este sitio, ni modo, parece que está en nuestra manos[/i][/b]

*Luego de dar su opinión se dispuso a caminar en dirección a la ruinosa ciudad más al fondo, los cientos de miradas que estaban sobre ellos, a pesar de su ínfimo intelecto, sabían que no podían enfrentarlos, se mantuvieron oculto entre la oscuridad pensando que era un lugar seguro, pero si algo se podía apostar, era que en bien sintieran el apoyo directo de algún ente más fuerte, aprovecharían como montoneros para atacar*
 
 
[b][c=#660000]- Es toda una deliciosa demonio, pero de temperamento fuerte, indomable, demente… [/c][/b]- Decía con tranquilidad imperturbable, como si nada de lo que allí sucedía pudiese alterarlo o quizá como si estuviese acostumbrado a ese estilo de escenarios. [b][c=#660000]- …quería matarme, pero a la vez no…en fin, era adrenalina pura.[/c][/b] - Sonrió con malicia recordando sus fechorías del pasado. -

El varón caminó a la par de su compañero con su diestra siempre acariciando el mango de su arma con la punta de sus afiladas garras adamantinas de la diestra, su capa roja con las corrientes de aire se azotaba con fuerza tras de sí y el silencio de la zona era opacado por el taconeo metálico de los pies de los guerreros.

[b][c=#660000]- Por cierto, una mujer de cabellos rojos estuvo “jugueteando” con una de mis criaturas hace unos cuantos meses y hedía a tu miasma. ¿La conoces?. [/c][/b]

Su cuerpo seguía almacenando Noxius en sus arcas energéticas, pero ahora, ya que su perfume se veía limitado, no había forma simple para detectar ese aumento energético constante en su interior, como un veneno silencioso que recorre la sangre del antiguo regente vigorizándolo y llenándolo de vida.
 
 
*Caminaba con tranquilidad por aquellas calles dirigiéndose hacia la ruinosa ciudad al a distancia, las negras hebras que conforman la cabellera del empíreo se ondeaban un poco con las suaves corrientes eólicas que traían consigo aquel olor a peste, aunque sus orbes siempre mantuvieron una fija mirada al frente, sus sentidos estaban bien entrenados para estar alerta a sus alrededores, además de que poseía aquellos entes que le avisaban desde las sombras, poco a poco su interior comenzó a crear na constante acumulación mágica que se iba confinando en los puntos de despliegue mágico en caso de ser necesario, pero al tener una energía inactiva, no había presencia alguna a su alrededor, solo un mínimo instantes, solo milésimas en los segundos que transcurrían permitió notarse el expedir de una especie de humo negro que emanaba su fisionomía pero de inmediato elimino aquella alteración perceptible*

*Las palabras de su compañero caído le hicieron gracia cuando hacía referencia a la joven demonio que respondía al nombre de morrigan, aunque poco o nada le sorprendía las aventuras de su camarada, y luego escucho la joven de rojizos cabellos que Expedia miasma*

[b][i]Ya veo, así que de eso se trató, parece que se apresuró en probar su nueva formación mágica, su nombre es Yuki Prakliaty, una joven demoniza perteneciente a un clan, superviso parte de su entrenamiento por medio de mis invocaciones, actualmente el núcleo de Asgard le otorgo la capacidad de emanación de miasma, espero que no haya muerto en su pequeña aventura….
[/i][/b]
*Respondió a una conversación tan calmada, tan normal, a ambos parecía no importarle sus actual locación, incluso parecía que fuera lo convencional, dicho lo anterior ladeo un poco su rostro al a diestra para observar al caído, esperaba respondiera algo respecto a la mujer, y fue entonces que llegaron al acceso de la ciudad, corroída, destruida, la muerte reinaba entre los escombros que suplían el pavimento en las calles, manchas de diversos tipos de sangre se podían ver en diferentes puntos, para el serafín la percepción de la misma no era un misterio, y seguro sería igual para su compañero de litigio, las miradas se mantenían sobre ellos, pero allí habitaba algo más, se podía percibir un ligero cambio en la atmósfera, asechando desde las sobras y los escombros, mientras el astro rey parecía comenzar a desaparecer dando paso a la noche que anunciaba su llegada son silbidos en el aire y las temperaturas descendían un poco mas*

[center][image=https://photos1.iorbix.com/00/00/00/00/02/65/35/46/Asura-Kaos-FBUqaNWPm-b.jpg][/center]
 
 
[quote][b]Un recuerdo como bruma asaltaba la mente de el oscuro ser, llenaba cada vacío de la misma como si de una masa en constante expansión se tratase, no sabia exactamente en que momento de su historia era pero poco a poco las imágenes lo transportaban a una noche tan lejana en el tiempo que el mismo quizás ya había olvidado…
La gente celebraba por fin el surgimiento de un nuevo régimen oscuro, todos juraban lealtad al caballero de la armadura negra brillante, y todos parecían estar esperando las ordenes para traer el caos a un mundo rebosante de cosas por hacer pedazos y la sensación de euforia se sentía en cada esquina y pilar de aquel tenebroso salón; a lo lejos, oculto de las miradas ajenas que seguían la fiesta y el desenfreno, 2 sombras medianamente cubiertas por la oscuridad de la noche, se hallaban platicando una a la otra sus injurias y penares, era un dialogo totalmente monótono y sin bríos, palabras suaves y muy pausadas se escuchaban salir de la voz de uno de ellos, quien portaba un traje confeccionado en finas telas de colores purpuras, su cabello largo y cenizo dejaba ver con la luz de la luna un rostro masculino de finas facciones y perfecta sonrisa colmilluda.
[c=#7300E5]–Vamos Alister, deberías salir del anonimato, ahora estamos juntos en esto, yo decidí seguir a Umbra y tú eres parte de esta guerra ahora también, da igual si solo vas por ahí provocando problemas, ahora puedes abanderarnos también –[/c]

El joven rostro reía feliz mientras que se acercaba al contrario de cabellos blancos y traje oscuro, coloco su pálida mano en su hombro y en forma de reconfortar dio un suave apretón al mismo, hasta que el otro ser salió del pilar que cubría su cuerpo y se dejó ver por fin

[c=#E50000]– Yo no soy como tu Shido, y el no es como nosotros, el es casi un caballero, un señor; tu y yo somos 2 monstruos que vestimos de oro y aranceles solo para cubrir la escoria que nos rodea, tu lo sigues a el por el honor, tu y yo estamos aquí por la gloria, por el solo acto de ganar, al final, alguien de los 2 terminara pagando las consecuencias de los actos –[/c]

El joven de cabellos cenizos largos y traje en colores Cárdenos miro a los ojos al otro ser y solo puso punto final a la plática con unas palabras

[c=#7300E5]– No hay destinos unidos, Tu siempre serás la mano oscura que persiga un fin lleno de gloria, quizás algún día puedas tener el Honor de pelear a su lado… mientras el aun este vivo, claro[/c]–
[/b][/quote]

[b][i]La mente del vampiro volvió de golpe a la realidad, de aquellos días donde había servicio de forma hábil a las huestes de otros lores, había conseguido ser conocido y renombrado, había sido traicionado y olvidado, fue lanzado al vacío de la nada, y ahí en la umbra más profunda un ser lo acogió y lo trajo de vuelta, miro a la vida y aunque no le tenía desprecio el sabia que ya nada de eso le pertenecía, ahora, errante como el suspiro de los antiguos sueños e ideales, vagaba por el mundo con la única misión de procurar que el vacío no consumiera el mundo, pues como su heraldo, solo podía dedicarse a encontrar a aquellas personas que tuvieran rastros de ese antiguo poder dentro de ellos, y sin duda uno de ellos era aquel caballero de sus recuerdos; pero ¿por que ahora lo había sentido?, la última vez que había platicado aquel Recio caballero le había dejado en claro que no pretendía continuar el mismo sendero del abismo, pero la mano que lo guiaba en antaño seguía muy interesado en él, tanto como para darse cuenta de su presencia irradiante había pasado un umbral de la Celosía.
En cuestión de segundos, el cuerpo del antiguo vampiro se cundió de la oscuridad adyacente, y su cuerpo convertido en solo oscuridad se fundió con las Penumbras, haciéndolas oscuras como el negro profundo, de ahí, solo necesito imaginarlo, y su cuerpo convertido en un céfiro oscuro surco la noche a velocidades imposibles, cual saeta nocturna, solo escuchaba el silbar del viento que dejaba detrás mientras el vampiro se acercaba acechante al punto a reconocer.
Justo cuando llego solo logro ver el acuoso portal y la tela de la realidad que se rasgaba, para el era algo realmente incierto, no conocía a donde deparaba ese portal, pero entendía los riesgos de viajar en uno de ellos, la realidad era una pequeña construcción que no tenia la suficiente consistencia como para mantenerse por si sola, los otros mundos, lugares y dimensiones siempre eran aterradores ante los ojos de los seres humanos, por eso existía la paradoja, por eso había la celosía y por eso existía el.
Sin dudarlo más, dio un paso hacia el borde y cerro sus ojos un segundo, no lo hacia por miedo, su cuerpo muerto sentía mas vibraciones del umbral, las condenas que lo mantenían atado se agitaban al entrar al mundo ajeno, en cuanto su cuerpo cruzo, solo pudo distinguir en su fino olfato el aroma pútrido de la muerte incesante
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-Pero que Diablos es aquí….-[/c]

-era igual que rio Caronte, era como una copia amorfa de alguno de los infiernos en los que había vagado en su estancia dentro del Abismo, y sin dudarlo era un lugar donde no se sentía tan cómodo, pues había un dejo en el ambiente que le hacia evocar al monstruo que vivía dentro de su cuerpo, algo que deseaba mantener atado y olvidado, pero que pocas veces lograba; a lo lejos, 2 figuras prevalecientes entre todo el caos indómito de la región, a secas se podía ver que tampoco pertenecían aquel mural de infestación y degradación, pensó en acercarse, pero desconocía sus motivo de estar ahí, vamos que el también desconocía su propio motivo de llegar, así que solo confió en una cosa; ellos también sabrían que el estaba ahí, si decidían atacarlo estaría perdido, así que no apresuro las cosas y mejor solo camino en total silencio adaptando sus pasos al terreno, a pesar de aplastar algunos craneos sus pies no hacían ruido alguno, su cuerpo no respiraba, y su sangre no se helaba ante lo ridículo y horrendo de aquel lugar, quizás, eso develaba su naturaleza monstruosa, por lo mismo solo quedaba mantener una distancia prudente por seguridad de el y de los que caminaban por delante-

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[b][c=#660000]- Mmm…así que ella es una aprendiz tuya, comprendo…[/c][/b] - Cuando iba a continuar la conversación, el demonio se percató de un eco del pasado más que conocido, cuyas partículas perfumadas le informaron sobre su localización, allí, atrás de ellos. Fue por esto que el paliplata se detuvo, dio media vuelta y clavando sus luceros subliminales en él, dijo gustoso. [b][c=#660000]- Al parecer nuestras respectivas deidades nos quieren ver junto y se ensañan en que nuestros caminos se crucen. [/c][/b]

Su capa se agitó con el viento mientras el sol moribundo creaba cierta penumbra en torno al antiguo regente que moldeaba su figura imponente y resaltaba el brillo anómalo que sus iris siempre poseían.

[b][c=#660000]- Acaso después de tantos años vienes a cumplir la orden que tenían los míos de matar al Líder del Caos…[/c][/b] - Desvío su mirada hacia Asura por unos instantes. [b][c=#660000]- …Creo que el cuervo que Shido te envió, no era el mejor y tardó un poco en llegar a tus dominios. [/c][/b]– Bromeó el demente. [b][c=#660000]- La guerra terminó ayer. (?)[/c][/b]
 
 
*Aquella referencia hacia su aprendiz le robo una sutil sonrisa en sus labios pues esperaba que algún día fuese ella quien reemplazara su legado, pero aún faltaba tiempo para ello y agrego en respuesta a las palabras ajenas*..Así es, y espero se mantenga alejada de tus garras por una temporada….*Al igual que su compañero la presencia del tercero no fue un acto ignorado por el Serafín, pero a diferencia de él, no sabía de quien se trataba, pues las corrientes eólicas solo le regalaban el posicionamiento de todo a su alrededor, pero la esencia que consigo traía era desconocida para él, más escucharle hablarle de aquel modo inicialmente le hizo percatarse que era alguien conocido para el Caído a su lateral, sus cabellos se ondearon productos de los eolos que llegaron a acariciar su fisionomía, detuvo su caminar al paso de su compañero*…”Acaso después de tantos años vienes a cumplir la orden que tenían los míos de matar al Líder del Caos”…*Su mirada se desvió igualmente para observarle, encontrándose con la ajena cuando este ofreció su atención un momento igualmente*….

[b][i]Parece que después de todo si estaba en tus planes iniciales el asesinarme, y aun así perdiste tu oportunidad aquel día…..[/i][/b]

*Agrego y se mantuvo de espaldas a la tercera presencia, no es como si la ignorase, sabía de antemano que si se la había considerado el encomendar su asesinato pues era alguien de cuidado, pero en esos momento había algo que no lograba descifrar a simple vista, así que espero que los otros dos terminasen su reunión para pasar a interrogar al tercero*

[b][i]No sé cómo llegaste a este sitio, pero ahora que estas acá mantente alerta, hay….[/i][/b]

*Sus palabras fueron silenciadas de inmediato por un tremendo rugido mientras las paredes de las corroídas construcciones a su alrededor comenzaron a ser rodeadas por extremidades verdosas provenientes de un monstruoso ser, uno a cuya estirpe conoció en la primera incursión en aquel mundo, una enorme malformación monstruosa que parecía una planta carnívora de tamaño colosal, después de todo si eran vigilados, y aunque aquella entidad era descomunalmente enorme, no significaba un problema para aquellas entidades allí presentes, así que entonces, ¿Quién los vigilaba?*

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El fin del mundo Acto II | LOS | iOrbix
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